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40 Sociedad LUNES 29 8 2005 ABC Coste familiar Tiempo de espera: Desde que los padres inician los trámites de adopción hasta que regresan a España con su hijo el proceso tarda una media de unos dos años. En algunos países el plazo es menor (China y Rusia unos 17 meses) y en otros mayor (India, tres años) Coste de la adopción: El equipo de expertos de la Universidad de Sevilla estimó que cada familia se gasta una media de 12.000 euros en el proceso de adopción (incluyendo gastos de tramitación, viaje y estancias en el país de origen del niño) Pero depende de cada Estado. En Guatemala fue más caro, ya que el 25 por ciento de las familias pagó más de 15.000 euros. En Colombia resultó más barato: casi el 60 por ciento de las parejas gastaron menos de 9.000 euros. Edad de los niños: La edad media de los niños depende del país de procedencia. Desde China y Guatemala llegan los más pequeños, muchos no superan los dos años de edad. Los mayores proceden de India (cuatro años) y la Federación Rusa (llegan a entregar niños de hasta cinco) Cada vez más solteros y familias, que no tienen problemas de fertilidad o que ya tienen hijos, deciden adoptar niños de países extranjeros (Viene de la página anterior) Gabriela e Ignacio han adoptado a cuatro niñas en los últimos seis años MIKEL PONCE La experiencia de una pareja que ha adoptado cuatro niñas (dos españolas y dos procedentes de China) demuestra que los pequeños, a pesar de las secuelas que pueda dejar el paso por instituciones, se integran rápido y con normalidad a su nueva familia al colegio pueden presentar algunos problemas escolares Y es que para lograr ese éxito influyen en gran medida las grandes dosis de generosidad de los padres españoles. No en vano, nuestro país se convirtió el pasado año en el segundo del mundo (tras Estados Unidos) que más niños extranjeros adoptó (5.541) No obstante, la investigación del equipo sevillano ha demostrado que el perfil de las familias adoptivas ha evolucionado a lo largo de los años, aunque parecen tener un denominador común como es su alto nivel educativo, ya que la mitad son padres y madres con estudios universitarios y en torno al 30 por ciento posee un nivel educativo medio. La adaptación de mis hijas ha sido perfecta y natural TEXTO: M. J. P- B. Parejas con una larga experiencia Palacios destaca que también ha crecido la proporción de personas solteras que adopta y de familias que se decantan por esta opción aunque ya tengan hijos o aunque no padezcan ningún problema de salud que les impida tenerlos (este grupo representa el 25 por ciento del total de familias adoptivas) Y en opinión de los expertos se trata de parejas con más experiencia ya que adoptan a los cuarenta años y los padres biológicos suelen tener su primer hijo a los 30. Son parejas con una trayectoria más larga, que han superado juntos pruebas de la vida que no son fáciles y han salido adelante. El estudio también ha revelado que las madres solteras después están menos solas porque reciben más apoyo social por parte de sus amigos y familiares MADRID. Hace diez años Gabriela e Ignacio iniciaron el proyecto de sus vidas, acogiendo a dos niñas españolas que al cabo de cuatro años se convirtieron en sus hijas. Llegaron por azares de la vida. Mientras vivían esa experiencia, tan fascinante decidieron emprender una segunda aventura y se embarcaron en otro gran proyecto: adoptar una niña de China. Jun, con un año de edad, aterrizó en la familia derrochando sonrisas y alegría. Desde el primer momento se echó a nuestros brazos- -recuerda su madre- -y hasta hoy Sin embargo, la pequeña tuvo que superar algunos problemas leves de salud. Los primeros análisis dieron falta de proteinas y anemia- -dice Gabriela- Pero la pediatra nos recomendó que sencillamente se alimentara con normalidad, como lo hacen aquí los niños españoles. Y así fue. A las pocas semanas se recuperó. He visto niños procedentes de Rusia que llegan en peores condiciones y también se recuperan Gabriela explica que percibieron un cierto retraso en el desarrollo de Jun. Con un año no podía mantenerse sentada. En la institución donde vivía nadie jugaba con ella o durante muy poco tiempo Ignacio matiza que la pequeña pasaba muchas horas durmiendo como lo hacía en el orfanato o, quizá, como un mecanismo de defensa ante una nueva situación Afortunadamente, las secuelas sanaron muy pronto. El proceso de adaptación de mis hijas ha sido per- Seis meses de integración Mientras organiza el VIII Encuentro de Familias adoptantes en la República Popular China (del 16 al 18 de septiembre en Madrid) Salvador Gago, fundador de Andeni (Asociación Nacional para la Defensa del Niño) también recuerda el proceso de adaptación de sus dos hijas chinas (Cinthia Feng y Macarena Fumeng) con absoluta normalidad y naturalidad Gago asegura que en apenas seis meses las pequeñas estaban integradas en su nueva familia. Poco a poco se acostumbran a nuestros rasgos, a la alimentación... A los quince días entendían gran parte de las cosas que les decíamos fecto y natural señala la madre, hasta el punto de que la pareja se animó a un segundo proceso de adopción en China. Así llegó Leipei. Sana y en buen estado de salud a sus quince meses de edad. Pero Leipei me miraba de reojo recuerda Gabriela. En China estaba en una familia de acogida y yo sustituía a alguien, por eso no era tan cariñosa conmigo. Por la noche jugaba con ella en la cama y miraba hacia otro lado. Pero el tiempo hace maravillas. Me la gané. El tiempo y el amor es una receta que no falla nunca, es imposible que una adopción salga mal si le das cariño a los hijos, si se sienten queridos les da seguridad y eso les hace feliz. El niño que ríe, y las mías lo hacen mucho, no puede tener problemas psicológicos Jun y Leipei se han adaptado a su entorno con la misma naturalidad que a su nueva familia. Según Gabriela, las cosas han cambiado mucho. Cuando Jun llegó y encontrabas a otros padres con un niño de China, te parabas a hablar con ellos. Ahora Jun tiene compañeros en el colegio de 18 nacionalidades distintas y Leipei en la guardería tiene amigos de su propio país. Pasan desapercibidas y ya a nadie le importa de dónde vengan