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ABC MIÉRCOLES 31 8 2005 Los Veranos 93 EN PRIMER PLANO SAMUEL CHESTERTON empresario y escritor Llamarse Chesterton es un problema para publicar Sobrino nieto del gran escritor británico, Samuel Chesterton administra un exquisito hotel rural en la Sierra de Huelva frecuentado por avezados senderistas. Confiesa que ya no lee los libros de su tío abuelo porque prefiere las novedades, aunque le hubiera gustado conocerlo para discutir con él, pues era un gran polemista TEXTO: ALFREDO VALENZUELA SEVILLA. Samuel Chesterton, sobrino nieto del gran G. K. Chesterton, se estableció hace 23 años en pleno corazón de la Sierra de Huelva, donde abrió un pequeño y exquisito hotel rural, frecuentado por veteranos senderistas británicos que buscan las bondades de una de las zonas más agrestes de España. Como su ilustre antepasado, cultiva el arte de la novela- -Lee mucho a su tío- abuelo Chesterton? -Hace mucho que no lo leo. ¿Pero tiene sus libros? -Sí, tengo, pero hay tanto para leer... Y me interesa estar informado de las novedades. No tengo nada en contra de él. Me hubiera gustado conocerlo. -Supongo que para discutir con el polemista que se batió con gente como Shaw, Kipling y Wells. -Sí, sobre todo para discutir. Aunque yo soy de otra generación. El era un nacionalista, lo era de una manera dulce, quería mucho a Inglaterra y tenía una idea de la Inglaterra romántica que todavía existía entonces, y que ya ha perdido ese sabor. Como he vivido muchos años fuera, y además soy medio irlandés, he aprendido a mirar a Inglaterra de otra manera. -Tampoco habrá mucha gente con la que hablar por aquí... -Sí, sí, sí, hay tertulias. Y este verano está también una autora de novelas rosas muy conocida, que es prima de mi mujer, Rosamunde Pilcher. Su hijo ha comprado una finca aquí al lado y vienen de vez en cuando a tomar el sol y a descansar, porque ella tiene ya ochenta y tantos años. En nuestro hotel, cada noche estamos con nuestros clientes y también charlamos mucho con ellos. ¿Cree que al gran Chesterton le habría gustado la gente de la sierra de Huelva? LONDRES Esa ciudad era un lugar de esperanza, con toda esa gente joven entremezclada FAMILIA Aquí hay lo que ya no existe en Inglaterra, una vida familiar que es como un pegamento que une los pueblos UN LUGAR Tiene cierto encanto creer que no hay un sitio mejor que el tuyo. A veces hay que viajar para ver lo que tienes; y en este caso siempre vuelves aquí NOVELA GÓTICA Y NEGRA Tengo una novela, pero no encuentro editor. Es una novela gótica y negra, quizás demasiado gótica y negra Samuel Chesterton -Sí, son fantásticos. Le hubiera gustado comprobar que aquí hay lo que ya no existe en Inglaterra, una vida familiar que es como un pegamento que une los pueblos. También le habría gustado esa pequeña rivalidad entre los pueblos por ser mejores que los demás. Tiene cierto encanto creer que no hay un sitio mejor que el tuyo. -Pero eso puede deberse a haber viajado poco... -Sí, pero esa seguridad y ese orgullo es maravilloso. A veces hay que viajar para ver lo que tienes; y en este caso siempre vuelves aquí. -Están muy integrados ¿no? -Tenemos tres hijos que son muy andaluces. Cuando nació el mayor, que tiene 21 años, como aquí no me dejaban ver el parto, fuimos a Escocia para que naciera allí. Todos han nacido allí, y para justificarlo decimos que es para que puedan ponerse la falda escocesa (risas) Y es verdad, el mayor ya se la pone... El Día que en el pueblo de Los Marines nos hicieron Hijos Adoptivos a toda la familia fue muy emocionante. ¿Sus hijos siguen por aquí? -Sí. La niña, que tiene dieciocho años, ha estado este verano en Edimburgo, trabajando en el Festival, supongo que pa- ra divertirse, y el chico estudia en Aracena. ¿Escribe ya en español? -Aún no. Hago muchas faltas. Lo he intentado en francés, porque con siete años estuve en un colegio en Suiza. Escribo en inglés y tengo una novela, pero no encuentro quien la publique. Es una novela gótica y negra, quizás demasiado gótica y negra. ¿No encuentra editor en Inglaterra llamándose Chesterton? -Eso es también un problema, no siempre es una ventaja. No sé si tengo el mismo talento que él (risas) Mi novela es muy densa para lo que quiere el público de hoy. Mi estilo no está de moda, pero a mí me divierte escribir así. ¿Tienen más literatos en la familia? -No. Los Chesterton tenían negocios en Londres. Cuidaban grandes fincas. Nuestra empresa familiar fracasó hace poco completamente. Cuando era niño me llevaban allí y me decían que me sentaría en aquella silla para dirigir aquella empresa, que era muy victoriana, fundada en 1820... Mi padre, como arquitecto, sí tuvo un lado artístico. A mi abuelo le interesó mucho el teatro y la arquitectura para la clase obrera, que él financiaba haciendo mansiones para los nuevos ricos. ¿Qué sintió cuando vio los atentados en su ciudad? -Es triste haber llegado a ese punto. Londres era un lugar de esperanza con toda ese gente joven entremezclada y llevándose bien. Es muy triste. Y nadie ha hecho nada antes para corregir la situación. Tras el 11- S se podría haber hecho algo. ¿Qué lee ahora? -Precisamente un libro que trata de evitar eso y que se escribió antes de lo sucedido en Londres. Se titula En busca del paraíso y es de un periodista musulmán pakistaní, sobre el conflicto interior entre Oriente y Occidente.