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42 JUEVES 1 9 2005 ABC Sociedad Genomas descifrados Ser humano Tamaño del genoma: 2.900.000.000 de unidades de ADN N de genes: Alrededor de 30.000 Rata Tamaño del genoma: 2.750.000.000 N de genes: Alrededor de 30.000 Mosca del vinagre Tamaño del genoma: 120.000.000 N de genes: 13.601 Ratón Tamaño del genoma: 2.500.000.000 N de genes: Alrededor de 30.000 Gusano C. elegans Tamaño del genoma: 97.000.000 N de genes: 18.424 Chimpancé Tamaño del genoma: 2.700.000.000 N de genes: Entre 20.000 y 30.000 El origen de los primates PEQUEÑOS MONOS GRANDES MONOS bo s no Bo 6.000.000 de años E. SEGURA CG. SIMÓN Hu ma n os O O Orrr G G Go En la imagen, Clint, el ejemplar cuyas células fueron utilizadas por los científicos para descifrar el genoma del chimpancé Menos del 4 del genoma marca las grandes diferencias entre humanos y chimpancés El análisis de ese reducido número de variaciones explicará el origen del lenguaje y de la mente de científicos, entre ellos varios españoles, consigue descifrar la secuencia de unidades de ADN del chimpancé A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. Parecidos como dos gotas de agua en más de un 96 los genomas del ser humano y del chimpancé exhiben un parco repertorio de diferencias genéticas, aunque esas desigualdades son cruciales porque ocultan las claves para comprender por qué caminamos erguidos, cómo se expandió nuestro cerebro y de qué forma adquirimos un lenguaje complejo. Son sólo 35 millones de unidades de ADN diferentes, de una larga secuencia común de 3.000 millones, las que habrían propiciado los rasgos físicos y cognitivos que trab Un consorcio internacional n n n Mo os d d de n n ln e e ue vo Gib n n on es e e de lv e e iiiej om om om n Mo o o os mu n n nd o o o C C Ch an an an a ua uta gu ne s s s rillla s s s a a pa im nc é é és u u un d d do NATURE zan el perfil único de la Humanidad. A esa conclusión ha llegado un grupo 67 investigadores de Estados Unidos, Israel, Italia, Alemania y España, que acometieron hace tres años la tarea de descifrar el genoma del chimpancé (Pan troglodytes) la especie más próxima a los humanos en el árbol evolutivo. Para este proyecto, ese consorcio internacional utilizó el ADN de Clint, un macho fallecido hace ahora un año en el Centro Nacional de Investigación de Primates de Estados Unidos. Los resultados del trabajo son un borrador de la secuencia completa de ADN del chimpancé junto a un primer análisis comparativo con el ADN humano. Ambos aparecen hoy detallados en las revistas Nature y Science Aunque hace seis millones de años que los linajes de los chimpancés y de los humanos se separaron de un ancestro común, esta investigación ha de- mostrado que el genoma de ambas especies es muy similar, siendo el 29 de las proteínas idénticas Analizada directamente la secuencia de unidades de ADN, las diferencias no exceden del 1,2 Si se tienen en cuenta las inserciones y pérdidas de ADN, originadas por procesos de duplicación a lo largo de la evolución, la diferencia aumenta en un 2,7 Para poner en perspectiva esa homología, los científicos precisan que el número de diferencias genéticas entre un humano y un chimpancé sólo es diez veces superior a las que existen entre dos personas. Genes comunes Los científicos han comprobado que varias familias de genes han cambiado rápidamente a lo largo de la evolución en chimpancés y humanos, en comparación con otros mamíferos. Entre esos genes están los implicados en la percepción de los sonidos, la transmisión de señales nerviosas, la producción de espermatozoides y el transporte celular de moléculas con carga eléctrica llamadas iones. Según los investigadores, la rápida evolución de esos genes contribuyó a las especiales características de los primates. Otro rasgo común entre chimpancés y humanos es que sus genomas acumularon mutaciones que habrían permitido a ambas especies adaptarse mejor y más rápido a los cambios medioambientales. Más complejo resultará para los biólogos determinar la relevancia de las 35 millones de unidades de ADN que son diferentes en chimpancés y humanos. La mayoría están situadas en regiones del genoma con una función residual o carente de cualquier función biológica. Sin embargo, al menos tres millones de esas variaciones residen junto a genes que codifican proteínas.