Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 JUEVES 1 9 2005 ABC Madrid Los primeros vehículos tomaron Raimundo Fernández Villaverde a media mañana tras la reapertura al tráfico de la calle JAVIER PRIETO El corazón financiero de Madrid recupera su pulso tras la apertura de Fernández Villaverde El alcalde entregó a los propietarios del Windsor el solar del rascacielos tras los trabajos de derribo b La afluencia de tráfico por la zona vuelve a ser similar a la que se registraba hace seis meses y medio, justo antes de que se produjera el monumental incendio CARLOS HIDALGO MADRID. El cierre de una herida que se abrió inesperadamente Estas palabras, pronunciadas ayer por el alcalde de la capital, Alberto Ruiz- Gallardón, resumían el sentimiento que se agolpaba ayer en torno a la zona de Azca, el corazón financiero de Madrid. Era un día para la celebración, puesto que lo que en principio pudiera parecer la mera reapertura al tráfico de una calle- -la de Raimundo Fernández Villaverde- -era sinónimo del carpetazo a uno de los capítulos más turbulentos de la historia reciente de la capital: el incendio de la Torre Windsor y todas las consecuencias que ha supuesto durante seis meses y medio para la ciudad. Con cuatro o cinco meses de antelación conforme al calendario de obras previsto en un primer momento, el tránsito de vehículos y de personas vol- vió a recuperarse entre el tramo afectado, desde la confluencia de Raimundo Fernández Villaverde con Orense a La Castellana, además del paso elevado que une el área con Joaquín Costa. El azar quiso jugar su propia baza en el acto de reapertura: el viario quedó reinaugurado a una hora similar a la que, en principio, pudo comenzar el incendio- -pasadas las once y cuarto, aunque, a diferencia de aquel 12 de febrero, de la mañana, y no de la noche- El alcalde, acompañado de una amplia nómina de su equipo de Gobierno, así como de un largo listado de personalidades y cargos técnicos municipales, visitó la zona antes de dar la orden de apertura al tráfico. Posteriormente, saludó a una amplia representación de trabajadores de los diferentes ámbitos de actuación en el tiempo que ha durado la obra. Pero después vino la hora de los balances, y con ella, la de las cifras. Con una puesta en escena digna de la mejor de las ocasiones- -y sufriendo un pertinaz calor en el interior de una carpa especial- la concejal de Urbanismo fue la primera encargada de hablar y de presentar un DVD en el que se resu- 72.000 toneladas de escombros Concretamente, 71.920 son las que se han recogido del derrumbe del Windsor. Aunque en un principio se habló de utilizarlas para hacer carreteras, finalmente servirán para el Anillo Verde Ciclista. 180 operarios, en tres turnos diarios, son los que han trabajado en el desmontaje. 180.000 metros cuadrados ocupa el complejo Azca. En diciembre se fallará el concurso de revitalización de la zona. La reapertura de Raimundo Fernández Villaverde absorberá el tráfico de alrededor de 70.000 vehículos al día. mía lo más importante desde aquella noche de febrero. Imágenes sobrecogedoras El vídeo, que consta de una versión maxi que será facilitada a colegios de Arquitectura extranjeros- -Gran Bretaña, Japón... -que se han mostrado muy interesados por las labores y técnicas de demolición utilizadas, exprimía los momentos cruciales: desde la noche del incendio a imágenes inédi- tas del interior del inmueble en las que podían verse los estragos causados por el fuego, el estado de las escaleras de emergencias, cómo quedaron los despachos... Sobrecogedor. El audiovisual continuaba con las reuniones de la comisión mixta de Urbanismo y las diferentes etapas del proceso de derrumbe. A renglón seguido, Ruiz- Gallardón tomó la palabra en un discurso plagado de agradecimientos y de datos técnicos, pero también confesiones personales: desde cómo recibió en su casa la llamada del concejal de Seguridad, Pedro Calvo, anunciándole el incendio, al miedo inicial a que las llamas se propagasen al complejo Azca. El del Windsor es el mayor incendio en superficie registrado nunca en la capital- -21.749 metros cuadrados, con llamas de hasta 30 metros de altura- aunque no hubo que lamentar daños personales. Ni durante las 25 horas que estuvo ardiendo el rascacielos ni en los meses posteriores de obras. Éste último ha sido uno de los aspectos más resaltados por la Administración. En cuanto a las labores de demolición, no hay que olvidar el miedo inicial a que la estructura del edificio, muy recalen-