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74 Los Veranos MARTES 30 8 2005 ABC EN PORTADA (Viene de la página anterior) cales de uno de los tipos (el que más, muy seguramente) que cambiaron la historia de la canción y la cultura populares. Son tonadas pertenecientes a la primerísima época de Dylan (clásicos imperecederos en la mayor parte de los casos) un tiempo juvenil en el que Bob ya parecía haber encontrado respuesta (y no en el viento) a sus preguntas adolescentes, como ha recordado en Chronicles I su genial autobiografía- -uno de los mejores libros del año, sin duda, y no sólo del género musiquero (en qué estarán pensando los del Premio Nobel) No estoy muy seguro- -escribe Zimmerman- -de cuándo se me ocurrió empezar a componer mis propias canciones. Jamás se me habría ocurrido algo comparable a las letras folk que ya cantaba para expresar mis impresiones sobre el mundo. No es como si vieras venir las canciones y las invitaras a pasar. No resulta tan fácil. Lo que quieres es componer canciones colosales. Algunas de ellas tan reales como la vida misma Bob cae también en la red Como ya se ha dicho, el doble CD se publica entre nosotros el próximo martes día 30 y el documental de Martin Scorsese se estrena en Estados Unidos a finales del próximo mes de septiembre. Pero los aficionados más ultras y más impacientes de Bob Dylan ya pueden empezar a pasarse (y pasearse) por su web (www. bobdylan. com; una página muy asequible y muy funcional, sin ningún tipo de laberinto) y comenzar a hacer sus reservas de estos extraordinarios materiales (el documental sale también en formato de dvd, por unos treinta euros) al igual que pueden hacerlo con la nueva biografía ilustrada del músico norteamericano. das en directo en el Town Hall de Nueva York Blowin in the Wind Masters of War A Hard Rain s A- Gonna Fall Y así, hasta veintiséis titulazos. Por supuesto, el trabajo de recopilación del material ha sido arduo, hasta el punto de que se han revisado más de cuatrocientas horas de graba- Grabar a los dieciocho Canciones como la primera grabación de una pieza de la propia autoría de Bob, When I Got Troubles registrada en 1959, cuando era un estudiante que ni siquiera había dejado su terruño natal. Gran parte de los títulos aparecen por primera vez en el filme de Scorsese, como una versión inverosímil (desnudísima, en pelota picada, vamos) del clásico de Woody Guthrie This Land is Your Land que apareció mientras se grababa el documental. Oír todas esas canciones de Guthrie- -explica en las citadas memorias Dylan- -me dejó muy marcado, con ganas de gritar. Era como si la tierra se abriera a mis pies Pero hay más delicatessen Primera toma completa de Mr. Tambourine Man grabada en compañía del gran Ramblin Jack Elliot, registro elegido por Roger McGuinn, de los Byrds, para realizar su célebre versión, la que popularizó el tema en todo el mundo. El festival de Newport del 64 (el último en el que actuó Dylan con formato acústico) está bien representado por una emocionante versión de Chimes of Freedom y por Maggie s Farm Otra toma inenarrable es la de Like a rolling stone grabada en vivo y en directo en Inglaterra, en el año 1966. También en directo son las versiones bellísimas, ingenuas, pero ya cargadas de fe y de magia poética, realiza- Hace cuarenta años, el 22 de julio de 1965, cuando los viejos cantautores folkies vieron a Dylan con estas pintas en el Festival de Newport le cortaron los cables y la electricidad ciones. En cuanto al documental, el propio Dylan es el narrador de estas dos horas de película que incluyen entrevistas exclusivas con Joan Baez, Allen Ginsberg, Suze Rotolo (una de sus primeras novias) Pete Seeger y Dave Van Ronk (uno de sus ídolos al llegar a la Gran Manzana) entre otros. Pero no todo se acaba en el doble CD y en el documental. También se edita ahora un libro titulado The Bob Dylan Scrapbook una biografía ilustrada sobre el período que transcurre entre los años 1956 y 1966. El volumen muestra fotografías nunca vistas, partituras escritas de su puño y letra, entrevistas con amigos, imágenes extrañas, todo un menú para los grandes fans de este norteamericano universal. Venía de muy lejos y de muy abajo y ahora el destino estaba por revelarse. Tenía la sensación de que me miraba a la cara, sólo a mí dice Bob sobre aquellos años. Ese destino estaba escrito en estas canciones. Palabra de poeta. LA CANCIÓN YA NUNCA FUE LA MISMA esenta y cuatro años (cumplidos el pasado 24 de mayo) parecen una buena edad para un clásico, uno de los tipos responsables de que el mundo en que vivimos, musical y culturalmente, no sea el que conocieron nuestros abuelos. Pero bien puede decirse que nuestro hombre, nuestro judío errante, el Trovador de Minnessotta, Bob Dylan, lo es, todo un clásico, desde hace cuarenta, cuatro décadas, más o menos. Los años que acaban de cumplirse hace apenas un mes de su legendaria y trascendental actuación (22 de julio de 1965) en el Festival de Folk de Newport, en Estados Unidos. Un año antes, Dylan había triunfado sobre el mismo escenario como una de S las voces más innovadoras y rompedoras de la música folk y la canción protesta, escoltado por Joan Báez. Pero en ese verano del 65, acababa de editar Like a rolling stone probablemente la mejor canción de la historia del rock an roll. En Newport, Bob Dylan se lió la manta de la electricidad a la cabeza y apareció sobre el escenario escoltado por la Paul Butterfield Band. Al frente, Bob con una chaqueta de cuero, pantalones negros y botas inglesas, como cualquier rockero que se precie. El público progrefolkie, desconcertado ante la blasfemia artística (y hasta ideológica para algunos) le abuchea. Incluso se cuenta que tal fue el impacto entre los viejos folkies ante la visión de la formación rockera que Dylan presentó, que el folclorista Alan Lomax y el gurú del folk ortodoxo, Pete Seeger (buen amigo de Bob) intentaron cortar la electricidad durante la actuación. Afortunadamente no consiguieron desenchufarle. Estaba claro que al gran Bob le quedaban voltios y watios para rato. Aquel día cambió la historia del rock. Dejó de ser una fenómeno de adolescentes rabiosos y airados, de rebeldes sin demasiadas causas, para convertirse en uno de los momentos más importantes de la historia de la cultura popular, de la cultura de masas. Al fin, el rock and roll también tenía letra, raíces profundas. Desde entonces, la canción ya nunca sería la misma.