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ABC LUNES 29 8 2005 Nacional 19 La ministra de Medio Ambiente provocó una enorme polémica en Galicia al acusar a la población de complicidad social con los pirómanos, obviando las decenas de ciudadanos que colaboran voluntariamente en la extinción de fuegos Narbona enciende a los gallegos POR ALFREDO AYCART FOTO: EFE SANTIAGO. Uno de los primeros en replicar a la ministra por sus acusaciones de complicidad conlos pirómanos fue el ex consejero de Medio Ambiente Xosé Manuel Barreiro, quien exigió una inmediata rectificación de unos comentarios que, a su juicio, insultan a los ciudadanos de la Comunidad que sufre todos los veranos el mayor número de incendios de España. Curiosamente, una de las medidas estrellas anunciada por Cristina Narbona, la creación de fiscalías para la lucha contra el fuego en toda España, ya se ha aplicado hace tiempo en Galicia, una Comunidad pionera en medidas como las restricciones urbanísticas en los terrenos arrasados por el fuego. Barreiro lamentó la frivolidad de la ministra, que olvidó en sus comentarios la labor de los centenares de ciudadanos que, armados con palas, ramas y cubos de agua, colaboran en la extinción de los fuegos forestales- -el PSOE de Ribeira pidió que se reconozca públicamente y se pague el trabajo de los vecinos- -así como la presencia de patrullas vecinales en numerosos municipios, que se encargaron durante semanas de vigilar los montes ante la escasez de efectivos de la Guardia Civil, que tuvieron que ser reforzados la pasada semana. Cristina Narbona también ha anunciado que encargará un estudio a la Universidad de Córdoba sobre las causas de los incendios forestales, que también han sido analizados exhaustivamente por los expertos gallegos, la región en la que es tradicionalmente menor la incidencia media de los incendios que, hasta 2004, quemaban una media de dos hectáreas por fuego. Las quejas de los retenes Los trajes. A diferencia de los de los bomberos, la mayoría sólo tienen una capa de protección incombustible. Esta desprotección les ocasiona quemaduras. Una vieja reclamación. La privatización de las equipaciones, encargándose una empresa de su limpieza y del cambio obligatorio cuando haya deterioro. Los vehículos. Tampoco se escapan de las quejas. Algunos están bien, pero otros se asemejan a tablas rodantes Aislamiento. Los agentes forestales llevan un ritmo de vida descontrolado en verano, dado que viven pendientes de las alertas de salida por incendios. Colaboración vecinal. No siempre se produce. Es más, en ocasiones, todo se traduce en impedimentos. Estos trabajadores han llegado a recibir insultos y rechazo ante la petición de sacar agua de pozos de las viviendas colindantes. Dos vecinas de la localidad coruñesa de Carnota observan las tareas de extinción aunque pueden seguir existiendo los que aprovechen los incendios forestales para talar unos bosques de los que los propietarios no se desprenderían en otras circunstancias por la baja cotización de la madera. vil y Policía Autonómica- -han conseguido poner a disposición judicial, entre el centenar de detenidos este año, a un capataz de una brigada de extinción- -y no es el único imputado en unos equipos que cobran por extinción- -a un delincuente habitual, a una anciana a la que se le fue de las manos el fuego en una de sus fincas y a un joven identificado por tres vecinos cuando se encontraba parado junto a su coche mientras a pocos metros se iniciaba un fuego en el arcén de la carretera. El BNG de Vigo- -una ciudad en la que el aire fue irrespirable durante varios días a causa de las densas humaredas provocadas por las decenas de focos en su núcleo municipal- -denunció el pasado jueves posibles intereses políticos detrás de los siniestros, un comentario escuchado en otras ocasiones en boca de dirigentes del PP en pasadas campañas, cuando se detectaban decenas de focos en municipios dirigido por este partido mientras otros próximos controlados por nacionalistas y socialistas eran respetados por los pirómanos. En cualquier caso, los responsables de la Consejería de Medio Ambiente declinaron en todo momento confirmar estas hipótesis. Leyendas urbanas Leyendas urbanas al margen- -todo el mundo ha oído hablar en Galicia de las avionetas que siembran artefactos incendiarios- -el perfil de los pirómanos detenidos en los últimos días abona también la tesis de multiplicidad de causas, cambiantes según las zonas. Las fuerzas de seguridad- -Guardia Ci- Multiplicidad de causas Los especialistas de la extinta Consejería de Medio Ambiente en la lucha contra el fuego coincidieron en comentar a ABC que no puede hablarse de una causa única para que la Comunidad sufra hasta 200 incendios en una sola jornada, de los que más de un 90 por ciento son provocados. Se trata de cuestiones tan diversas como la acción de narcotraficantes, que intentan distraer a las fuerzas de seguridad para realizar sus actividades con impunidad; quemas de rastrojos o simples accidentes. La especulación urbanística, que se apuntó en el pasado como una de las causas principales en determinadas zonas del litoral turístico, ha perdido fuerza después de que el Gobierno gallego prohibiera la recalificación de suelos quemados. Igualmente las tradicionales acusaciones a los madereros, Terrorismo forestal sequía y descoordinación administrativa Todas las fuerzas políticas han coincidido estos días en hablar de terrorismo forestal e incluso de mafias implicadas en los siniestros, si bien en ningún momento se ha llegado a demostrar la existencia de redes organizadas. Pero la dificultad de establecer un perfil único de pirómano en Galicia no impide a los responsables de la lucha contra el fuego describir aproximaciones diversas: se trata de cazadores; ganaderos con explotaciones extensivas, que plantan fuego para poder divisar mejor sus reses en el bosque; vecinos enfrentados que resuelven sus rencillas mediante el fuego; narcotraficantes, madereros desaprensivos y un largo etcétera, entre el que se incluyen también accidentes como el incendio provocado la semana pasada por la chispa de una sierra eléctrica. Pero este año la incidencia de los fuegos está siendo porcentualmente mayor, y en esa circunstancia han incidido dos causas: una fundamental, la sequía que ha convertido este año en uno de los menos lluviosos de las últimas décadas en la Comunidad; y otra transitoria, la situación de interinidad en el Gobierno gallego, que acaba de tomar posesión, agravada por la adaptación administrativa al suprimirse la Consejería de Medio Ambiente, cuyas competencias en materia de lucha contra el fuego han sido transferidas al departamento de Política Rural. La descoordinación, denunciada por el Ayuntamiento de Vigo, se vio agudizada en un momento en el que aún no habían tomado posesión algunos de los nuevos delegados provinciales del Gobierno gallego, cuyo titular, el socialista Pérez Touriño, convocó el pasado lunes una reunión urgente para coordinar los medios de extinción aportados por administraciones locales, autonómica y nacional. Entonces, el fuego ya había arrasado 40.000 hectáreas, aunque su gabinete redujera los daños a la mitad al utilizar un método de cuantificación que no incluye los daños de un incendio hasta que no ha sido sofocado.