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80 Los Veranos MARTES 30 8 2005 ABC MENÚ DEL DÍA CEUTA Y MELILLA. ABIERTAS AL MAR CARLOS MARIBONA U n recorrido gastronómico por el litoral español estaría incompleto sin las dos ciudades autónomas enclavadas en el norte de África, tan españolas como cualquiera de las localidades que hemos visitado en este mes de agosto. Por eso dedicamos nuestra última jornada a estos enclaves que viven de cara al mar, circunstancia que condiciona con fuerza su gastronomía, de marcado acento mediterráneo y especialmente andaluz. La pesca es una actividad básica en las dos ciudades y eso permite que en los restaurantes encontremos gran variedad de especies marinas, muy similares a las que ya vimos en nuestra ruta por el litoral de Andalucía. En Ceuta se regis- tran grandes capturas de túnidos, melvas y caballas, hasta el punto de que este último pescado proporciona el apodo con que son conocidos los ceutíes. Se pescan además en estas aguas espléndidos boquerones, pulpos, calamares y gran variedad de mariscos. Los podemos comer en La Muralla, en el hotel del mismo nombre, y en La Peña, en el Parque Marítimo del Mediterráneo. También Melilla cuenta con materias primas extraordinarias, sobre todo los langostinos de la Mar Chica, que no tienen nada que envidiar a los más renombra- dos de otras costas. A ellos se unen delicias como gambas blancas, cigalas, coquinas, boquerones o calamares. En su cocina marinera destacan el caldero de pescado y una peculiar preparación del rape, en cazuela a la rusadir Los langostinos de la Mar Chica los tienen en el más destacado restaurante melillense, Los Salazones, que no está frente al mar pero ofrece los mejores pescados frescos- del alba los llaman en Melilla- -de la ciudad. Otra buena dirección es el Parador de Turismo, que Robinho celebra con Ronaldo y Raúl un gol del Real Madrid EFE Fred Astaire y Ginger Rogers, la pareja de baile más célebre ABC Empieza el vals Se lanza la moneda. Se elige (quien pueda) el campo. Suena el silbato... y a currar. Arranca la dichosa Liga y con ella llega nuestra vuelta al tajo: el primer gol- -tempranero- -se nos cuela por la escuadra recen los árbitros en el paisaje y llega el momento de volver al trabajo. Se oye la palabra escrutinio y adiós vacaciones. Los futbolistas se reúnen de once en once y se ponen su calzón corto y es la hora en que le arrebatan a Apa POR E. RODRÍGUEZ MARCHANTE uno la sombrilla, desaparece de su lado una cantidad impresionante de desconocidos en calzón corto y chancletas y la ducha vuelve a ser una cosa demasiado fría y temprana. Empieza el baile para todo el mundo. Ellos a inventarse ju- gadas y excusas, como el balón no quiso entrar o no tuvimos el premio que se mereció nuestro juego o esa otra frase que nadie se cansa de repetir incluso hasta el día en que se termina: queda mucha Liga por delante Y noso- tros, también a nuestro propio baile, tanto si es un historiado tango como un modesto chotis. De nuestro primer día de trabajo no hemos podido sacar grandes conclusiones; sí, en cambio, del primer día de trabajo de nuestros futbolistas. La primera es que el sector está superplobado de brasileños, hasta el punto de que deberíamos plantearnos la posibilidad (mejor, necesidad) de que también se redondee el asunto con algunos comentaristas brasileños en los partidos televisados y o radiados. El Barça tiene los que tenía: Ronaldinho, Belleti, Edmilson, Sylvinho, Motta y Deco, entre brasileños y camuflados... El Madrid se ha reforzado con Robinho y algunos más que vienen de camino. El llamado Robinho en su primer día de trabajo (sólo unos minutos, pero qué minutos) demostró que sabe mover el balón co-