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12 Nacional DIECISIETE ESPAÑOLES MUERTOS EN AFGANISTÁN JUEVES 25 8 2005 ABC SIN RESPUESTA a principal de las expectativas suscitadas por la comparecencia de Bono ha quedado frustrada. El Gobierno no puede ofrecer, de momento, una explicación satisfactoria sobre las causas del siniestro de Afganistán. Aunque se apunta a la mayor probabilidad o verosimilitud de la hipótesis del accidente, como consecuencia de un golpe de viento ni ha quedado probada, ni pueden descartarse otras, incluido el ataque. Es cierto que la investigación queda abierta y que el esclarecimiento de la verdad carece de fecha fija. Pero, de momento, sabemos que no sabemos. Y, lo que es peor, no se descarta, ni siquiera desde fuentes del Ministerio de Defensa, que nunca lleguemos a saber. Sobre la hipótesis más probable para el Gobierno, plaIGNACIO SÁNCHEZ nean dudas muy razonaCÁMARA bles abonadas por los expertos y también por el sentido común. Por si esto fuera poco, no sólo quedan abiertas las más acuciantes incógnitas, sino que pesan sombras sobre la transparencia del proceso de investigación. ¿Por qué no se conocen las opiniones de los tripulantes del segundo helicóptero? ¿Por qué se cubre todo con un manto de silencio? El ministro ha dado algunos datos y explicaciones, pero insuficientes. Falta lo fundamental. La mayoría de las diez incógnitas que planteaba ABC hace unos días permanecen sin respuesta. Esto es lo principal que cabe valorar de la comparecencia de ayer. Pero no lo único. El apoyo parlamentario a la presencia de las tropas españolas en Afganistán no es unánime. Esto no sería, de suyo, grave. Lo malo es que se trata de IU y del BNG, dos aliados del Gobierno que, sin embargo, discrepan en un asunto de Estado fundamental que afecta a nuestra política exterior y a nuestras alianzas políticas y militares. Sin embargo, la oposición del ahora versallesco Llamazares contrasta con los furibundos ataques pasados a la presencia en Irak, con fines similares y también avalada por la ONU. Resulta reconfortante la adhesión de ERC a una misión militar española bajo el mando de la OTAN. Las indignadas e insultantes manifestaciones han quedado reducidas a un grupúsculo menos que testimonial ante las Cortes Generales. Bono sostiene que el Gobierno no negó los riesgos. Mas el problema no es tanto ese como si entonces fueron minimizados. El verano ha puesto al Gobierno de bruces ante la evidencia de una grave crisis nacional, de la que la tragedia de Afganistán forma parte. No pueden convencer las razones aducidas para justificar la ausencia del presidente del Gobierno. Si él justificó en el Parlamento el envío de más tropas a Afganistán y la conveniencia de la retirada de Irak (invocando, entre otras razones, el riesgo que corrían nuestros soldados) en la misma sede debería ahora hacer frente a las consecuencias de la tragedia y dar explicaciones. Y no se trata sólo de que el Gobierno no de satisfacción a las exigencias de la oposición; es que tampoco satisface las que hacía cuando estaba en la oposición. Uno de sus problemas, aunque no el principal, estriba en que ahora puede ser medido por el mismo rasero que él estableció. L El PP acusa al Gobierno de engañar al Parlamento sobre los riesgos en Afganistán Tacha de incoherente la política exterior y lo achaca al pecado original de irse de Irak b El portavoz popular, Eduardo Zaplana, dice que las dudas ahogan las certezas y amaga con pedir una comisión de investigación sobre el Cougar G. LÓPEZ ALBA MADRID. No sólo fue extraordinaria la sesión de ayer en la Comisión de Defensa, sino extraña. De entrada, comenzó con retraso porque la expectación suscitada hizo que la sala habilitada se quedara pequeña y, a pesar de que en todas las instalaciones del Congreso sólo estaba programada una actividad posterior- -la Diputación Permanente- no fue posible el cambio de lugar. Luego, el compareciente ministro de Defensa ilustró a sus señorías sobre el siniestro del helicóptero en Afganistán con una simulación animada y se formuló a sí mismo las preguntas que, más allá del asunto concreto, estaban en el ambiente: ¿Qué hace España en Afganistán? ¿conlleva riesgos? A continuación, los portavoces de los grupos excedieron con creces el tiempo que tenían asignado en hacer los discursos que ya se traían preparados, relegando así la búsqueda de los puntos flacos en la exposición del ministro. Como uno y otros ya habían consumido cinco horas, no hubo tiempo para nuevas intervenciones y tampoco excesivas protestas, entre otras cosas porque a muchos les esperaban en la Diputación Permanente, donde se reprodujo parte del debate. Puesto que sólo el PP cuestionó credibilidad a la versión del minis- tro sobre el accidente del helicóptero y la gestión de la crisis por el Gobierno, el debate en la Comisión derivó en buena medida hacia la orientación de la política exterior y el uso en ella de las FAS. No hubo sorpresas porque sólo los portavoces de IU, Gaspar Llamazares, y del BNG, Francisco Rodríguez, como habían adelantado, defendieron la retirada de las tropas en Afganistán- -en su día, se opusieron al envío- -al tiempo que acusaban al Gobierno de involucrar al Ejército en misiones que exceden lo autorizado por el Parlamento. Con daga florentina Con Llamazares reducido por Bono a la condición de minoritario incluso dentro de su grupo y Rodríguez erigido llamativamente en el único portavoz que apoyó expresamente la demanda del ministro de mejorar las retribuciones de los militares, el choque quedó limitado a la disputa que, con daga florentina, mantuvieron el portavoz del IU y BNG fueron los únicos grupos que pidieron el regreso de las tropas en Afganistán Rubalcaba acusó al portavoz del PP de manipular el Diario de Sesiones para atacar al Gobierno PP, Eduardo Zaplana, y el ministro José Bono, que- -al menos hasta ayer- -declaraban mantener una relación de amistad personal. Bono contó con la ayuda de Alfredo Pérez Rubalcaba como primer escudo defensivo contra el intento de los populares de ajustar cuentas por la retirada de Irak y la actitud del PSOE en la tragedia del Yak- 42. El portavoz popular sostuvo que las dudas razonables ahogan las certezas que conocemos sobre las causas del siniestro en el que murieron 17 militares españoles, y amagó con pedir una comisión de investigación después de requerir más información a través de la Comisión de Secretos Oficiales, petición que obtuvo la callada por respuesta. Buscando el mentón de Zapatero Desde sus primeras palabras, Zaplana buscó el mentón del presidente del Gobierno en el cuerpo de su ministro, con un rosario de imputaciones elípticas, del tipo: Nosotros no vamos a llamar cobarde al señor Zapatero ni a decir que se esconde Críticas de varios grupos a la sobreactuación de Bono G. L. A. MADRID. PP, IU y PNV censuraron la sobreactuación del ministro, aunque los dos últimos grupos dieron por buena la información que facilitó sobre el siniestro del helicóptero. El portavoz popular, Eduardo Zaplana, reclamó un mayor grado de sobriedad y contención ante comportamientos lamentables, como la foto del Berna- beu- -donde aterrizó el helicóptero que el día del siniestro trajo a Bono desde Jávea (Alicante) -o la videoconferencia- -que mantuvo con el presidente del Gobierno desde la base de Herat- Este flanco lo había abierto el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, aunque su reproche tuvo un matiz exculpatorio. El Gobierno ha mantenido el lideraz- go ante esta crisis, aunque esa actitud conlleve el riesgo de sobreactuación, pero prefiero la sobreactuación a la nadería dijo. El portavoz peneuvista, Iñaki Txueka, habló de demasía Me dirá usted que es así y que en esta situaciones es mejor pecar por exceso apuntó Txueka, para concluir que se define usted como un hombre humilde, pero a veces no lo parece Bono, aunque explicó pormenorizadamente los motivos que le llevaron a aterrizar en el estadio del Real Madrid- -justo enfrente del Ministerio- respondió con una rabona No pienso pedir perdón por lo que algunos creen que es exceso a la hora de tratar a las familias dijo apoyándose en un motivo que nadie había esgrimido