Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Economía LUNES 29 8 2005 ABC JUAN VELARDE FUERTES LA INTERDEPENDENCIA ECONÓMICA REGIONAL EN ESPAÑA partir de marzo de 2004 se han desatado en España mil planteamientos relacionados con las posibilidades de secesión política. La debilidad parlamentaria del Gobierno Zapatero, y la práctica inclinación favorable a una realidad confederal del PSC, lo que acentúa tal debilidad del Gobierno, lo complican todo aún más. Estos movimientos políticos tienen un sello común: el de la insolidaridad interregional. Propugnan que cada comunidad considere que la política nacional favorable a esa solidaridad, atenta a sus intereses. Acabamos de verlo en relación con el trasvase del Ebro, a causa del frente establecido por políticos de Aragón y Cataluña frente a las necesidades de Valencia, Murcia y parte de la Andalucía oriental. O bien en los abiertos planteamientos separatistas del País Vasco. El análisis de lo sucedido en Madrid y su impulso muy positivo, parece comprobar que la separación no es, precisamente, la solución. La vista se ha vuelto preocupada hacia Galicia, a causa de la derrota electoral del PP y de Fraga, en uno de los territorios donde parecía más fuerte la posibilidad de que arraigase otro regionalismo. La lamentable situación, típica de un área industrial deprimida, que reina en Asturias, llama la atención, pero nada más. Desgraciadamente no puede decirse lo mismo de Canarias. Igualmente, al estudiar la evolución del centro de gravedad de la economía española, análisis iniciado por el profesor Tamames y realizado actualmente por Julio Alcaide Inchausti y Pablo Alcaide Guindo, muestra primero una especie de marcha hacia el Norte, a partir de Madrid; después ésta gira hacia el Este con cierta inclinación hacia el Sur, y he ahí que, como consecuencia de la eliminación de barreras arancelarias entre España y Portugal, y el auge derivado y creciente de las provincias fronterizas con la economía lusitana, hace inclinarse la resultante hacia el Oeste. En resumen, la dinámica de nuestra economía en su conjunto, experimenta una serie de asechanzas por parte de grupos políticos asentados en diversas regiones españolas. Algunos dirigentes empresariales, mezclados con políticos desgajados del movimiento cultural de la Renaixença, como sucedió con Cataluña, emprendieron la que se puede señalar como campaña de agravios. Esto es: su desarrollo era alto gracias a la política económica que se llevaba a cabo, pero parte de esa riqueza se A Estos movimientos políticos tienen un sello común: el de la insolidaridad interregional. Propugnan que cada comunidad considere que la política nacional favorable a esa solidaridad, atenta a sus intereses esquilmaba por provincias más pobres, que lo eran, además, porque carecían de las dotes empresariales para crecer que se encontraban en Cataluña. Como ésta sí sabía actuar y las otras no, el crecimiento de éstas se hacía gracias a esquilmar a esta región. En una polémica célebre en la Asamblea Nacional, en la época de Primo de Rivera, Flores de Lemus, basándose en un juego derivado de las relaciones reales de intercambio entre las distintas provincias españolas, derrotó definitivamente la tesis de un proteccionismo que amparaba a todas las regiones y a todos los sectores productivos españoles por igual, que era lo que sostenía Gual Villalbí, por el mundo catalán, y Prados Urquijo por el vasco. Por el contrario, muchas provincias ricas y sectores opulentos, lo eran a costa del empobrecimiento de otras zonas y de otras producciones. Eliminada la posibilidad de mantener esa queja, a continuación se buscó otra basada en un hecho cierto: las regiones más ricas generaban depósitos en la banca privada española. Esta trasladaba estos fondos a provincias más pobres, que sin esa especie de evasión de capitales de las más ricas, no podrían avanzar. Pero este avance trababa el de las más ricas, como Cataluña, porque se encontraba así desposeída de sus posi- En resumen, la dinámica de nuestra economía en su conjunto, experimenta una serie de asechanzas por parte de grupos políticos asentados en diversas regiones españolas bilidades de inversión. La búsqueda de una banca específicamente catalana que fuese capaz de impedir esto, se encuentra detrás de esta convicción. Desde el Banco de Barcelona y su quiebra, que fue achacada a celos y competencia desleal del Banco de España, a la realidad reciente de Banca Catalana, esta búsqueda incesante va de fracaso en fracaso. Perpiñá Grau demostró que, contra lo que se pretendía, esos fondos que salían de Cataluña servían para que se financiase la ampliación del mercado catalán por toda España. Perpiñá Grau y la crisis de Banca Catalana arruinaron esas tesis, que aun se defendían hace algunos años en Serra d Or pero, mientras tanto, a partir de los estudios de Trías Fargas de las balanzas de pagos de las regiones españolas, poco a poco surgió la cuestión de las balanzas fiscales. ¿El Estado central, con su juego de gastos e ingresos, no logra que Cataluña reciba menos que da? Ese saldo es el que sirve para enriquecer a otras regiones españolas, con un agravante: quien sabría emplear mejor ese dinero, sería la Administración autonómica catalana. Al observar que, por causas históricas y, desde luego, porque al concluir la III Guerra Carlista, Cánovas del Castillo sostuvo una combinación fiscal- proteccionista probablemente para tener sosegado tanto a las tres provincias vascongadas como a Navarra, la tentación surge: ¿por qué esta foralidad fiscal no puede trasladarse a una Cataluña que muestra cada día su capacidad productiva? La polvareda de las balanzas fiscales, empleada con sobra de desparpajo político y con una falta de rigor verdaderamente asombrosa, como ha demostrado Dolores Dizzy, impide muchas veces conocer por dónde se camina en este terreno de la investigación seria de la cuestión regional española. Por otro lado, simplismos tremendos, complican la visión concreta en otros lugares. Tal es el caso de lo aclarado en el espléndido ensayo de Mikel Buesa Unidad de mercado y secesión: el caso del País Vasco No se puede por menos de dar una noticia sobre una primicia. Efectúan un espléndido planteamiento econométrico Rafael Flores de Frutos y Salvador Garriga Polledo, en su trabajo Un índice de dependencia económica entre regiones. El caso de España versus Reino Unido que ahora circula entre los estudiosos para recibir posibles mejoras. Pero tras examinarlo no puede por menos de señalarse que en él se demuestra que sería miope la política de una comunidad que pretendiera mejorar su situación económica sin preocuparse por la del resto, ya que la falta de crecimiento del resto de las comunidades acabaría repercutiendo en su propio crecimiento. La solidaridad en este caso no sólo es uno de los pilares de nuestra democracia, como defiende el profesor Requeijo- -en el artículo Una Constitución duradera en el volumen Impresiones sobre la Constitución de 1978 (Fundación ICO, 2003) sino que además está justificada económicamente Alstom, Siemens y CAF pujan por un contrato de Renfe de 455,7 millones ABC MADRID. Construcciones y Auxiliar de Ferrocarril (CAF) Alstom y Siemens competirán por hacerse con el contrato para suministrar a Renfe 80 nuevos trenes de cercanías valorado en 455,7 millones de euros. Estos tres fabricantes presentarán hoy sus ofertas técnicas y económicas al pedido, según informa Ep. El nuevo pedido de compra de material rodante de Renfe se ha dividido en dos lotes. El primero integra la fabricación de 40 trenes de cinco coches cada uno, mientras que el segundo lo componen 11 trenes de cinco coches, 28 de cuatro y uno de tres coches. Al igual que en suministros de trenes anteriores, los pliegos del contrato establecen el derecho de los talleres de mantenimiento de Renfe a participar en al menos un 20 del total de importe del contrato de fabricación del material y en hasta un 50 de su posterior mantenimiento. Los nuevos trenes deberán fabricarse a partir del modelo Civia diseñado para la nueva generación de cercanías por parte de Renfe y los fabricantes ferroviarios radicados en España. Se trata del tercer pedido de esta nueva generación de trenes que Renfe saca a concurso. Diego Cañamero, reelegido secretario general del SOC por cuatro años ABC MÁLAGA. Diego Cañamero fue reelegido ayer por unanimidad secretario general del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) para los próximos cuatro años, periodo en el que pretende alcanzar los 40.000 afiliados y se marca como reto la creación de un sindicato andaluz de trabajadores. La candidatura de Cañamero fue la única presentada por las uniones locales del SOC que participan en el noveno congreso de la organización, celebrado este fin de semana en Mollina (Málaga) y que obtuvo 269 apoyos. Durante su intervención, el secretario general del SOC afirmó que entre sus retos figura la consolidación del sindicato, que actualmente cuenta con 20.000 afiliados, de los que 6.000 son mujeres. Otros de los objetivos son la devolución del subsidio agrario a aquellos jornaleros que han dejado de percibirlo desde la aprobación del llamado decretazo la reforma de la Seguridad Social agraria, el reparto de tierras públicas y el fomento de las cooperativas.