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8 Opinión MIÉRCOLES 31 8 2005 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. POLÍTICA DEBAJO DE LA MESA ¡Culpables! Los ciudadanos somos los culpables. Si se queman los bosques, se debe a la complicidad social que tenemos unos y otros con los pirómanos. Los accidentes de carretera, porque somos unos irresponsables al beber o al correr. Además viajamos todos al mismo tiempo y, claro, así no hay quien pueda. No existe ningún punto negro en las carreteras por lo que el Ministerio de Fomento permanece tranquilo. No hay agua porque somos unos derrochones. Llenamos las piscinas, regamos los tomates, tenemos no sé cuantos campos de golf, las cisternas de los retretes los tenemos a tope. Y encima hay sequía. La señora Narbona, ministra del Ambiente, dice que los pronósticos son pesimistas respecto a que soñemos con un otoño de lluvias. Supongo que hace un año advertiría el diagnóstico de la sequía que se nos avecinaba. ¿Qué medidas tomó para paliar las consecuencias de la sequía? ¿Qué infraestructuras inició? Al contrario, una pareja de águilas la ha llevado a prohibir la construcción de un embalse en la provincia de Segovia. Francisco Muñoz de Morales. Madrid. P UEDE que, en su origen, la obra capital de Maquiavelo fuese una sátira contra la tiranía, como sostienen Napoleón, Cromwell, Hobbes y los jacobinos. Pudo serlo por su contexto histórico, por los tipos de gobiernos que existían en el siglo XV y porque el territorio al que el autor se refería estaba dividido y vivía una situación al borde de una guerra. Pero la Historia ha demosLUIS IGNACIO trado que lo PARADA que hemos dado en llamar maquiavelismo es la falta total de principios morales en la acción política, como se han encargado de demostrar Bacon, Rousseau, Montesquieu, Diderot, Bodino y, sobre todo, esa aberración que pretende demostrar que el fin justifica los medios Hoy no se puede sostener la doble moral, la del gobernante que valora la bondad de los resultados y el éxito obtenido en la conservación del poder- -para lo que puede mentir y emplear la astucia de la zorra y la fuerza del león- -y la del ciudadano, que ha de ser respetuoso con las leyes; una que da derecho a no ser bueno, utilizar el poder en beneficio propio y olvidar las promesas cuando el cumplimiento va en nuestra contra, y otra, la de quienes deben actuar siempre entre el amor y el temor para evitar ser odiados. Un gobernante así ni siquiera necesita poseer todas esas cualidades, sino solamente aparentar que las posee y evitar que los apoyos que compra se desvanezcan en los momentos que más se necesitan. Ibarretxe ha elegido como aliado a Otegui para tratar de escapar de su callejón sin salida: por detrás, su fracasado plan; por delante, las posibles conversaciones del Gobierno con ETA. Pero como no puede hacerlo con luz y taquígrafos, porque Batasuna está ilegalizada, pretende convocar una ronda de reuniones con los distintos partidos políticos que incluirá a Batasuna y que, según dice, será discreta pero no secreta. O sea, que su maquiavelismo naif ha reinventado la política por debajo de la mesa. Problema moral y legal aparte, ¿a quién representa entonces el Parlamento vasco? Ronda de reuniones El lendakari, Juan José Ibarretxe, ha vuelto a copar las portadas de los periódicos y los minutos de otros medios informativos por su última decisión política. Ha decidido llevar a cabo una ronda de reuniones con los diferentes partidos, incluyendo en esta lista a la ilegalizada HB y al PCTV. Su principal intención, dar pasos hacia la pacificación y sus medios, los desconocemos. Aunque podemos hacernos una idea de cómo transcurrirán estas reuniones y lo que en ellas se tratará: la ruptura del Estado español. Siempre lo mismo. Además de esto, ha declarado que serán reuniones discretas pero ha intentado explicar a la población, de esta forma, que estemos tranquilos, que a pesar de que en esa reunión va a estar uno de los núcleos de ETA, no ocurrirá nada que no sepamos, que los medios no puedan difundir. Señor Ibarretxe, basta ya de tanta tontería, vamos a ir al grano. Sus negociaciones no buscan la paz. Sus reuniones no buscan la normalización política. Sus pactos no buscan el fin del terrorismo. Lo que usted busca es la discordia, la ruptura, el enfrentamiento. Sus palabras hacen daño al Estado español, a las víctimas de tan cruel terrorismo, a la gente que vive atemorizada por el simple hecho de defender la libertad. Esa libertad que ustedes propugnan pero que no entienden. Deje ya los disparates. Deje de anotar en su cuaderno quiénes son los malos y los buenos- -entendiendo por malos al PP y por buenos a todos los demás- Deje de tirar dardos contra España y lea detenidamente los libros de Historia. Pero si es posible, y su conciencia se lo permite, lea uno que entienda España como unidad y relación de diecisiete comunidades autónomas y dos ciudades autonómicas, no uno de esos que allí, en su tierra suelen difundir. Ignacio de Saavedra Lage. Madrid. Celibato Soy un sacerdote español que trabaja en Argentina. Me ordené hace ocho años, cuando tenía 24. Soy célibe y feliz. Por eso, quizá, no salga en Informe Semanal (por cierto, el reportaje sobre el tema, sonó un poco rancio) Me educaron en la libertad, y por eso, libremente, decidí ser célibe. Nadie me obligó y me explicaron muy bien en qué consistía y a qué renunciaba, todo, para poder unirme a Cristo- célibe y estar más disponible. La verdad es que no me quejo, es más, soy muy feliz. Sirva como testimonio de los más de cuatrocientos mil sacerdotes que intentamos vivir este don con alegría y entrega. ¿Alguien se anima a rezar para que seamos fieles? Loyola Pinto y de Sancristóval. Buenos Aires (Argentina) ocurre de definir a los miles (cientos de miles tal vez) de aficionados al enduro en toda España. Nos gusta el campo, disfrutar de nuestros bosques, pinares, encinares, olivares o matorrales, aunque en algunas zonas ya sólo tengamos desiertos. Y nos gustan las motos, pasar por sendas escondidas, recorrer caminos perdidos, parar a comentar la ruta a la sombra de una encina, saludar a los caminantes (aunque en ocasiones nos miren mal) Y por todo esto somos los más interesados en que esos bosques sigan como están. No somos domingueros que dejamos nuestra basura al pie de cualquier árbol, ni somos pirómanos que quemamos los árboles que tanto disfrutamos, es más, con seguridad, cualquiera de nosotros avisaría con urgencia al menor atisbo de humo y procuraría ayudar o incluso guiar (por el conocimiento que tenemos de nuestras zonas) a quien lo requiriera. Pero nos tratan como delincuentes. No sólo no se tiene en cuenta nuestra ayuda u opinión; no sólo se desprecia el hecho de que nuestras motos, al pasar, mantienen abiertas sendas que de otro modo se perderían y limpios cortafuegos que de otro modo no valdrían para nada, sino que, en condiciones normales, tenemos prohibido el acceso al campo en la mayoría de las comunidades autónomas y, ahora, de toda España. ¿Alguien me puede decir cuántos incendios han sido provocados por motos o motoristas? Y, en invierno, ¿por qué en sitios como Madrid o Cataluña no podemos disfrutar del campo? ¿Se trata de dinero? Puede ser, porque dudo que el todoterreno de 2.500 kilo de un cazador sea menos perjudicial que mi moto de 100 kilos para el medio natural. Claro, pero ellos pagan licencia. Luego, algunos tienen mucha prisa en organizar pruebas como el Dakar, mientras, por otro lado, multan a los pilotos españoles por entrenar en el campo, o publicitan los triunfos conseguidos por nuestros pilotos, pilotos de un país que les prohíbe hacer lo que saben. Cuánto cinismo, cuántas contradicciones, ¿no? Luis Andés Olmedo. Barcelona. Políticos poco democráticos No es un ejemplo precisamente de tolerancia democrática el que están dando algunos políticos catalanes mandando callar textualmente, a aquéllos que discrepan de su polémico proyecto de reforma estatutaria. No admiten puntos de vista diferentes ni ahora ni cuando el borrador de Estatuto se presente en el Congreso, donde exigen que los diputados aprueben su proyecto sin efectuar ninguna modificación. Algunos tienen una concepción de la vida política muy poco democrática: por una parte, pretenden instalar una especie de censura, silenciando las opiniones que no son de su gusto y, por otra, tratan de convertir el Parlamento de toda España en un órgano subordinado a un parlamento autonómico, al que sólo se le permite aprobar sin rechistar lo que ellos exijan. Raquel C. Cañellas. Barcelona. Entusiastas del campo Es la mejor forma que se me