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ABC SÁBADO 27 8 2005 29 Madrid Un ascensor panorámico salvará el desnivel y las empinadas escaleras de la calle de los Artistas en septiembre La M- 30 es la peor carretera en obras de Europa, según un estudio encargado por automovilistas Las falsas firmas de Goya, Picasso, Dalí y Sorolla Que España ha sido (y es) cuna de grandes pintores nadie lo discute; pero que las principales firmas, como Goya, Picasso, Dalí y Sorolla, han sido pasto de los traficantes de falsas copias tampoco es una invención. Ya en el año 2002, durante una operación policial llevada a cabo entre Madrid y Granada, fueron interceptados 103 cuadros falsos de estos artistas, así como de Andy Warhol, Chagall y el mismo Miró. También se dio el caso de un proceso abierto a dos propietarios de una galería de arte de Madrid que vendieron a un particular por un precio de 330.556 euros un falso cuadro de Francisco de Goya. En realidad era un lienzo de escaso valor artístico y económico. Además, son numerosos los compradores de arte que, cuando se acercan a galerías del barrio de Salamanca para vender obras, son informados de que se trata de ejemplares falsos. Joan Punyent Miró- -a la derecha- -muestra la copia falsa recuperada el miércoles por la Policía Nacional DANIEL G. LÓPEZ La Policía recupera un cuadro falso de Miró cuando iba a ser vendido por más de 7 millones de euros La obra provenía de Cuba y se exponía en un hotel de Hermosilla estafador, un joven de origen canario de tan sólo 24 años, alquilaba salones en hoteles de lujo para captar a clientes potenciales CARLOS HIDALGO MADRID. El genial artista catalán Joan Miró (Barcelona, 1893- Palma de Mallorca, 1983) no podía imaginar cuando, en 1933, recogió con el título de Peinture- collage 22 obras que resumían gran parte de su capacidad expresiva que numerosos motivos de esos lienzos serían utilizados muchas décadas después para traficar en el mercado de la falsificación de obras de arte. Pero, afortunadamente, las pesquisas realizadas por los agentes de la Policía Nacional del distrito de Salamanca han dado al traste con una operación millonaria, aunque la investigación continúa abierta. Por ahora, ha sido detenida una persona, un joven canario de 24 años, Alejandro Herrera López, que se dedicaba a organizar exposiciones privadas para captar clientes. b El presunto La Fundación Miró de Barcelona tenía constancia de la existencia de la fraudulenta obra desde hacía dos años. Pero no fue hasta marzo cuando la Policía comenzó la investigación, al comprobar que General Marino 1933 -falso nombre para un falso cuadro- -se hallaba en Madrid. Fueron los miembros del dispositivo especial para hostelería de alto nivel con el que cuenta el distrito quienes se percataron de que el ciudadano detenido no poseía el perfil de las personas que se dedican a la compra y venta de arte, explicó el Jefe de la Policía Judicial de Salamanca, el inspector jefe Teodoro Ramos. De esta manera, comprobaron que el sospechoso había alquilado un salón de un hotel de la calle de Hermosilla, donde organizaba la falsa exposición. Asimismo, Alejandro Herrera procuraba una limusina, y hospedaje y vuelos de lujo para sus clientes potenciales. Hasta que los encontró. Se trataba de dos hombres estadounidenses, residentes en Miami y Nueva York. Pretendía endosarles la falsa obra de arte por un módico precio: entre 7 y 7,5 millo- Una burda copia General Marino 1933 no es, ni siquiera, una copia de un cuadro, sino que reproduce de manera burda elementos y motivos que Miró dejó reflejados en sus collages de 1933. Las características más llamativas para avalar su falsedad son, entre otros, la firma apócrifa de Miró en una de las esquinas; la ausencia de ésta, la fecha y el nombre de la obra en la parte posterior y el uso de los colores, muy especialmente, los naranjas, lilas y azules. Además, se percibe el rastro de los pelos del pincel, un detalle que Miró cuidaba al máximo que no apareciera, para lo cual utilizaba óleos diluidos en aguarrás. Hace 10 años, nueve esculturas de bronce del catalán, también falsas, fueron halladas en Italia. nes de euros. Algo monumental como lo definió el propio nieto del artista, Joan Punyent. Sin embargo, sus aspiraciones cayeron en saco roto cuando, el pasado miércoles, la Policía consiguió detenerle y recuperar el cuadro. Alejandro Herrera, además, había dejado una factura pendiente con el recinto hotelero donde había montado su tinglado que ascendía a 38.000 euros. Inmediatamente, los funcionarios policiales contactaron tanto con la Fundación Joan Miró como con los descendientes del pintor, quienes tenían conocimiento de la existencia de la pieza desde hacía dos años. Antes de llegar a España, General Marino 1933 había estado en La Habana (Cuba) y, muy probablemente, en otros países de América Latina. Peritos especialistas han avalado la total falsedad del óleo. Joan Punyent puso de relieve la extrema importancia del golpe policial, que ha evitado que saliera de España el cuadro, puesto que iba a ser trasladado, en su fraudulento ir y venir, a París. En la pista de una red de traficantes Alejandro Herrera López carecía de antecedentes policiales, pero la Policía sigue investigando su presunta relación con una red de traficantes de arte y, si esta existiera, el volumen de obras de Miró y otros artistas que pueden estar dando vueltas por el mundo a precios desorbitados. Desde la Fundación Miró se recuerda que cualquier persona que quiera adquirir una obra del artista debe inmediatamente ponerse en contacto con ellos, con la finalidad de que no se reproduzcan más fraudes de este tipo y quede avalada la autenticidad de la obra, ya que cada una de sus creaciones tiene su propio certificado. Punyent recalcó que las falsificaciones de arte son comunes, aunque no a este valor, y suponen un verdadero cáncer