Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 30 8 2005 Nacional LA INVESTIGACIÓN DEL 11- M 15 Procesan en Bélgica a varios individuos por sus vínculos con el 11- M EP AP BRUSELAS. Un juez de Bruselas procesó ayer a 13 personas por colaboración con terroristas, incluyendo a varios sospechosos de tener vínculos con los atentados del 11 de marzo. Los fiscales habían acusado a estos 13 individuos de pertenecer al Grupo Islámico de Combatientes Marroquíes, una organización islamista formada por veteranos de la guerra de Afganistán de 1980 contra la antigua Unión Soviética. Además de su relación con el 11- M, los fiscales consideran que los miembros de la organización participaron en los atentados de Casablanca el 16 de mayo de 2003, en los que murieron 50 personas. Además, otros cuatro acusados fueron reclamados por el tribunal, pero se encuentran cumpliendo condena en cárceles extranjeras, tres de ellos en España. Dos de los acusados son Abdelkader Hakimi y Mourad Chabarou, vinculados a los ataques de Madrid. La Policía dice que las huellas del último aparecieron en el apartamento belga de Mohamed Alfalah, uno de los sospechosos del 11- M. Detenidos dos hermanos y un primo de El Chino acusados de secuestro Mustafá Ahmidan está imputado por el juez Del Olmo en la causa del 11- M Chino fueron detenidos junto a otras cuatro personas por su presunta pertenencia a un grupo dedicado al cobro de rescates I. G. ESLAVA ABC MADRID. Agentes de la Dirección General de la Policía liberaron el pasado sábado a un ciudadano marroquí secuestrado en su domicilio, en el barrio madrileño de Tetuán, por un grupo organizado de delincuentes dedicado al cobro de rescates. Entre las siete personas detenidas por este suceso se encuentran dos hermanos y un primo del marroquí Jamal Ahmidan El Chino uno de los autores de los atentados del 11 de marzo en Madrid, que se suicidó en Leganés el 3 de abril de 2004. Uno de los hermanos detenidos, Mustafá Ahmidan, de 37 años y que regenta un bar en Vallecas, ya fue interrogado en marzo de 2004 por el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo en relación con los atentados de Madrid. Las Fuerzas de Seguridad habían detenido a Mustafá el 26 de marzo y el 31 de ese mismo mes, apenas unos días antes del suicidio colectivo, fue puesto a disposición del juez, quien le dejó en libertad después de tomarle declaración. Sin embargo, Del Olmo le imputó un delito de colaboración con organización terrorista. En su declaración ante el magistrado, Mustafá manifestó que no veía a El Chino desde febrero de 2004, antes de que tuviera lugar la celebración de la fiesta musulmana del cordero, a la que pensaba ir y encontrarse con su hermano, aunque afirmó que finalmente no acudió porque su mujer se puso de parto. Además, el detenido identificó a Abdelilah El Fadual El Akil- -actualmente en prisión por el 11- M- -como el mejor amigo de su hermano. Fue éste quien ayudó a Jamal Ahmidan a salir de Marruecos en el verano de 2003, además de facilitarle documentación falsa e intervenir en operaciones de tráfico de drogas y de sustracción de vehículos. b Los tres familiares de El Jamal Ahmidan El Chino familiar de tres de los detenidos Abdelilah El Fadual El Akil, el mejor amigo de El Chino según su hermano Los secuestradores pidieron en principio 200.000 euros, aunque luego rebajaron la cifra a 75.000 De los tres familiares de El Chino sólo su hermano Mustafá se encuentra en situación regular en España Una familia de delincuentes comunes MADRID. Ahmidan se ha convertido en uno de los apellidos más habituales del sumario del 11- M, y no por casualidad. Son varios los familiares de Jamal Ahmidan (uno de los presuntos autores materiales de la matanza) que han sido detenidos e interrogados en relación con el sumario de Madrid. Todos los hermanos y primos de El Chino que hasta el momento han sido arrestados contaban con antecedentes policiales relacionados con delitos comunes, como tráfico de drogas o robos. El propio Jamal Ahmidan era un presunto traficante de hachís y utilizó las drogas para conseguir los explosivos con los que se cometieron los atentados del 11 de marzo. Llamadas a los familiares La última detención de Mustafá Ahmidan se produjo el pasado sábado, después de que el jueves 25 de agosto, sobre la una y media de la madrugada, un ciudadano marroquí fuese secuestrado en su propia vivienda por una persona que se hizo pasar por policía. Posteriormente, los familiares del secuestrado recibieron llamadas telefónicas en las que pedían un rescate por su liberación- -en un principio reclamaron 200.000 euros, aunque tras varias negociaciones rebajaron la petición a 75.000- hechos que denunciaron a la Policía. La investigación iniciada por los AFP agentes de la Unidad Territorial Operativa de Información de Madrid permitió identificar el pasado sábado a dos de los presuntos secuestradores. Horas después, fueron detenidas tres personas cuando se dirigían a una cita, ideada por los agentes, con los familiares del secuestrado para negociar el rescate. Entre ellos, el propio Mustafá, a quien le constan antecedentes por colaboración con banda armada o terrorista, riña tumultuaria y malos tratos en el ámbito familiar. También Adil Ahmidan, primo de El Chino nacido en Amsterdam, que se encuentra en España en situación irregular, y con antecedentes por robo con violencia e intimidación; y José Carlos S. D. madrileño de 40 años. Finalmente, alrededor de las nueve y cuarto de la noche del sábado, los GEO entraron en un domicilio en la calle Aceuchal de Madrid, propiedad de los hermanos Ahmidan, donde liberaron al secuestrado y detuvieron a otros dos individuos que lo custodiaban, Mohammed Azziz E. Q. marroquí de 24 años y en situación legal en España; y Fadi A. natural de Gaza, de 22 años y en situación irregular. Las últimas detenciones se produjeron en la madrugada de ayer, cuando otros dos presuntos miembros de este grupo intentaban acceder a la vivienda de la calle Aceuchal. Uno es otro de los hermanos de El Chino Abdelilah Ahmidan, en situación irregular en España, y el otro es Abdelaziz E. G. de 32 años, también marroquí. Ambos cuentan con antecedentes policiales por tráfico de drogas y robo con intimidación. La Policía sigue con las investigaciones para aclarar los hechos en su totalidad, así como para encontrar otros posibles implicados. Aunque el secuestro no es un método habitual de financiación de los terroristas islámicos, que se inclinan por el robo o el tráfico de drogas, no se descarta que el dinero que los detenidos esperaban obtener con la liberación, finalmente unos 75.000 euros en metálico, sirviera para financiar alguna actividad vinculada con el terrorismo, especialmente a la vista de los antecedentes de varios de ellos.