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52 SÁBADO 27 8 2005 ABC Cultura y espectáculos Los diversos lenguajes musicales del país vecino que pueblan los estantes de las tiendas demuestran que la cultura lusitana está en constante ebullición La poderosa identidad musical de Portugal TEXTO: LUIS MARTÍN MADRID. Los éxitos, ya bien conocidos por los consumidores, de Madredeus y Mariza, ambos representando, cada uno a su modo, el rabioso presente de la identidad musical portuguesa, refuerzan una campaña creciente que reivindica formas y maneras de la idiosincrasia lusitana, no sólo en la música sino en muy diversas facetas de la cultura. Desde el impacto humano y ecologista de novelas como Nadie nos mira de José Luís Peixoto, al reflejo ético del nóbel José Saramago, abundan estas manifestaciones por iniciativa de artistas interesados, sumidos, en sacar al exterior la identidad de Portugal. Carlos Saura busca financiación para realizar un filme sobre el fado que guarda enormes similitudes con la estructura documentalista que dominaba otras películas que el realizador llevó a cabo con nuestro mundo del flamenco. El alemán Wim Wenders, por su parte, ya retrató la Lisboa actual en un par de filmes, Lisbon story de 1995, y El estado de las cosas de 1982. Pero interesa ahora detenerse en la música. Inquieta y siempre deseosa de evolucionar, la música del Portugal contemporáneo proporciona un paisaje sonoro dispuesto a sorprender, si cabe, todavía más a los curiosos. Y no es, precisamente, la inquietud propia del indeciso, y sí la del buscador incansable que no duda en aliarse con otros saberes para desparramar, en direcciones múltiples, su irreprimible apetito por la aventura de lo diverso. Sirve bien a la apreciación el ejemplo de la cantante Cristina Branco. Rodrigo Leao se distancia del minimalismo con su álbum Cinema CÉSAR MINGUELA La música del Portugal contemporáneo ofrece un paisaje sonoro dispuesto a sorprender, si cabe, aún más a los curiosos El colectivo de cancionistas portugueses es, no obstante, la perla de la corona musical lusitana dea la operación, distanciándole de la poco benéfica influencia del minimalismo ligero del británico Michael Nyman, personaje por el que este compositor sentía auténtica veneración. Contó en él con las colaboraciones de iconos de la música popular contemporánea como Beth Gibbons, Rosa Passos, Ryuichi Sakamoto o Helena Noguerra. Más o menos como la fadista Misia, que, en su más reciente producción, Drama box cuenta con las aportaciones de primas donnas de la interpretación teatral y cinematográfica europea, como Maria de Medeiros, Ute Lemper, Carmen Maura, Miranda Richardson o Fanny Ardant. La obra fonográfica de un personaje como Julio Pereira es abundante y explícita. Y lucen diáfanos los caminos Inspiración poética Como intérprete de fado, esta mujer ha desarrollado un excepcional sentido de la atención hacia la poesía de su ámbito natural ydel ajeno. Esto le permite orientarse entre las turbulencias literarias de la creación shakesperiana o en la más moderna de su paisano Luis Vaz de Camoes e, incluso, en la de Joni Mitchell. Ahora ofrece resultados de todas estas pesquisas en el reciente álbum Ulisses Pero la mirada renovadora de Cristina no significa que Portugal no siga revisando su música tradicional, mire hacia el interior de sus formas musicales urbanas o no intente restaurar los contenidos de su particular manera de entender el rock, como los renovadores de cualquier tiempo y lugar. Rodrigo Leao, crecido en el seno de Sétima Legiao para, después, pasar a formar parte de Madredeus, probablemente es el caso más llamativo. Su álbum Cinema redon- recorridos, producción para otros y creación propia, y una inclinación explícita por los tratamientos instrumentales. Pereira trabaja con materiales sonoros de calidad, los armoniza con equilibrio y luego los presenta con un envoltorio brillante que, pese a su cosmopolitismo, jamás oculta la profundidad de los elementos que definen la identidad. En este sentido, su trabajo se parece al del flautista y saxofonista lisboeta Râo Kyao, uno de los músicos más interesantes de Europa, y también uno de los de menor calado popular. Kyao dispone de una discografía dilatada y enjundiosa, que encuentra, incluso, identidades comunes con la orquesta china de Macao a través de un proyecto que, con el nombre de Junçâo sirvió como pretexto musical para llevar a cabo la transferencia del territorio de Macao a China. El rock en Portugal vive algo más arrinconado. Apenas algunos nombres- -Ritual Tejo, G. N. R y, sobre todo, Sétima Legiao- -sobresalen en este panorama. Sin embargo, en el fondo todavía hay espacio para que bandas como Sitiados, Xutos Pontapés, Diva, Radio Macau, UHF, Heróis do Mar o Delfins, planten- -o hayan plantado- -alguna vez cara al negocio de las músicas pop y rock del circuito angloamericano. Y lo mismo puede decirse de la avanzadilla de las nuevas músicas donde, además de Madredeus y Ala Dos Namorados, el fuerte soplo de formaciones y artistas como Telectu, Nuno Canavarro y Car- Teresa Salgueiro, miembro del grupo Madredeus RAÚL DOBLADO los Maria Trindade, hacen que la esperanza aún se mantenga, pese a que ya no es fácil- -ni recomendable- -sobrevivir a aquel capricho industrial que, en la década pasada, alentaron los insustanciales peritos de la new age music. La nación de cancionistas portugueses es, no obstante, la perla de la corona musical lusitana. En ella tienen,