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ABC LUNES 29 8 2005 Deportes 67 PRIMERA DIVISIÓN PRIMERA JORNADA La falta de pegada del Atlético propicia el empate del Zaragoza Buena primera parte del equipo rojiblanco, que se estrelló en la segunda JULIÁN AVILA MADRID. El seguidor del Atlético cuenta con argumentos para soñar con una temporada diferente. La primera parte firmada ante el Zaragoza- -un trabajo fino mejor que cualquier partido del año pasado- que no encontró recompensa porque los delanteros fallaron más que una escopeta de feria ante un acertadísimo César. También el aficionado rojiblanco más escéptico tiene coartada para pensar que no hay nada nuevo bajo el sol que calienta el Calderón. La segunda parte fue para olvidar. Para envolver cuidadosamente en papel de cocina y depositar en el cubo de la basura. Y ahora viene la eterna discusión. ¿Qué equipo se verá, el de arrancada o el de la parada? ¿Cómo se puede cambiar tanto en quince minutos? Sólo estamos en la primera jornada, hay muchos jugadores nuevos y el equipo está tierno. Hoy el Atlético es un equipo indefinido y afiliado al sufrimiento. La era Bianchi arrancó bajo el signo de la ilusión, envuelta en un halo de optimismo, y el desenlace del empate en casa, sin goles, supone un cubo de agua fría en la espalda. ASÍ JUGARON ATLÉTICO DE MADRID Leo Franco: bien. Velasco: regular. Pablo: bien. Perea: bien. Antonio López: regular. Maxi Rodríguez: mal. Luccin: bien. Gabi: bien. Martín Petrov: notable. Fernando Torres: mal. Kezman: mal. Ibagaza y Galletti: sin calificar. El técnico. Carlos Bianchi. Regular. Tardó demasiado tiempo en realizar los cambios, cuando su equipo navegaba a la deriva en una segunda parte desastrosa. Lo mejor: la primera parte, con un juego rápido, vistoso y al primer toque. El orden en la presión y las apariciones de Martín Petrov desde la banda izquierda. Lo peor: la falta de puntería de los delanteros Fernando Torres y Kezman. Toda la segunda parte, que fue para tirar. ATLÉTICO DE MADRID ZARAGOZA 0 0 lasco de meros espectadores. Pese a todo, metió al Zaragoza en su portería de un puñetazo. Atlético (4- 4- 2) Leo Franco; Velasco, Pablo, Perea, Antonio López; Maxi Rodríguez, Luccin, Gabi (Ibagaza, m. 71) Martín Petrov; Fernando Torres y Kezman (Galletti, m. 71) Zaragoza (4- 4- 1- 1) César; Ponzio, Álvaro, Milito, Toledo; Ewerthon, Movilla, Zapater (Generelo, m. 78) Savio; Óscar (Cani, m. 55) y Sergio García (Lafita, m. 86) Árbitro Iturralde González (Colegio vasco) Mostró cartulina amarilla a Toledo, Ponzio, Ewerthon, Kezman, Zapater, Álvaro, Generelo, Lafita, César y Gabi. César lo paró todo Pero ese golpe no estaba impregnado de cloroformo. Ni Kezman ni Fernando Torres andan finos. Están mal, reñidos con el gol. Y así es imposible ganar un partido. Todo el esfuerzo del Atlético no encontró recompensa porque el serbio desaprovechó un mano a mano ante César (m. 6) o porque remató con la espinilla un pase de la muerte de Petrov (m. 31) Tampoco El Niño atraviesa por su mejor momento. Desquiciado por los centrales maños no supo resolver otro mano a mano con un excelso César (m. 42) Y no se puede regalar tanto en la casa del pobre. El Atlético de la segunda parte fue una calamidad. Por culpa del Zaragoza. El equipo de Víctor Muñoz ató en corto el partido y tuvo sus opciones para llevárselo en ambos tiempos. Antes del descanso Sergio García falló a un metro y sin portero un centro de Ewerthon- -la más clara ocasión de la tarde- y después, Leo Franco respondió a un disparo envenenado de Zapater. Bianchi tardó en mover el banquillo y cuando lo hizo fue tarde. Su equipo ya estaba roto, con Petrov medio lesionado, y el Zaragoza movía el balón a su antojo. ZARAGOZA César: muy bien. Ponzio: regular. Álvaro: bien. Milito: bien. Toledo: bien. Movilla: bien. Ewerthon: regular. Zapater: regular. Savio: regular; Óscar: mal. Sergio García: mal. Cani: bien. Generelo: regular. Lafita: sin calificar El técnico. Víctor Muñoz. Regular. Diseñó un partido con un marcado trazo conservador. En la segunda parte no hizo ningún movimiento, con un cambio más ofensivo, para intentar ganar el encuentro. Lo mejor: la labor defensiva de todo el bloque y la impecable actuación de César en la portería. La velocidad de Ewerthon. Lo peor: el conformismo inicial y el error de Sergio García a un metro y sin portero. Orden, presión y sentido Comenzó el encuentro arrasando. El Atlético de los primeros cuarenta y cinco minutos no se pareció en nada al de la temporada pasada. Jugó al fútbol con alegría, presionando con mucho orden y eficacia lejos de su portería para montar el contragolpe; moviendo la pelota con velocidad y al primer toque hasta crear un carrusel de ocasiones. Ayer disparó hasta en doce oportunidades contra la portería de César antes de entrar en crisis. El equipo de Bianchi diseñó cuarenta y cinco minutos de muy buen fútbol, como en otros tiempos. Funcionó el bloque como un todo hasta desarbolar a un irreconocible Zaragoza, que corría como pollo sin cabeza. Con orden, con sentido y con las ideas claras. Gabi, secundado por Luccin, fue el dueño en el medio del campo y puso a jugar al resto de los compañeros. Todo el peligro rojiblanco tenía su origen en el costado izquierdo. Desde ahí, Martín Petrov fue una pesadilla para Ponzio. Le superó en muchas ocasiones y el lateral sobrepasó la frontera de la legalidad como único recurso para frenar al búlgaro. Petrov lo hizo casi todo bien. En el regate hasta la línea de fondo, en el desmarque, en las diagonales, en los pases al hueco... Un jugador notable. Insistió tanto el Atlético por esa banda que el equipo acabó escorado, con Maxi y Ve- REACCIONES Carlos Bianchi Entrenador del Atlético de Madrid Me dejan satisfecho los primeros cuarenta y cinco minutos e insatisfecho lo que hemos sufrido en la segunda parte. Es algo que puede llegar a preocupar, porque hoy crear ocasiones es muy difícil. Hay que tratar de aplicarnos Víctor Muñoz Técnico del Zaragoza Fuimos superiores en la segunda parte, pero no lo suficiente como para ganar. El empate premia al Zaragoza por su esfuerzo Ewerthon y Antonio López disputan el balón ante la mirada atenta de Perea IGNACIO GIL