Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 3 9 2005 Sociedad 49 Salud PSIQUIATRÍA Impulsos eléctricos contra la depresión Nervio vago: Proporciona información a las áreas del cerebro que controlan el comportamiento y el sueño, entre otras funciones. Nace del bulbo raquídeo e inerva la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago y el hígado La estimulación: El marcapasos envía impulsos eléctricos al cerebro a través de dos cables que conectan con el nervio vago, en el lado izquierdo del cuello. Los impulsos estimulan determinadas áreas del cerebro que regulan el humor El marcapasos contra la depresión severa ofrece una alternativa en casos sin posibilidad de tratamiento Un estimulador conectado al cerebro erradica todos los síntomas en uno de cada cinco pacientes implante que estimula el nervio vago ha sido aceptada por la Administración estadounidense, que ha aprobado su uso en pacientes con depresión ABC MADRID. Dos meses después de que la Agencia para el control de los medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobase el uso de un marcapasos cerebral para el control de la depresión severa, un estudio que publica Biological Psychiatry ofrece los primeros resultados firmes de su aplicación. La investigación, realizada por psiquiatras del UT Southwestern Medical Center con el patrocinio de la empresa que desarrolla los aparatos, concluye que entre el 16 y el 20 por ciento de los pacientes estudiados lograron la remisión total de todos los síntomas de la depresión severa, mientras que hasta un 28 por ciento consiguieron significativas reducciones en sus alteraciones psiquiátricas. A lo largo de diez semanas, 235 personas con depresión severa que no habían logrado mejoría alguna con todos b La eficacia de este los tratamientos existentes probaron este implante eléctrico. El dispositivo es similar a un marcapasos, con el que se envían pequeños impulsos eléctricos al cerebro a través del nervio vago. Los electrodos se aplican sobre una zona del cerebro, conocida como región subgenual cingulada. Previamente, el paciente recibe anestesia local para después practicársele un pequeño orificio de cinco milímetros en su cráneo, por donde dos cables, más finos que un cabello, transmiten la energía al nervio vago y de ahí a las zonas del cerebro que regulan el humor. El estimulador: Del tamaño de un reloj de bolsillo se implanta bajo la piel justo por debajo de la clavícula CG. SIMÓN Efectos secundarios La evolución de 205 personas de este grupo de 235 pacientes fue seguida a lo largo de un año. En un 15,8 por ciento de los casos todos los síntomas de la depresión severa desaparecieron mientras que un 28 por ciento de los pacientes lograron reducir la intensidad de diversos síntomas. Tampoco fueron observados efectos secundarios graves, más allá de modificaciones leves en el tono de la voz, tos o molestias en la garganta. Sin embargo, los investigadores del centro estadounidense estiman conveniente seguir controlando a todos estos pacientes durante los próximos años, de cara a descartar cualquier secuela o daños a las células cerebrales. Último recurso Este tratamiento está indicado para pacientes que no logran ninguna mejoría con los tratamientos habituales: Si usted sufre una depresión resistente a los tratamientos y necesita una terapia a largo plazo, la estimulación del nervio vago es una opción a considerar asegura John Rush, vicepresidente de investigación en psiquiatría de la UT Southwestern. Esta terapia ha sido estudiada desde 1997, momento en el que comenzó a re- La evolución de los pacientes será vigilada en el futuro para descartar secuelas o daños cerebrales currirse a la estimulación eléctrica del cerebro para controlar crisis epilépticas. Después comenzaron los estudios para aplicarla a casos de parkinson y depresión, hasta que el Departamento de Psiquiatría del Centro Médico de Dallas realizó un primer estudio con tan sólo 30 voluntarios donde se observaron mejorías notables en un 40 por ciento, porcentaje muy superior a los resultados actuales. Todos los participantes llevaban más de dos años enfermos y no respondían a la medicación. El estado de muchos enfermos volvió casi a la normalidad y pudieron reincorporarse a su trabajo. Es el caso de Karmen McGuffee, quien probó la estimulación eléctrica del nervio vago tras más de 15 años de sufrir depresión severa y ser medicada sin resultados con más de diez antidepresivos diferentes. Me siento más despierta, no estoy preocupada constantemente, cosas que otras personas dan por sentado, como manejar una casa, una familia y un trabajo son posibles ahora