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18 Nacional MARTES 30 8 2005 ABC La joven de Astorga pudo ser asesinada por un impago de deudas por drogas ABC MADRID. Las deudas contraídas por la víctima, supuestamente por asuntos relacionados con la droga, son el posible móvil del crimen de la joven de 17 años hallada muerta este fin de semana en Astorga (León) según avanzó ayer el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo. La Policía Nacional ha confirmado la detención del presunto autor del crimen, así como de dos presuntos cómplices. Según las investigaciones, la madrugada del día 26 la víctima alternó con su novio por distintos locales de Astorga y, sobre las cuatro, se alejó de su pareja unos metros para entrevistarse con dos jóvenes a bordo de un vehículo. La chica se fue en el coche con uno de ellos y desde ese momento no se la volvió a ver hasta que un vecino encontró su cadáver en un descampado cercano a la carretera. En el lugar de los hechos, la Policía encontró una barra de hierro ensangrentada, que podría ser el arma homicida. Desde el primer momento, la investigación se centró en los círculos de ambiente en que se movía la víctima. Una nueva avalancha de inmigrantes en Melilla se salda con diez agentes heridos La Guardia Civil tuvo que hacer uso de abundante material antidisturbios b La acción de los inmigrantes la realizan en coordinación con grupos fraccionados y separados, de tal forma que impiden a los agentes policiales hacerles frente LORENA SEBASTIÁN MELILLA. Sobre las diez y cuarto de la noche del pasado domingo tuvo lugar una nueva avalancha de inmigrantes en el perímetro fronterizo de Melilla que se suma a la de la semana pasada, en la que consiguieron entrar a la ciudad una docena de subsaharianos de los 250 que lo intentaron. Esta vez tentaron a la suerte otros 300, aunque la Guardia Civil no dijo cuántos estima que han pasado a la ciudad autónoma. La refriega se saldó con una decena de guardias civiles heridos y tres inmigrantes hospitalizados por lesiones en los tobillos, puesto que la doble valla que separa Melilla de Marruecos tiene una altura aproximada de dos metros y el salto los deja malheridos, aunque hace unos días fueron otros dos los subsaharianos lastimados aspirando a llegar a territorio espa- ñol. Muchos melillenses fueron testigos de la persecución por parte de la Policía Nacional y la Guardia Civil de los inmigrantes, que saltaron por donde la valla aún no se ha doblado en altura valiéndose de un centenar de escaleras que ellos mismos fabrican con ramas de árboles y trozos de tela. El asalto sucesivo se ha producido con dureza y se ha tenido que hacer uso de abundante material antidisturbios para tratar de disuadir a los inmigrantes que no atendían a los requerimientos de los agentes que se interponían físicamente para evitar la entrada, oponiendo fuerte resistencia y llevando a cabo sucesivas tentativas de intrusión aseguran fuentes de la Comandancia. Sin embargo, la acción de los inmigrantes es coordinada y sin- cronizada, en grupos fraccionados y separados que impiden a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hacerles frente. Otras avalanchas El 14 de agosto del año pasado se produjo una avalancha de similares características y, aunque no fue la única, sirvió para dar la voz de alarma en el Ministerio del Interior y conseguir doblar la altura de la valla en algunos kilómetros. Ya en el año 1998 se produjeron dos entradas de 30 y 40 inmigrantes de una sola vez por la zona de Rostrogordo y Barrio Chino, avalanchas que se sucedieron en tres días consecutivos en julio del año 2000, sumando un total de 279 entradas. A pesar de la lucha diaria de las autoridades y de la colaboración marroquí, el centro de estancia temporal está al máximo de su capacidad debido a las entradas irregulares, ya sea por el perímetro fronterizo, por mar o por frontera. El CETI da cobijo a más personas de las que permiten sus instalaciones y se han tenido que instalar grandes tiendas de campaña para que los extranjeros no monten su propio poblado de chabolas. Los subsaharianos saltaron la valla valiéndose de un centenar de escaleras hechas con ramas de árboles y trozos de tela