Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
72 Economía JUEVES 1 9 2005 ABC El PIB y sus componentes 5,5 3,1 5,9 3,2 6,0 3,3 6,0 3,4 Fortaleza del consumo privado 4,9 La inversión prosigue su avance 7,5 Comparación internacional España Zona Euro Alemania Francia 0,6 1,3 0,1 1,1 3,4 var. anual) var. anual) 7,0 var. anual) -2,4- 2,7- 2,7- 2,6 4,8 4,8 6,1 5,2 III Trim. IV Trim. I Trim. II Trim. 2004 2005 PIB Demanda Int. Demanda Ext. 4,7 III Trim. IV Trim. 2004 I Trim. 2005 II Trim. III Trim. IV Trim. 2004 I Trim. 2005 II Trim. Italia (Crecimiento interanual en %2 trim. La economía española continúa su senda de ligera aceleración, con una mínima mejora del sector exterior. El consumo de las familias sigue siendo uno de los principales motores del crecimiento económico Más de un 10 creció en el segundo trimestre la inversión en bienes de equipo, y un 5,8 %l a de construcción El diferencial de crecimiento de la economía española con la zona euro se amplía, y alcanza ya los 2,3 puntos La economía española crece una décima, hasta el 3,4 por la fortaleza del consumo y la inversión El Gobierno habla de robustez mientras el PP augura un sombrío panorama para final de año y los servicios sustentan el avance del PIB, mientras el sector industrial continúa su proceso de desaceleración, según los datos de Estadística Y. GÓMEZ, J. M. CAMARERO MADRID. La economía española se aceleró en el segundo trimestre del año, al crecer un 3,4 en tasa interanual, frente al 3,3 del trimestre anterior, según confirman los datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hechos públicos ayer por este organismo. El aumento trimestral del PIB fue del 0,9 tasa idéntica a la del trimestre precedente. Ambas cifras son muy superiores a las registradas por nuestros vecinos europeos. Así, la tasa de crecimiento español triplica la media de la zona euro en el periodo, 1,1 y contrasta con la desaceleración del crecimiento francés, cuyo PIB aumentó un 1,3 en el último año, y del alemán, que registra un aumento anual del 0,6 El crecimiento de la economía española se sigue basando, exclusivamente, en la demanda interna, que aportó seis puntos al aumento del PIB, cifra idéntica a la del trimestre precedente. Por su parte, la demanda externa mejoró una décima su contribución negativa al crecimiento, que aún así sigue siendo muy elevada, 2,6 puntos. Dentro de la demanda interna, tanto el consumo como la inversión tuvieron un comportamiento muy dinámico. El gasto de los hogares creció a un ritmo del 4,8 cifra idéntica a la del ejercicio precedente, y el de las Administraciones Públicas un 4,6 cifra algo más moderada que el 5,5 de los tres meses anteriores. La inversión, por su parte, registró una nueva aceleración. La destinada a bienes de equipo creció a un ritmo anual del 10,4 y la de construcción a un 5,8 En la demanda externa, el INE destaca la ligera recuperación de las exportaciones, que aumentaron un 1,9 frente a la caída del trimestre precedente. Asimismo se aceleraron las imb La construcción portaciones, al crecer un 8 frente al 5,6 del primer trimestre. Desde la óptica de la oferta, el crecimiento español se apoyó básicamente en la construcción, con un aumento del 5,7 una décima más que en el periodo precedente. Los servicios de mercado (tecnologías de la información, comunicaciones, servicios a empresas y comercio) también estuvieron muy activo, mientras las ramas industriales desaceleraron su crecimiento, hasta un 1,3 La actividad agrícola y pesquera continuó su contracción. Las cifras del INE ponen, asimismo, de manifiesto la aceleración del empleo, con la creación de 547.000 puestos de trabajo a tiempo completo en el último año. Los mayores crecimientos vuelven a estar en la construcción y en En el último año se crearon 547.000 empleos, pero la productividad apenas creció un 0,2 El crecimiento español triplica al de la zona euro, que se situó en el 1,1 en el segundo trimestre del año los servicios, frente a la debilidad de la industria. Este buen comportamiento del empleo ha estado acompañado de una nueva desaceleración de la productividad, que creció un 0,2 muy lejos del 0,9 que el Gobierno se había planteado como objetivo para este año. Con estos datos en las manos, el Ejecutivo se muestra muy satisfecho con el ritmo que tiene la economía española. De hecho, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, aseguró ayer que estas cifras confirman que nos encontramos ante un crecimiento robusto Además, para el Gobierno, los datos referentes al sector exterior suponen una leve recuperación del mismo Para Vegara, esta mínima reducción del drenaje que supone el comportamiento de las exportaciones para el PIB confirman un cambio de tendencia que, según dijo, debería continuar en lo que resta de año. El PP, sin embargo, se muestra muy pesimista sobre el futuro. Para Miguel Arias Cañete, secretario ejecutivo de Economía y Empleo, este crecimiento desequilibrado convierte en chatarra las previsiones del Gobierno Arias considera disparada la situación de la inflación y augura que a finales del año se producirá una desaceleración del consumo y un fuerte descenso del crecimiento de la inversión en bienes de equipo. REACCIONES David Vegara Secretario de Estado de Economía La economía española tiene un tono muy dinámico y ya crece un 2,3 más que la de nuestros socios de la Unión Monetaria Miguel Arias Cañete Secretario de Economía del PP Los datos revelan graves problemas de competitividad para la industria, que crece poco y no crea empleo UGT Son necesarias políticas que equilibren el actual modelo de crecimiento y que permitan competir en el nuevo escenario europeo CC. OO. Hay algún síntoma positivo, pero la estructura del crecimiento económico sigue siendo poco sana El Estado registró un superávit del 0,82 del PIB hasta julio En los siete primeros meses del año, el Estado registró un superávit de 7.392 millones de euros, en términos de Contabilidad Nacional, el 0,82 del PIB, frente a los 334 millones, el 0,04 del PIB obtenido en el mismo periodo de 2004, según los datos de Ejecución Presupuestaria. Según el Ministerio de Economía, estas cifras se deben, en parte, a la buena evolución de los ingresos por impuestos, pero también han influido factores excepcionales, como el retraso en las devoluciones del IVA, un hecho que tiene un efecto transitorio y que se irá corrigiendo con el paso de los meses. En términos de caja, es decir, teniendo en cuenta el momento en el que se realizan los ingresos y los pagos, el Estado alcanzó hasta julio un superávit de 6.565 millones de euros, frente al déficit de 4.029 millones del año anterior. Estos resultados fueron la consecuencia de unos ingresos que crecieron un 14,4 frente a unos gastos que cayeron un 0,2 Dentro de los ingresos, la recaudación por impuestos directos aumentó un 15,6 con notables aumentos tanto en el IRPF como en el Impuesto sobre Sociedades. Un porcentaje superior, un 15,5 aumentó la recaudación de tributos indirectos, destacando el IVA, que creció un 20,2 como consecuencia, en parte, del citado retraso en las devoluciones. Los ingresos menos dinámicos fueron los de los Impuestos Especiales, por el menor consumo de hidrocarburos.