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ABC JUEVES 25 8 2005 Opinión 7 lo tanto su modelo no podrá trasladarse a los territorios ocupados de Cisjordania. Ariel Sharon tiene muy claro que no conocerá la creación de un Estado Palestino soberano, no bajo su mandato. LA ESPUMA DE LOS DÍAS ROTONDAS LIBERTARIAS AN florecido en el asfalto patrio miles de rotondas que aspiran a fluidificar el tráfico haciendo que los conductores se responsabilicen de sus actos y decidan, interactiva y responsablemente, quién pasa primero y quién lo hace después. Me gustan. Desde mi casa al supermercado hay dos rotondas y cinco hasta el pueblo, dos hasta la playa y cuatro hasta la librería más próxima. Lo que alguna vez se llamó glorieta- -un lugar en el que se estaba como en la gloria- -es ahora artilugio circulatorio, pero también unidad de medida de distancia, referencia orientadora la segunda rotonda, a la derecha e incluso metáfora libertaria de una posible y utópica sociedad autorregulaMANUEL da que pudiera enfrentarÁNGEL MARTÍN sea la exuberanciaregulatoria y a la planificación autoritaria. Metáfora, lo es también el tráfico. Ante una situación críticaproducida por las contradicciones socioeconómicas (protección medioambiental, ventas crecientes de automóviles, urbanismo absurdo, irregularidad de los flujos circulatorios) y los recursos siempre limitados (escasas y malas infraestructuras, políticos incompetentes) la sociedad delega su respuesta en el Estado, que sólo sabe hacerlo con más códigos, normas, burocracia y sanciones. Nuestras ciudades y carreteras están repletas de señales esotéricas que avisan o amenazan sobre cómo y dónde aparcar, cuándo cargar y descargar, qué velocidad llevar, en qué tramos adelantar y hasta dónde, todo ello integrado en un Derecho positivo cada vez más complejo y cuestionable. Algunos pueblos sabios y antiguos hacen caso omiso de tanta verborrea, y así es posible ver en Roma o Nápoles cómo convive una inflación de señalética y ordenancismo con una anarquía ciudadana armonizada por el ingenio y la tolerancia. Aunque nadie respeta las señales ni se repintan los pasos de cebra, ellos presumen de tener los menores índices de accidentes y, digo yo, la mayor habilidad en esquivar obstáculos móviles, actividad de fácil práctica para quien trate de cruzar la calle en Piazza Venezia. Dentro de este ánimo liberador, las rotondas son elementos que participan también de ciertas normas, pero no me negarán que más simples y flexibles que las impuestas por los semáforos y otras formas coactivas de la organización de los cruces. En las glorietas, los conductores nos tenemos que poner de acuerdo y, sobre todo, asumimos nuestra propia responsabilidad. Yo prefiero entenderme con usted, que acaba de entrar en la glorieta, que con el experto que regula el tiempo de los semáforos, casi siempre de forma equivocada, y estoy seguro que el bien común está mejor servido por nuestro consenso ciudadano. Las rotondas son una importación modernizadora y un símbolo de la sociedad civil. Yo aprendí que tiene prioridad quien ya está en la glorieta, que hay que circular con el centro a la izquierda y ponerse a la derecha para salir. Parece una receta política, pero funciona. gran paraíso turístico mediterráneo, y del entusiasmo de muchos palestinos por mejorar su calidad de vida, los obstáculos ensombrecen las expectativas más optimistas. El dirigente palestino necesita tiempo y casi un milagro para intentar imponer su autoridad sobre un sistema extremadamente corrupto, heredado de su antecesor Yasir Arafat, que espera con entusiasmo llenar sus bolsillos con las ayudas prometidas por la comunidad internacional. Ariel Sharon sabe que el líder palestino no podrá demostrar al mundo que el ejemplo de Gaza funciona y por Pero los cálculos del presidente de Israel están plagados de riesgos, como no deja de ser habitual en un problema tan enquistado como es el conflicto árabe- israelí. Aunque Ariel Sharon subraya que la evacuación ha sido una decisión unilateral, suya y de su Gobierno, los terroristas de Hamás y otros grupos violentos estarán siempre convencidos de que la decisión de evacuar los asentamientos- -21 en Gaza, que se han completado con 4 en Cisjordania- -fue el resultado de su incesante lucha armada contra Israel. Los radicales se han envalentonado a la vista de los frutos obtenidos. Sin duda continuarán su campaña para luchar por la total retirada israelí de Cisjordania, y utilizarán Gaza como trampolín para seguir atacando a su enemigo. Considerando, además, que Israel no tiene intención de conceder de momento ningún territorio más a la Autoridad Palestina, las acciones violentas posiblemente se reanuden con intensidad. La Autoridad Palestina, por su parte, tiene muy pocas posibilidades de poder controlar a los terroristas y a los radicales que ya han empezado a tomar posiciones en los nuevos territorios. Gaza se perfila como un refugio seguro para los extremistas de Hamás e incluso podrían desarrollarse nexos con la red de Al- Qaeda. Sin la atenta mirada de las tropas israelíes, el territorio controlado por los militantes palestinos puede convertirse en el lugar ideal para entrenar y reclutar a jihadistas. Aunque Hamás y los demás grupos radicales palestinos se han resistido hasta hoy a que los vinculen con Al- Qaeda, una parte de los refugiados que posiblemente regresen a Gaza pueden ser arrastrados por los círculos del jihad internacional. Si Gaza se convierte en una plataforma para terroristas, a buen seguro los soldados israelíes no se quedarán de brazos cruzados. Sharon ha jugado fuerte y puede perder su apuesta. Prometió fronteras más seguras a los israelíes, pero está por ver que lo consiga. Si el terrorismo no cesa, no vacilará en retornar a las armas. El desafío interno con el que ahora tiene que enfrentarse viene de su derecha no de su izquierda. Sus conciudadanos lo juzgarán por los resultados, no por las promesas. Tiempo al tiempo. H PALABRAS CRUZADAS Tras Bono, ¿debe comparecer Zapatero para explicar lo ocurrido en Afganistán? ¿PARA QUÉ? EAMOS sinceros: la comparecencia de Zapatero sólo tiene como objetivo que el PP pueda apuntarse el tanto político de obligar al presidente de Gobierno a comparecer ante una comisión del Congreso de los Diputados; pero al español medio, no medio, al español enterado y al menos enterado, le importa un bledo la foto de todo un presidente dando explicaciones que se conocen de antemano, porque no va a aportar ni un solo dato que no haya aportado su ministro de Defensa. Lo que quieren los españoleses queJosé Luis Rodríguez Zapatero demuestre que efectivamente es el presidente de Gobierno, tiene poder y autoridad, toma decisiones y defiende los intereses de PILAR España por encima de los muchos condiCERNUDA cionamientos que le presentan quienes le sostienen enMoncloa. La política está cada vez más desprestigiada, precisamente porque los políticos van a lo suyo en lugarde ir a lo de los ciudadanos. A estas alturas de la película, con la que está cayendo, es absurdo poner el acento en la necesidad de que Zapatero comparezca ante el Parlamento cuando el ministro Bono ya ha adelantado todo lo que se ha podido contrastar sobre lo ocurrido en Afganistán. El presidente no es responsable de la tragedia de Herat. Y, además, en ningún caso se puede admitir que la muerte de los militares sea utilizada políticamente. Aunque los socialistas han sido expertos en lo contrario, no hay más que recordar la forma perversa en que han manejado el accidente del Yak. SÍ, DE UNA VEZ NTE un suceso tan grave como la muerte de militares españoles en Afganistán, nunca las explicaciones, las condolencias o las reparaciones son bastantes. No puede quedar la menor duda a la ciudadanía sobre la conveniencia de que, por ejemplo, nuestros soldados sigan en aquel país, ni tampoco de las causas más probables del hecho, que aún no quiero calificar de accidente ni de atentado. Bono me pareció ayer brillante: dio datos- -los que hay hoy- se batió con una oposición cómoda- -incluyendo el PP, que obviamente no puede pedir nuestra salida de Afganistán- -y salió bien parado del lance. FERNANDO Pero hacen falta explicaciones polítiJÁUREGUI cas de mayor altura: qué papel desempeñarán nuestras Fuerzas Armadas en cada una de las crisis mundiales, para qué están apoyando un ridículo simulacro electoral en Afganistán y en qué consiste la labor humanitaria que tanto se les elogia. Si hay que contentar al amigo americano, dígase. ZP no tiene que explicar, como Bono, una circunstancia concreta, sino remontar el vuelo hacia el papel de España en el concierto exterior, jamás bien delimitado (como tampoco otras cuestiones) Por cierto: ¿para cuándo esa rueda de prensa de ZP abierta, sin trampa ni cartón, que ya se demora demasiado ante el inicio del curso? S A ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate