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42 Sociedad LUNES 29 8 2005 ABC Medio Ambiente ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO LA DESPEDIDA ás aún que las especies silvestres que los habitan, la gente del campo y del mar, está herida de muerte. Por el campo hemos visto pasar toda suerte de energías y de vías de comunicación que no tienen ni suministro ni parada, excepto el camión del butano y esos trenes que viajan hacia atrás en el tiempo; sucios, inseguros y chirriantes, como si el viaje hacia atrás les doliera. Ya es tarde. Hemos perdido lo más hermoso que teníamos; tan cerca estuvimos de la verdad y qué poco valor le dimos. Cada vez que pasa un carro de yerba con la guadaña entre las flores segadas o descubrimos un hórreo que aún guarda sólo mazorcas o vemos a los mariscadores con el raño y su peto de colores caminando dentro del agua, nos dan ganas de llorar porque estas escenas que suceden ahora mismo tienen ese aroma dolorosamente dulce de las despedidas. No hay más que mirar alrededor: los campos están vacíos, los pueblos abandonados, el monte sin su cuidado y, dentro de poco, el mar sin pescadores ni a su orilla mariscadores que den color a esa agua pálida y grisácea que deja el mar, cuando baja la marea. M Las calles de la ciudad suiza de Lucerna presentaban este aspecto la semana pasada EPA Las riadas y sequías en Europa coinciden con los escenarios del cambio climático Los episodios meteorológicos extremos serán cada vez más frecuentes b Mientras las lluvias torrenciales inundaban Suiza, Austria, Alemania y Bulgaria, los efectos de la sequía se dejan sentir con fuerza en España, Portugal y Francia A. ACOSTA MADRID. Muchas partes de Europa están sufriendo eventos meteorológicos extremos. Las imágenes las hemos visto estos días. Mientras un incremento en las lluvias dejaba graves inundaciones en Suiza, Austria, Alemania y Bulgaria, países como España, Portugal y Francia experimentan en su propia piel los efectos de una sequía que ha reducido considerablemente la producción agrícola y favorecido las condiciones para que una extensa superficie forestal haya sido pasto de las llamas. Los países y las regiones afectadas piden ayuda, pero la pregunta que subyace es: ¿Es ésta la Europa del futuro o se trata de un suceso aislado? La respuesta la da el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en sus siglas en inglés) en el informe Cambio climático y sucesos meteorológicos en Europa el culpable es el cambio climático originado por el modelo energético del hombre. Por tanto, no se trata de un hecho aislado ni repentino. El cambio climático ha supuesto ya el au- mento de las temperaturas en Europa en torno a un grado centígrado durante el siglo pasado. Y en cuanto a si ésta será la Europa del futuro basta decir que los actuales eventos extremos en la Península Ibérica, en los Alpes y en la cuenca del Danubio concuerdan con los distintos escenarios que los climatólogos han realizado para una Europa cada día más cálida. Desde WWF se advierte de que, a menos que Europa incremente sus esfuerzos para frenar el cambio climático, los europeos tendrán que acostumbrarse a cada vez más impactos catastróficos sobre los hombres y la naturaleza. Confían en que el verano que estamos viviendo pueda servir como una llamada a los líderes europeos en el sentido de que el mejor camino para asegurar que los desastres sean menos frecuentes y virulentos en el futuro es cortar las emisiones de gases de efecto invernadero Los datos hablan por sí solos. La temperatura media global ha aumentado en torno a 0,6 grados centígrados, mientras que la europea lo ha hecho una media de 0,95 grados en los últimos cien años. Los ocho años más cálidos en la historia de Europa se han producido en los últimos catorce años. De acuerdo a la tendencia global, los inviernos en Europa se han calentado más que los veranos, dando como resultado inviernos más suaves y una reducción en las variaciones entre estaciones. Se prevé que las temperaturas subirán entre 1,4 y 5,8 grados centígrados en todo el mundo para el año 2100, siendo este aumento en Europa de entre 2 y 6,3 grados. Es probable además que el calenta- miento estimado en Europa sea mayor en los países del sur (España, Portugal, Italia y Grecia) y menor a lo largo de la costa Atlántica. Como consecuencia, la Agencia Ambiental Europea predice que el sur de Europa experimentará eventos meteorológicos extremos como un incremento del estrés hídrico, mayor frecuencia de incendios forestales, aumento del calor y de los riesgos para la salud humana. Factores que, lejos de las predicciones, ya los estamos sufriendo. La mano del hombre Estos episodios extremos aparecen cada vez con mayor frecuencia. Por ejemplo, los veranos de 1995 y 2003 fueron extremadamente calurosos en muchas partes de Europa, mientras que 2002 fue muy húmedo y trajo inundaciones en el centro del continente. Cuando se compara con la frecuencia histórica, la acumulación de algunos de estos eventos en décadas recientes no es común. Ahora existen evidencias de que la frecuencia y extensión de estos episodios han sido causados por un cambio del clima a condiciones más extremas. Lo cierto es que el caluroso verano de 2003, que provocó la muerte de unas 40.000 personas, puede explicarse sólo incluyendo entre las variables al cambio climático inducido por el hombre. ¿Y el actual? Temperaturas en ascenso Y es que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera se ha incrementado un 36 desde la etapa preindustrial, siendo el nivel más alto en los últimos 420.000 años. Debido en gran parte a un aumento del CO 2 provocado por las actividades humanas, el clima en muchas partes del mundo, incluida Europa, se está calentando. La temperatura media en Europa ha aumentado 0,95 grados centígrados en los últimos cien años Los ocho años más cálidos en la historia de Europa se han producido en los últimos catorce años