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58 Espectáculos VIERNES 2 9 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO BANDA SONORA Un año en la luna Cuarto creciente España Director: Antonio Gárate Intérpretes: Begoña Maestre, Jorge Monje, Elena Ballesteros, Alberto Jiménez FEDERICO MARÍN BELLÓN U Sin City R. Rodríguez, J. Debney y G. Revell JULIO BRAVO omo a nuestro Alejandro Amenábar, al cineasta Robert Rodríguez le gusta componer la música de sus películas. Lo ha hecho en varias ocasiones y la banda sonora de su último trabajo, Sin City lleva su firma, junto con las de John Debney y Graeme Revell. Si la película es oscura, la música transita también por terrenos umbrosos, metalizados, graves. No hay en las piezas que componen esta partitura grandes vuelos ni orquestales ni aliento melódico alguno. Misterio y bruma se acumulan en las notas, que son sin duda un eficaz subrayado a las imágenes con sonidos que gotean sobre ellas y que, en ocasiones, tienen va) gos y lejanos ecos jazzísticos. C n chaval de dieciocho se viene del pueblo a estudiar Psicología, que falta le hace. Jorge Monje encuentra acomodo en el piso que comparte su hermana, Begoña Maestre, con un escritor de relatos porno. No es lo peor que le ocurre a la chica, enamorada de un jefe que, como todos, ni la merece ni tiene intención de desmontar su matrimonio. Alberto Jiménez, penúltima pieza del puzle (ahora se escribe con una sola z, qué le vamos a hacer) la ama en silencio desde la barra del bar La luna que lo tiene ahogado en deudas. Monje- -recuerden que intenta ser el protagonista- -se queda enganchado antes del primer apunte de Elena Ballesteros, otro amor improcedente, como todos los de esta película de montaje nervioso y escritura demasiado tranquila. Quizá los extremos que intenta alcanzar Un año en la luna estén demasiado próximos. Quizá algún secundario no sabe sacudirse el tópico. Quizá con un cambio de ritmo más enérgico, desde el guión, no sólo en la superposición de imágenes, la historia llegaría más lejos, o más adentro, que viene a ser lo mismo. Antonio Gárate parece prome- ter sexo y sólo ofrece desamor. Y cuando parece que imperan los buenos sentimientos, aunque sea por un rato, la cámara no entra en calor y al espectador le llega sólo un murmullo de lo que debería ser un torrente de sentimientos. Sigue la Luna, nueva pero omnipresente, que no deja salir al sol, que se niega a mostrarnos su cara más amable. Con los actores ocurre algo parecido. Gárate consigue, en general, sujetar los malos instintos de sus intérpretes. Domina tan bien sus excesos, labor nada fácil, que no se da cuenta de cuándo se hacen necesarios. Es cierto que con ello obtiene un nivel más que correcto. Evita incluso que los menos capaces le nublen algún plano. Es como esos entrenadores (vale casi cualquier deporte) tan obsesionados con la pizarra que obligan a sus jugadores a vivir pendientes del metrónomo y seguir sus indicaciones como si de una partitura se tratase. Por cierto, no figura en la historia, pero el bar de Alberto, el que utilizaron en el rodaje, lo montaron hace ya tiempo dos antiguos redactores de ABC, Cristina y Nacho. Quizá por eso y porque se nota que Alberto Gárate quiere a sus personajes es difícil no ver la película con cariño. Razones menos etéreas tampoco faltan. No sólo los actores, la fotografía de Alfonso Postigo y el trabajo de Arturo Amez como director artístico tornan casi invisible la modestia de la propuesta. Las canciones de Jeansy Auz y Miryam Domínguez corroboran que el talento no necesita de grandes presupuestos para asomar la cabeza. LAS MÁS TAQUILLERAS 1 Sr. y Sra. Smith 2 El sonido del trueno 3 Gigoló europeo 4 Charlie y la fábrica de chocolate 5 Dark Water (La huella) 6 Sin City 7 La isla 8 Dos chalados y muchas curvas 9 Las aventuras de Sharkboy 10 Extrañas coincidencias 11 Ninette 12 Adivina quién 13 ¿Por qué las mujeres... 14 Herbie: a tope 15 Real Obra maestra Buena Regular Mala Muy buena Lamentable