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12 Nacional SÁBADO 27 8 2005 ABC El Gobierno replica a Blanco que nadie debe interferir en el Estatuto catalán Zapatero no cree que ERC bloquee los Presupuestos aunque falle el proyecto estrella de Maragall b El Ejecutivo pone fecha definiti- va a la Conferencia de presidentes, el día 10 en el Senado, y pide a los jefes de Ejecutivo del PP que acudan con su mejor voluntad MANUEL MARÍN MADRID. Mucho se cuidó ayer la vicepresidenta del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, tras la primera reunión del Consejo de Ministros después de las vacaciones, de que sus palabras no parecieran una desautorización pública al secretario de Organización del PSOE, José Blanco, por haber afirmado que el empecinamiento de Pasqual Maragall y del tripartito catalán con la estancada reforma del Estatuto pone en peligro la ilusión y la confianza de los ciudadanos Pero lo cierto es que las afirmaciones de De la Vega sí sonaron a desautorización de Blanco, cuyas declaraciones han causado un profundo malestar en el Ejecutivo de Maragall, que directamente le ha pedido que se calle El Gobierno es plenamente consciente de que el momento es delicado y de que a estas alturas las incógnitas sobre si el Estatuto catalán verá la luz son más que las certezas. Pero Zapatero no lo quiere dar todavía todo por perdido, aun arriesgando más el crédito de Pasqual Maragall. Por eso, cualquier injerencia en el debate le resulta contraproducente... más si proviene desde dentro del PSOE. Y José Blanco es su número dos De la Vega hizo piruetas para alejar cualquier fantasma que pudiera aparecerse en forma de discrepancias- -más que improbables a no ser que estén pactadas- -entre Zapatero y Blanco. Pero su mensaje fue nítido: mientras el Estatuto esté en el ámbito del Parlamento catalán nadie, y eso incluye a Blanco, debe interferir en el debate. Aunque también es cierto que en el PSOE avanza el pesimismo y crecen las voces que ven en Cataluña un incendio difícil de sofocar. Sin novedad con Arruche en la Guardia Civil M. M. MADRID. Ni para bien ni para mal habló ayer la vicepresidenta primera del Gobierno sobre el director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche. Por el momento, la única evidencia es que no ha sido relevado al frente del Instituto Armado y, por tanto, cuenta todavía con la confianza del jefe del Ejecutivo. No hay ninguna novedad dijo Fernández de la Vega de un modo deliberadamente escueto, consciente de que es un asunto que genera incomodidad, especialmente tras ser resucitado días atrás por el número dos del PSOE, José Blanco, poniendo en cuestión la gestión de Arruche en la crisis de Roquetas. De la Vega sostuvo que el parecer del Gobierno es el expresado días atrás en el Congreso por José Antonio Alonso, ministro del Interior. Es decir, que Arruche hizo unas declaraciones desafortunadas en defensa del teniente imputado por la muerte del agricultor Juan Carlos Martínez, pero en cada momento hizo lo que tenía que hacer Por ahora, Arruche no ha sido destituido. De la Vega, ayer en su primera comparecencia tras sus vacaciones ciona lo otro, según De la Vega, aunque admitió que en política, evidentemente, todo tiene relación Aún así, son debates autónomos y no piensa el Gobierno que un hipotético fracaso del Estatuto suponga el veto de ERC a los Presupuestos en el Congreso. De otro lado, De la Vega anunció oficialmente la fecha de la próxima Conferencia de Presidentes. Será el 10 de sep- EFE tiembre en el Senado y aunque su orden del día no está cerrado, el asunto principal será intentar pactar un sistema para paliar el déficit de la sanidad. De la Vega restó ayer importancia a las quejas de las Comunidades del PP- -que se niegan a subir sus impuestos- -y se mostró convencida de que sus presidentes acudirán con la mejor de su voluntad Ahora empieza la negociación. El tripartito exige lealtad institucional al PSOE y ERC amenaza con retirarle su apoyo M. J. C. BARCELONA. El tiempo dirá si la crisis abierta entre PSOE y PSC es pura escenificación y, como dice CiU, todo responde a una operación conjunta para dinamitar el Estatuto antes de que salga de Cataluña. Pero, de momento, la postura de determinados dirigentes del PSOE, expresada a través de informes jurídicos o de declaraciones públicas, ha sido duramente respondida por el Gobierno de Maragall. Primero lo hizo el portavoz de la Generalitat, Joaquim Nadal, quien el jueves invitó al secretario de Organización del PSOE, José Blanco, a callarse después de que éste asegurara que Maragall perdía la confianza de sus electores. Ayer fue el consejero de Relaciones Institucionales, Joan Saura (ICV) quien en nombre del Ejecuti- Espera del PP su mejor voluntad Por eso De la Vega se remitió de nuevo a la doctrina oficial del Ejecutivo: el ámbito de decisión y de debate está en Cataluña; corresponde a sus responsables políticos culminar el Estatuto; y los límites- -ya fijados por Zapatero y avalados por informes jurídico- constitucionales de Administraciones Públicas- -son el consenso, el respeto a la Constitución y el servicio al ciudadano. Lo que parece tener claro el Gobierno, o al menos eso difunde, es que Estatuto y negociación de los Presupuestos Generales del Estado con ERC no van en el mismo paquete. Lo uno no condi- vo autonómico, pidió al Gobierno lealtad institucional y pasó al ataque con el anuncio de que encargará un contrainforme al director del Instituto de Estudios Autonómicos, Carles Viver Pi i Sunyer- -ex vicepresidente del Tribunal Constitucional- -para replicar a los documentos que circulan por el Ministerio de Administraciones Públicas, en los que se advierte de que pretender una ampliación de competencias, así como la inclusión de los derechos históri- Carod afirma que el fracaso del Estatuto restaría credibilidad al proyecto de España plural del PSOE cos en el futuro texto estatutario, es inconstitucional. Saura acusó a Zapatero de no estar ayudando a la reforma estatutaria y le emplazó a un debate en las mesas políticas, no en los medios de comunicación. Por su parte, el líder de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, volvió a amenazar al jefe del Ejecutivo con retirar el apoyo de los republicanos en el Congreso si no prospera el Estatuto. En declaraciones a Radio Euskadi, aseguró que si ahora el Estatuto pasa en Cataluña con el consenso de todos, con al menos 120 de 135 diputados, y si el resultado del consenso tampoco seaprobara en Madrid o quedara tan desfigurado que nadie lo pudiera reconocer, quitaría toda credibilidad al proyecto de la España plural que dice Zapatero El ponente de CiU en la reforma estatutaria, Quico Homs, insistió en que los socialistas se han conjurado para abortar el proyecto estatutario. Maragall debe salir de la asfixia que le provocan sus propios compañeros de partido dijo Homs.