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8 Opinión VIERNES 2 9 2005 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7.28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Mañana en LOS EFECTOS CURATIVOS DE LA GASOLINA ALA cosa es no saber lo que nos cuesta la sanidad; peor es no saber lo que nos va a costar en el futuro. Pero lo más detestable es inventar fórmulas para financiarla que van en contra de los principios tributarios básicos. Los impuestos justos deben gravar la renta cuando se genera y no cuando se consume; los servicios sociales no deben financiarse con impuestos indirectos; los LUIS IGNACIO tributos no dePARADA ben ser finalistas; la cuantía del gravamen debe responder a un hecho imponible y no algo que se declara constitucionalmente gratuito. Dicho esto habrá que añadir que la financiación del agujero del sistema sanitario público español requiere una reforma profunda por el envejecimiento de la población, las mejores posibilidades de diagnóstico y tratamiento, las mejoras salariales al personal sanitario; el mayor precio de los medicamentos más avanzados, el incremento de las prestaciones, la población inmigrante, el turismo sanitario, el aumento de los ingresos hospitalarios y el abuso de la medicina preventiva. El gasto sanitario total por habitante es en España de 1.640 dólares por persona y año mientras que la media de la OCDE es 2.144. El año pasado nos gastamos en sanidad pública entre 42.000 y 45.000 millones de euros según aceptemos la Estadística oficial de Gasto Sanitario Público o la de la OCDE (Eco- Salud) Es el 5,5 por ciento del PIB, frente a un 7,6 en la UE. Pero el gasto sanitario público crece en la zona euro al 4,1 por ciento anual mientras aquí lo hace sólo al 2,4, con lo que vamos a peor. Así que o alcanzamos un acuerdo entre los partidos políticos parecido al Pacto de Toledo, sin olvidar el copago o ticket moderador contra conductas antisociales o, como pasa ya en Madrid, Galicia, Asturias y Cataluña, cargamos la factura, para ahorrarnos problemas, a la gasolina, el alcohol, el tabaco o la electricidad como propuso ayer el Gobierno. Para eso no hace falta un Consejo de Política Fiscal y Financiera ni una Conferencia de Presidentes. Taiwán existe La Organización de Naciones Unidas cumple sesenta años de existencia, y a las voces que reclaman reformas que la adapten a la situación actual se une un año más la petición de que se resuelva el asunto pendiente de la representación de Taiwán. Como en años anteriores, la isla ha iniciado una campaña de promoción para ingresar en este organismo y dejar de ser un caso único en el mundo: el de un país capacitado para ingresar en la ONU y dispuesto a hacerlo que no es admitido debido a la oposición de China. Pero Taiwán existe. La preocupación por la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán ha hecho que los países aliados de la isla presenten este año ante la 60 Asamblea General de la ONU dos propuestas referidas a Taiwán: una para pedir un año más su ingreso y otra para que Naciones Unidas desempeñe un papel activo en el mantenimiento de la paz en el estrecho. La promulgación en China continental durante este año de la llamada ley antiseparación que pretende crear un marco legal que justifique el uso de la fuerza contra Taiwán, y el mantenimiento de la amenaza militar China son medidas que deberían hacer que la ONU, fundada precisamente con el objetivo de mantener la paz mundial, prestara a Taiwán la atención que merece y cumpliera al mismo tiempo con el principio de universalidad, dotando a los veintitrés millones de taiwaneses de representación ante los organismos internacionales. Hoy Taiwán es un importante actor en la comunidad internacional. Se trata de la decimoséptima economía más importante del mundo, y de la decimoquinta nación comercial, y su población es superior a la de más de 140 estados miembros de la ONU. Taiwán proporciona importante ayuda humanitaria en zonas de conflicto como Irak o Afganistán, y es donante destacado en regiones afectadas por catástrofes naturales. En un escenario cada vez más globalizado, Taiwán abre sus brazos al mundo y espera que la comunidad internacional le corresponda. Patricio W. T. Lee Jen. Madrid. M ¿A quién interesa el Estatuto? En España parece que el único problema existente es la modificación del Estatuto de Cataluña. Los políticos catalanes no hacen otra cosa que intentar- -sin lograrlo- -ponerse de acuerdo en su redacción. Pero el problema no se limita a Cataluña, sino que también salpica al Gobierno central. Para no molestar a Maragall, el señor Rodríguez Zapatero ha ordenado a sus barones que dejen de hablar de este asunto, cuya solución quiere llevar personalmente. Para el Estado de las Autonomías es importante el contenido del estatuto, que en gran medida puede condicionar los del resto de las comunidades, pero la clave del conflicto está en que los partidos nacionalistas quieren traspasar las competencias que otorga la Constitución y el Gobierno tiene la obligación de hacerlas respetar. Mientras tanto, en Cataluña, a la mayoría de los ciudadanos el tan debatido estatuto nos importa un rábano. Estamos preocupados por el terrorismo, la economía, el paro, la seguridad ciudadana, la emigración, el respeto a nuestras creencias y tradiciones, el deterioro del orden público y de la sanidad. Pero al Gobierno central y al autonómico, a juzgar por el interés con que abordan su solución, deben de parecerles minucias, caprichos. Es, por otro lado, inadmisible que los representantes del pueblo que han de velar por el bien de todos los españoles se desentiendan de ellos y en el Parlamento emitan sus votos en función de lo que les marcan sus partidos y no de lo que les demandan sus electores. A Sir Winston Churchill se le atribuye aquella frase de que la democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno; el del Estado de las Autonomías nos es que sea malo, es que es peor. Antonio Quesada. Barcelona. Llega el otoño a la moda Mujer Hoy avanza las tendencias de los diseñadores españoles para la nueva temporada, donde se mezclan cuadros y flores, seda y piel, tul y lana, de inspiración rusa. Además, un reportaje sobre la mejor dieta para el cerebro. El déficit de nutrientes y vitamina afecta a la capacidad intelectual y emocional, como demuestra un estudio reciente. Ayuda a afectados Motivado por las imágenes de desolación que ha dejado el Katrina he querido sumar un pequeño grano de arena a los esfuerzos de reconstrucción. Para poder llevar a cabo una humilde ayuda, invertí casi una hora en diversos sitios de internet, desde Cruz Roja Española, pasando por casi todos los principales bancos de nuestro país, y no fui capaz de encontrar ningún enlace para enviar ayudas a los afectados. Tuve que recurrir a explorar webs americanas donde encontré enlaces al respecto. ¿No ayudamos a una nación amiga porque es más rica o porque sólo nos volvemos solidarios si es sinónimo de magnanimidad? Es sabido que la nación más poderosa del planeta proveerá de los medios para la reconstrucción y bienestar a los afectados, pero ¿acaso eso nos impide ser solidarios con una nación amiga que sigue invirtiendo en nosotros y aceptando a nuestros alumnos en sus universidades? Ojalá sea que mi navegación por internet no fue lo suficientemente extensa. De no ser éste el caso, creo que, al menos, debemos reflexionar sobre el valor de un gesto. Julio Solvas Santos. Madrid. Mismos genes Victoria Beckham, la pija de las Spice Girls y glamourosa señora de Deivid declaró que nunca había leído un libro. Ahora ha mejorado su imagen de intelectual diciendo que sí que lee libros, pero que no los acaba. No sé por qué luego nos llama tanto la atención que se haya descubierto que el chimpancé y el hombre tenemos entre el 96 por ciento y el 99 por ciento de similitudes genéticas. Sirva como otro ejemplo de este informe el que, en las carreteras españolas durante este verano, casi todos nos hemos cruzado con alguien que conducía como un verdadero simio. Y, por desgracia, esos personajes seguro que, además de no leer nada, ni siquiera habían ojeado las estadísticas del dramático número de accidentes en nuestro país. ¿Estas conductas son cuestión de genes, o de falta de inteligencia y sentido común? Sí que nos parecemos al chimpancé, sí David García García. Madrid.