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ABC JUEVES 25 8 2005 Los Veranos 85 EN PRIMER PLANO LUIS ALBERTO DE CUENCA poeta Escribo poemas porque no era bueno en gimnasia Igual dirige la Biblioteca Nacional que escribe canciones para rockeros; igual se hace cargo de la Secretaría de Estado de Cultura que lee y colecciona los libros de los poetas más jóvenes. Ahora ha hecho una antología de Agustín de Foxá TEXTO: ALFREDO VALENZUELA FOTO: DANIEL G. LÓPEZ ¿Cómo saca a estas alturas una antología de Agustín de Foxá? -Es uno de los primeros poetas de los que oí hablar y, además, me gusta. -Pero decir que las odas de Neruda se sitúan en la estela de poemas de Foxá ¿son ganas de provocar? -Los tres libros de odas de Neruda son posteriores al poema de Foxá. No creo que Neruda lo leyera, pero el hecho es que don Agustín se adelantó en esa estética de glorificación de lo cotidiano. -Reprocha a Foxá que estuviera más atento a tomar una copa que a limar sus versos, pero usted parece cobrar libertad dentro de la norma, del encargo, del endecasílabo... -Es verdad, me siento más libre si me atengo a una norma. La anomia es para mí una especie de calabozo. Pero los poemas de Foxá presentan un cierto desaliño métrico, una negligencia en la puntuación que me fastidia. -En esta misma página me han dicho que Pemán era divertido y Truman Capote morboso ¿Qué le parece? -No conocí personalmente a Pemán. Recuerdo que mi madre me obligaba a tragarme el programa del Séneca por la tele y yo me aburría como un hongo. Confieso que no he leído a Capote. Me interesará otro tipo de morbo. ¿Aceptaría de nuevo asumir una alta responsabilidad de Estado? -De un Estado como el que disfrutamos ahora, no. Y no creo que, de momento, haya ningún otro Estado escondido por ahí por el que valga la pena asumir cargos públicos. ¿Tuvo en esa época, como diría Foxá, melancolía de desaparecer -Tuve, por un lado, melancolía, y, por otro, ganas de desaparecer. La melancolía me la producía la dialéctica de ex- Luis Alberto de Cuenca, en su casa rodeado de figuras relacionadas con el mundo del cómic, una de sus aficiones terminio existente entre lo que entendía y entiendo yo por cultura y la cultura- espectáculo de algunos políticos. Quería desaparecer para recuperar las horas robadas a mis ocupaciones favoritas, la lectura y la bibliofilia. ¿Dirigió la Biblioteca Nacional para parecerse a Borges? -Desde luego. Así tenía la posibilidad de parecerme a Borges en algo, porque Borges es para mí un modelo humano, además de un ídolo literario. -Después de haberlas escrito para la Mondragón, ¿para qué rockeros le gustaría escribir una canción? -José María Sanz, Loquillo va a sacar un CD con poemas míos musicados por él y por Gabriel Sopeña. Me gustó escribir letras para la Mondragón, pero me gusta más aún que un tipo como Loquillo se acuerde de mí y ponga música a mis poemas. ¿En qué ha de parecerse una canción a un poema? -Tienen que ser sencillas, directas, impactantes. Como los poemas. ¿Si se diera la ocasión, iría usted a defender Constantinopla de los otomanos? -En el siglo XV, no. Y eso que el último emperador, Constantino Paleólogo, murió como un bravo en la defensa de la ciudad, desmintiendo una dinastía de marrulleros y traidores. El Imperio Bizantino era una causa decadente, y yo puedo apuntarme a las causas perdidas, pero nunca a las causas decadentes. ¿Escribe poemas para co- POLÍTICA No aceptaría ninguna responsabilidad de un Estado como el que disfrutamos ahora PECADOS DEL CORAZÓN Si conllevan deslealtad, son pecados mortales y se pagan con el infierno COMPROMISO Me puedo apuntar a las causas perdidas, pero no a las decadentes sechar los éxitos de su tío Alberto, que salía con finlandesas? -Escribo poemas porque no era bueno en gimnasia. Y se los brindo a mi tío Alberto, que era un hacha con las mujeres. -Cuando en un poema dice sobre las mujeres: cuánto las deseo y qué poco me gustan ¿es literario o le sucede realmente? ¿Hay alguna diferencia entre la literatura y la realidad? Pero lo cierto es que, hoy en día, escribiría lo contrario: que las deseo poco y que me gustan una barbaridad. Los años no perdonan. ¿Los pecados del corazón son todos veniales? -Si conllevan deslealtad, son pecados mortales y se pagan con el infierno.