Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 28 8 2005 43 Los domingos La piña tiene muchas propiedades, pero también es fuente de un tejido que entró en la alta costura Un retén de Carnota cuenta su experiencia con el fuego, escéptico frente al poder y a sus propios paisanos de Portugal también vive el azote del fuego. El Gobierno tendrá que hacer algo más que lamentarlo Afganistán Ser soldado español en Herat TEXTO: LAURA L. CARO Afganistán no es el infierno de Irak, pero el riesgo es real para los más de mil soldados españoles que cumplen misión en Herat, en la base a la que pertenecían los 17 fallecidos en el siniestro del Cougar. Sus compañeros relatan cómo es esta vida en condiciones extremas por 3.000 euros al mes n la base de Herat no hay ni un solo refugio donde ponerse a salvo si empezaran a caer del cielo bombas de mortero. En el otro cuartel español en el oeste afgano, el de Qal- i- Naw, ya construyeron uno al principio, aprovechando una piscina vieja. Pero en Herat, con más de un millar de militares dentro, nada de nada. Bien es cierto que, por ahora, no han saltado las alarmas porque ningún proyectil ha caído dentro del perímetro del acuartelamiento, pero también lo es que si alguna vez sucede, hasta la grava del suelo se convertirá en una metralla letal. De eso saben mucho los soldados que estuvieron antes en Irak, donde los últimos veinte días antes del repliegue los cohetes que impactaron contra el suelo de Diwaniya se contaron por decenas. Muchos más de los que nunca se llegó a reconocer. Pero Afganistán no es el infierno de Irak: ahora que las comparaciones baratas triunfan en las tertulias políticas, que se vuelve a hablar de repliegues, de acciones de guerra misiones inconfesables y resoluciones de la ONU, los militares reconocen que la operación en Herat es otra cosa. ¿Miedo? Aquí menos que en Irak... Allí quedó bien demostrado el peligro que corríamos. En Afganistán sabemos que hay ame- E (Pasa a página siguiente) Soldado español de una misión anterior a Afganistán, en labores de vigilancia