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6 Opinión JUEVES 25 8 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA CARLOTA GARCÍA ENCINA REAL INSTITUTO ELCANO EL MINISTRO ACANTINFLADO E S una lástima que los herederos de Mario Moreno, el irrepetible Cantinflas, anden divididos entre sí y, como consecuencia, los derechos de exhibición de las películas del genio mexicano no sean de fácil disposición. En caso contrario, un pase de El siete machos ilustraría, cuasi con valor testimonial, la presencia de José Bono ante la comisión de Defensa del Congreso. El lenguaje cantinflesco es un poco más científico y preciso, pero Bono le anduvo cerca en la versión manchega de los sucesos que, en Afganistán, nos han costado la vida de diecisiete militares y, de paso, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la oportunidad y conveniencia de la preM. MARTÍN sencia de unidades miliFERRAND tares españolas en misiones internacionales. El ministro estuvo sublime en su intervención. Así, en el capítulo de ideas generales sobre el asunto castrense, dijo que el trabajo militar está insuficientemente reconocido y mal remunerado Comparto la tesis; pero si hay alguien que no puede expresarse en esos términos, sin intentar la enmienda de tan injusta situación o dimitir sonoramente, es un miembro del Gobierno cuya responsabilidad específica es la de reconocimiento, retribución incluida, de las Fuerzas Armadas. Tampoco estuvo mal el inconmensurable Bono cuando, en evidente contradicción con la teoría humanitaria que predican sus mayores, asegura que nuestros soldados están en Afganistán para luchar contra el terrorismo ¿Para qué estarán, realmente, nuestros soldados en Afganistán? El desgraciado siniestro del helicóptero es un caso de lo que algunos llaman justicia poética. Es una devolución a José Luis Rodríguez Zapatero, por cuenta del destino, de la saña política que, como en el caso del accidente del Yak- 42, no debe ser de utilidad frente a cualquier desgracia que sea primero nacional que partidista. El PSOE creó un modo zafio de conducta al tiempo que predicaba la bondad y el talante, pero todas las falsificaciones terminan por ser descubiertas y, en esta ocasión, en la sala Cánovas de la Cámara Baja, entre los dichos acantinflados de un ministro y las más concretas voces de Gaspar Llamazares, el caso ha quedado visto para la sentencia de la opinión pública. No parece probable que Zapatero, para comenzar el nuevo curso, acometa un ejercicio autocrítico en el que termine por reconocer su precipitado error, con réditos en la opinión, de sacar nuestras tropas de Irak y la necesidad derivada, para compensar el equilibrio de las alianzas, de reforzar la presencia afgana; pero, si no lo hace, cualquier viento que pueda soplar sobre nuestros destacamentos por todo el mundo será viento negro para un Gobierno que, con ayudas estelares, predica el pacifismo de café sin atender las esencias de la fortaleza occidental. Eso viene a ser, en puro cantinflismo, como predicar la virtud de la castidad en la barra de un bar de alterne. GAZA: TIEMPO AL TIEMPO La autora analiza con escepticismo la retirada israelí de la franja de Gaza y advierte de los riesgos de que los territorios evacuados se conviertan en un nuevo foco de tensión tras su ocupación por grupos terroristas islámicos F INALIZÓ la retirada o desconexión de los 21 asentamientos judíos en Gaza, presentada como hecho histórico, el primer gran paso hacia la paz en Oriente Medio y hacia la creación de un Estado palestino soberano. Demasiado optimista. Asistimos al éxodo de 7.000 colonos judíos porque Ariel Sharon y la Knesset decidieron que a Israel ya no le interesaba estar en Gaza. Si el propio Sharon consideró durante años que los asentamientos de la franja eran esenciales para la seguridad del país, en diciembre de 2003 tomó la decisión de retirarse. Demasiado difícil y costoso para las fuerzas israelíes defender a un puñado de colonos entre tantos palestinos. Pero su decisión no fue el resultado de una planeada y minuciosa estrategia concebida para el largo plazo. De hecho, no se conoce ninguna previsión o plan para el día después por parte de los israelíes; ni siquiera han dejado claro en qué situación quedarán los delicados pasos fronterizos. Israel sólo se ha desligado o divorciado de más de un millón de vecinos que ejercían una tremenda presión sobre sus colonos, palestinos que viven en Gaza sumidos en una profunda pobreza. conexión con el legado bíblico de Eretz Israel es tenue y en la estrategia del moderno Estado nunca ha dejado de ser un posible instrumento de cambio. Al final, todo ha quedado en una evacuación mucho más rápida y menos violenta de lo que se esperaba. Ha contado, además, con el apoyo de la comunidad internacional y ha sido un guiño hacia Estados Unidos, que le reclamaba desde hace tiempo algún gesto en pro del proceso de paz. Hasta aquí Ariel Sharon ha conseguido su objetivo. Ahora quiere una pausa, por supuesto sin hacer ninguna concesión más a los palestinos, y centrarse en la preparación de su próxima campaña política para las elecciones de la próxima primavera. Su decisión provocó ciertas fisuras internas, pero está claro que una gran mayoría de ciudadanos está de acuerdo con el plan de desconexión. Gaza no es tan difícil de olvidar, no está tan arraigada en el corazón de los judíos. Su Es el turno de los palestinos. Les han brindado la oportunidad de demostrar al mundo hasta dónde son capaces de llegar sin estar bajo el control de Israel, tienen en sus manos la ocasión para convencernos de que pueden gobernarse, de que pueden cumplir con sus obligaciones como Estado y de que pueden cumplir con su compromiso de ofrecer seguridad en la zona. Pero la empobrecida economía palestina, la falta de claridad sobre el reparto de las nuevas tierras y los derechos de propiedad, sin olvidar el posible regreso de refugiados procedentes de los países árabes de alrededor, dan lugar a escasas esperanzas. A pesar de los propósitos del líder de la Autoridad Palestina, Abu Mazen, de convertir la franja de Gaza en un -Vean, señores diputados, que a veinte pies del suelo, y con el viento en cola, es muy difícil descrestar.