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ABC VIERNES 2 9 2005 49 Cultura y espectáculos Con él llegó el escándalo Damien Hirst El artista conceptual Damien Hirst es el exponente más notorio del Young British Artists, el movimiento formado a finales de los años 80 y que tomó ese nombre en 1992 a partir de una exposición que llevó ese título. YBA volvería a dar el golpe en 1997 con la polémica muestra Sensation que llegó a ser prohibida por el alcalde de Nueva York por considerarla excesivamente escandalosa. Hirst y otros artistas, como Tracey Emin y Sarah Lucas, ascendieron en su cotización gracias a la apuesta que por ellos hizo Charles Saatchi, quien ahora ha roto con el grupo y concentra sus interesadas inversiones en la pintura. También Hirst ha decidido volcarse en la pintura en sus últimas creaciones, como su reciente colección de óleos La verdad esquiva Hirst nació hace 40 años en Bristol, no lejos de donde acaba de comprar Toddington Manor. ción al nuevo propietario. Gracias a Dios es todo lo que puedo decir. Siempre he dicho que con un poco de paciencia e integridad encontraríamos la decisión correcta ha afirmado uno de los activistas de la campaña para salvar Toddington Manor. Su asociación se había opuesto el año pasado a que las instalaciones se convirtieran en un hotel de lujo. Listas para cuando Hirst quiera comenzar a llenar su museo están las doce obras que volvió a comprar a Charles Saatchi a finales de 2003. Entre ellas se encuentran varias de sus conocidas instalaciones de animales dentro de vitrinas con solución de formol, como Este cerdito fue al mercado un cerdo troceado en rodajas; y Lejos del rebaño una oveja también suspendida en el incoloro líquido preservador. Pero el museo no podrá contar con la pieza problamente más conocida, La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo un tiburón atrapado en formol. Fue vendida por Saatchi a comienzos de año por cerca de 10 millones de euros a un coleccionista norteamericano. En cualquier caso, Hirst encuentra ahora tontas y embarazosas algunas de esas primeras creaciones. Ciertamente no todo lo que haces es una obra maestra ha reconocido. La mansión de Toddington Manor, diseñada en 1820 por el primer lord Sudeley, se halla en Gloucestershire, al este de Inglaterra El excéntrico y provocador artista Damien Hirst compra una mansión neogótica para convertirla en su museo La restauración le costará el triple de lo que ha pagado por su adquisición b Toddington Manor, en Glouces- tershire, acogerá algunas de sus obras emblemáticas, aunque Hirst ahora se desmarca de las primeras, a las que califica de tontas EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Una enorme mansión decimonónica, con recargadas gárgolas y vidrieras neogóticas, ubicada en medio del campo y rodeada de unos jardines que son patrimonio histórico, no es probablemente el entorno más apropiado para las rupturistas obras de Damien Hirst, pero quizás ese contraste es lo que busca el artista para la creación de su propio museo. Con una presencia cada vez menor en la Saatchi Gallery, de la que su promotor, el coleccionista Charles Saatchi, ha ido retirando las emblemáticas creaciones de Hirst que en su día significaron la consagración del movimiento Young British Artists (YBA en sus siglas inglesas) el enfant terrible del arte actual británico ha decidido a sus 40 años dedicarse a sí mismo todo un museo. Le costará toda una vida restaurar y llenar las más de trescientas habitaciones de Toddington Manor, la mansión que acaba de adquirir en Glo- ucestershire, en el este de Inglaterra, según confesó Hirst a la inmobiliaria que ha tramitado la venta, pero el artista se enamoró de ella instantáneamente Toddington Manor, cuyas formas inspiraron en parte el Parlamento de Westminster, está en desuso desde 1985 y en los últimos años ha tenido la visita de diversos posibles compradores, entre ellos Madonna, quien no llegó a hacer ninguna oferta por un edificio que seguramente encontró demasiado siniestro para su gusto. Pero Hirst no ha dudado en desembolsar tres millones de libras (unos 4,5 millones de euros) para adquirir la inmensa casa, incluida en el catálogo de propiedades de máximo interés de conservación, y sus 50 hectáreas de terreno. to lord Sudeley la vendió debido a sus dificultades financieras y desde entonces ha tenido diversos inquilinos. Fue sede de la Unión Nacional de Profesores, del Ejército de los EE. UU. durante la Segunda Guerra Mundial y de la Orden de Hermanos Cristianos. En los años setenta se convirtió en un internado para estudiantes de familias adineradas de Oriente Medio y África. Los vecinos han acogido con satisfac- De sede del Ejército a internado A Hirst le costará el triple de dinero la restauración, que deberá llevar a cabo en común acuerdo con el Patrimonio Inglés, pero no tendrá problemas de insolvencia: se le calcula una fortuna de unos 50 millones de libras (algo más de 80 millones de euros) Además, podrá ahorrar en el traslado de sus obras, pues su estudio está emplazado en Stroud, también en el área de Gloucester. Toddington Manor fue diseñada por el primer lord Sudeley en 1820. El cuar- Una oveja en formol, obra de Hirst EFE