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28 Madrid MIÉRCOLES 31 8 2005 ABC Cuando huían, los jóvenes arrojaron una pistola Glock de 9 milímetros de detonador (Viene de la página anterior) El director del Hotel Villa de Madrid, uno de los que fue atracado en la madrugada de ayer, relata cómo se produjo el asalto de los jóvenes, quienes iban armados con mazas y bates de béisbol. Sabían lo que hacían: lo primero que hicieron fue desconectar los sistemas de alarma ría de la Cabeza (Arganzuela) Y nuevo atraco. En algo más de media hora- -apenas 36 minutos- tres establecimientos hoteleros habían caído ante estos presuntos delincuentes. Sin embargo, la noche, para ellos, no había hecho más que empezar. Cegados por su ímpetu delictivo, el grupo de jóvenes volvió a subir al vehículo para, de nuevo, cruzar media ciudad y personarse en la tienda Opencor de la calle del Cerro Minguete, en Moncloa- Aravaca. Allí, de nuevo, armados con mazas y algún arma de fuego, amedrentaron al personal y se hicieron con la recaudación. Faltaban tres minutos para la medianoche. Poco después, en torno a las 00.05 horas, los cuerpos policiales recibieron el aviso de los cuatro atracos que se acababan de cometer. Inmediatamente, el servicio de elite de la Sección Especial de Reacción y Asalto (SERA) conocido popularmente como los Centauros estableció un dispositivo de vigilancia en diversos puntos de la capital. En las inmediaciones de la calle de Arroyo del Fresno, muy cerca del barrio de Puerta de Hierro (Moncloa- Aravaca) miembros de la SERA se percataron de la existencia de un vehículo sospechoso que cuyas características coincidían con el del de los presuntos asaltantes. Iban por el dinero de la caja fuerte, pero no lo consiguieron TEXTO Y FOTO: FERNANDO NAVARRO Evacuado al Gregorio Marañón El intercambio de disparos no tardó en producirse. Los jóvenes pretendían sumar un nuevo eslabón a su cadena de atracos: el próximo iba a ser el Hotel Monte Real, muy cerca del lugar. Los agentes dieron el alto al vehículo. Sin embargo, en vez de obedecer a la autoridad, los jóvenes bajaron del coche portando sus armas. En el enfrentamiento entre la Policía y los delincuentes fue herido uno de éstos últimos, un chaval de 16 años y de origen marroquí que tuvo que ser atendido por un equipo del Samur- Protección Civil. Finalmente, se le trasladó al Hospital Gregorio Marañón con una herida de bala en la pierna izquierda, varias fracturas cerradas de tibia y peroné, y diversas contusiones en la cara. En el fragor del tiroteo, dos de los restantes miembros de la banda huyeron en el BMW utilizando la avenida de Asturias, mientras que los otros dos lo hicieron a pie. Cuando huían, arrojaron una pistola de marca Glock de 9 milímetros, que pudo ser recogida por los agentes. Ya al alba, sobre las siete de la mañana, cuatro de los miembros de la red fueron detenidos cuando intentaban esconderse en su cuartel general una vivienda de Alcobendas: Enrique G. R. madrileño de 20 años; Edwin Ricardo B. B: y Boris Andrés V. P. ambos colombianos de 18, y Manuela M. E. argentina de 18. La operación continúa abierta, puesto que la Policía busca a una sexta persona. MADRID. El segundo de los robos se produjo en el Hotel Villa Madrid, de la calle de Xaudaró, en el barrio de Fuencarral. ABC ha hablado con su director, Fernando Valdivieso: El objetivo de los atracadores era llevarse el dinero de la caja fuerte, pero no lo consiguieron afirmó. Según la Jefatura Superior de Policía, los ladrones entraron en el Hotel Villa de Madrid a las 23.25 horas, dentro de su calculada secuencia de atracos. Llegaron en pleno cambio de turno, pasadas las once de la noche- -relata Valdivieso- En ese momento había dos trabajadores: una recepcionista y un botones. Acababan de incorporarse a su puesto. Los empleados no tuvieron tiempo para reaccionar, cuando quisieron darse cuenta uno de los cuatro ladrones estaba amenazando al botones con el arma Los delincuentes utilizaron mazas y bates de béisbol para intimidar a los trabajadores. Eran cuatro chavales jóvenes que venían con grandes palos distintos y con la cara cubierta- -explica el director del hotel- Entraron a pecho descubierto porque se tapaban la cara con sus propias camisetas para no ser reconocidos El hall del hotel donde se produjo el segundo atraco de la noche Se llevaron 2.000 euros y las grabaciones de las cámaras de seguridad La Policía llegó al hotel minutos después del suceso. Los agentes trasladaron a los empleados que la Jefatura Superior de Policía había movilizado a varios cuerpos policiales para detener a los delincuentes. Desde que robaron el primer establecimiento, el Hotel Husa Nuevo Madrid, se había decretado la situación de alerta. Los atracadores serían detenidos horas después. Afortunadamente, no ha habido ningún daño personal ni ninguna agresión física. Eso es lo importante dijo el director del Villa Madrid a ABC. Se trata de un hotel de cuatro estrellas situado al norte de la capital, que sufrió el segundo de los cuatro atracos de la madrugada del martes, donde el tiempo, durante cinco minutos, fue oro para los ladrones, pero no plata. La recaudación del día ascendía a 1.986 euros. Pero no fue lo único que angustiaba a los delincuentes. Sabedores de la investigación policial, también se llevaron las tres cintas de la marca Kenwood que estaban en las cámaras de seguridad del establecimiento y que grabaron todo cuanto allí aconteció. De esta manera intentaban cubrirse las espaldas para no ser reconocidos. Fueron muy rápidos Al igual que la secuencia de robos, el asalto al hotel estaba muy preparado. Lo tenían claro porque fueron muy rápidos. Nada más entrar a la recepción, uno fue a por el botones y le obligó a sentarse en el sillón del hall. Los otros tres pidieron el dinero a la recepcionista Los atracadores habían pensado en todo para no ser cazados. Antes de ir por el dinero, lo primero que hicieron fue desconectar el sistema de alarma desde dentro de la recepción y sacar las cintas de las cámaras del circuito de seguridad Cada segundo era crucial. Los delincuentes no gritaron ni insultaron a los empleados, tan sólo actuaron. Hablaban un español perfecto y no se entretuvieron en amenazas- -indica Valdivieso- Cogieron el cajón del dinero en efectivo de la recepción que contenía unos dos mil euros, ya que todavía no se había hecho la contabilidad para ingresarlo. Luego pidieron la clave de la caja fuerte Realmente, ese era el botín que iban buscando. Ahí se guardan miles de euros todas las semanas. Dijeron a la recepcionista que les abriera la caja fuerte, que querían la clave Desde que entraron al hotel, habían transcurrido poco más de dos minutos. La primera parte de la operación les salió bien, después al intentar abrir la caja se les complicó Estuvieron intentando abrir la caja fuerte otro par de minutos. Según La primera parte de la operación les salió bien; al intentar abrir la caja, se les complicó relataron los empleados a la policía, los atracadores parecieron muy nerviosos cuando se dieron cuenta que conseguir el dinero de la caja fuerte iba a ser más difícil de lo previsto. No sólo es cuestión de la clave, abrir esa caja lleva su tiempo porque se giran varias veces las ruedas La frialdad que hasta entonces habían demostrado los ladrones se convirtió en su- dores con la temperatura que marcaban las agujas del reloj. Estaban muy nerviosos, lo que querían era el dinero de la caja fuerte, sólo el dinero y el dinero cuenta Valdivieso. El susto en el cuerpo Finalmente, el tiempo se les echó encima. Decidieron huir con los dos mil euros del cajón de madera de la recepción. Un quinto atracador les esperaba en la puerta del hotel con el coche en marcha. Desde que entraron al Villa Madrid hasta que se marcharon dejando el susto en el cuerpo a los empleados pasaron menos de cinco minutos. La recepcionista, sobre todo, se llevó un sobresalto tremendo