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44 Cultura LUNES 29 8 2005 ABC CLÁSICA Quincena Musical Obras: Franz Schubert y Richard Wagner. Intérpretes: Orquesta Sinfónica de Galicia. Solista: Nadine Secunde, soprano. Director: Víctor Pablo Pérez. Lugar: Auditorio del Kursaal, San Sebastián. Fecha: 27- VIII WAGNER, O EL RECONFORTANTE DESTINO ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE a Orquesta Sinfónica de Galicia y su director, Víctor Pablo Pérez, se han convertido en intérpretes habituales de la actual Quincena Musical. Llevan seis ediciones acudiendo al festival donostiarra. Este año han ofrecido una doble actuación. El viernes participando en la octava sinfonía de Mahler, rematando el ciclo sinfónico mahleriano que, en los últimos años, ha propuesto la Quincena. Y el sábado, planteando un difícil encuentro entre Schubert y Wagner o, lo que es igual, ofreciendo un salto mortal desde los oscuros acentos de la quinta sinfonía schubertiana a fragmentos fúnebres de Tristán y El ocaso de los dioses Pero la acrobacia se quedó corta en el lanzamiento. De entrada se quiso que Schubert fuera todo bonhomía. Sonó la música ordenada pero poco imbricada, dicha con anchura sonora, llena de dulces y llanos perfiles en el primer movimiento, amables acentos en el segundo tiempo con la realización de algunos pianísimos efectistas, modesto juego en el diálogo contrapuntístico del tercero con el añadido de alguna sonora pifia instrumental, y prudencia dramática en el cuarto. Por el momento triunfaba la ética, pero faltaba la metafísica. Por fortuna llegó la segunda parte, que arrancó directa al corazón de la acción. Sonó la Muerte de Isolda Y esta música densa, enorme y a la vez concentrada obró la transformación. Junto a la Orquesta Sinfónica de Galicia estaba la soprano Nadine Secunde, dispuesta a dejarse el alma y soltar su voz penetrante, densa, cargada de dramatismo, de enriquecido timbre, quebrada en algún momento culminante, pero siempre volcada a una expresión plena de matices, intensa en la línea, capaz de encontrar el color adecuado y de prolongar las palabras con una creciente carga emocional. Y a su lado Víctor Pablo Pérez, otro director y otra personalidad, que ante una orquesta de dimensiones multiplicadas abrió el horizonte de la mirada, se llenó los oídos y sujetó el discurso dando a todo una anchura y un sentido expansivo realmente contagioso. Fueron dos mundos los que se unieron en este concierto aunque uno sólo capaz de fascinar. L Amos Oz muestra orgulloso su premio Goethe, el más importante de las letras alemanas EPA Amos Oz recibe el premio Goethe por su obra literaria y su compromiso político El jurado elogia su lucha contra el fundamentalismo y el fanatismo de los nacionalsocialistas- -dijo ayer el escritor en una entrevista- mis padres veían en Alemania su paraíso cultural y espiritual GUILLEM SANS SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. El escritor israelí Amos Oz recibió ayer el premio Goethe de la ciudad de Fráncfort, que desde 1927 se concede cada tres años el día del nacimiento del escritor alemán y que está dotado con 50.000 euros. El jurado elogió su talento literario y su compromiso activo por la paz en Oriente Medio con un galardón que le entregó la alcaldesa de la ciudad, Petra Roth, en una ceremonia en la iglesia de la Paulskirche. Como la de Goethe, su obra literaria puede ser entendida de forma universal e individual al mismo tiempo argumentó el jurado, que elogió asimismo al novelista como un luchador ejemplar contra el fanatismo y el fundamentalismo Nacido en Jerusalén en 1939, Oz es autor de libros como Una pantera en el sótano y No digas noche Empezó a publicar en 1960 y sus obras abordan a menudo la historia de Israel y su relación con sus vecinos árabes, especialmente con los palestinos, y con Alemania. Cofundador del movimiento pacifista israelí Peace Now Oz enseña desde 1993 literatura hebrea en la Universidad Ben Gurion de Beer- Sheva, en el desierto del Neguev. b Antes de la llegada al poder El premio es para Oz muy especial por venir de Alemania, país importante en la biografía de su familia no sólo por la experiencia inmediata del Holocausto, sino también porque sus padres y abuelos hablaban y escribían alemán y se sentían muy unidos a la cultura de ese país. En una entrevista difundida con motivo del premio por el canal Deutsche Welle, la televisión pública alemana para el exterior, Oz recuerda que antes de la llegada al poder de los nacionalsocialistas, mis padres veían en Alemania su paraíso cultural y espiritual. En mi infancia y juventud supe que amar a Alemania y que ese amor no fuera correspondido les rompió el corazón Su última novela, Tiempos de amor y oscuridad editada en España por Siruela, recoge experiencias de su familia a lo largo de tres décadas. Compromiso político Después de la II Guerra Mundial fueron necesarias varias décadas para volver a poner en marcha las relaciones culturales entre Alemania e Israel, algo que en buena parte sucedió gracias al diálogo literario. La literatura israelí se leía ampliamente en Alemania, y al mismo tiempo muchos israelíes leían con afán la literatura alemana de posguerra explica el escritor. El premio de Fráncfort elogia también el compromiso político de Amos Oz, que le lleva a pronunciarse con regularidad sobre la evolución del conflicto de Oriente Medio. En esa entre- vista considera que los palestinos deben esforzarse en reprimir las reacciones violentas tras la retirada israelí de Gaza para que los colonos puedan marcharse en un futuro también de Cisjordania. En ese contexto, considera que el primer ministro israelí, Ariel Sharón, ha demostrado que está dispuesto a arriesgar su carrera política al promover la retirada. Va en serio, no es un juego ni relaciones públicas considera respecto al cambio de actitud de Sharón. No sé cuán profundo es ese cambio, pero el resultado es muy significativo añade. En cualquier caso, por lo que se refiere a sus esfuerzos para superar el conflicto, Amos Oz es escéptico y tenaz al mismo tiempo: Aunque se demostrara científicamente que mis obras no tienen influencia alguna, seguiría escribiendo. Es lo único que puedo hacer Y añade: Creo que el trabajo político y literario quizá pueden contribuir de alguna manera y en algún momento a que la gente se deshaga de sus prejuicios y clichés A la ceremonia de entrega asistió el crítico literario Marcel Reich- Ranicki, galardonado en 2002 con un premio que en el pasado han recibido autores no siempre relacionados exclusivamente con lo literario, como Sigmund Freud e Ingmar Bergman, y novelistas alemanes como Sigfried Lenz. Es el segundo galardón literario alemán para Amos Oz después del premio de la Paz de los libreros alemanes en la Feria del Libro de Fráncfort de 1992.