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ABC JUEVES 25 8 2005 Opinión 5 MEDITACIONES PREFERENCIAS A comparecencia del ministro de Defensa en el Congreso sirvió ayer, entre otras cosas, para comprobar el grado de compenetración del Gobierno con su muy variado catálogo de socios parlamentarios. Por allí andaba Gaspar Llamazares- -hermano pobre de la civilizada alianza que lidera Zapatero y único representante, por abandono del resto, de la santa hermandad de la pancarta- -para exigir la comparecencia del presidente del Gobierno, como solicitó el PP, pero también para hacerse una idea aproximada de su menguante papel en el círculo del poder. José Bono le recordó que el reducido número de los diputados de su formación no da para más. Socios, sí, pero marginales, del fondo norte o del fondo sur. Las gradas de preferencia están ya ocupadas y aplauden siempre al equipo. MARCO AURELIO L LEER Y PENSAR LA REALIDAD DE ISRAEL ES CAMBIANTE HOLLADA PIEL DE TORO DE RAFAEL NÚÑEZ FLORENCIO Madrid Parques Nacionales, 2004 332 páginas C España como paisaje Aunque estamos acostumbrados a creer que vemos el paisaje, este excelente libro muestra que las nociones fundamentales de lo que conocemos como paisaje son el poso que vaquedando de una extensacultura, hecha de viajeros, de escritos, de filosofía, de literatura. Pero lo que hace actual la reflexión de Núñez Florencio es que el concepto mismo de España, su vertebración como paisaje, debe casi todo lo que es a la mirada de los institucionistas, proseguida luego por los barojianos y orteguianos y por los primeros socialistas, Fernando de los Ríos entre ellos, que extrajeron buena parte de su patriotismo del feliz encuentro con una diversidad española en absoluto conflictiva. Con el libro de Núñez Florencio se ve que respublicanos de izquierdas pudieron ser tan patriotas como el que más. Conviene recordar ahora que la construcción de España como paisaje, como mirada, ha sido rica, variada y no es en absoluto patrimonio de la derecha política. Que hoy parezca lo contrario y que suene a novedoso el sentimiento exhibido por Alfonso Guerra, Rodríguez Ibarra y otros muestra que va quedando en el desván de los olvidos uno de los acervos de mayor tradición en la historia de la configuración ideológica del PSOE, que debe mucho a la pedagogía sobre España como paisaje, esto es como Naturaleza, pero también como Historia y como Cultura. JOSÉ MARÍA POZUELO YVANCOS ON estas palabras Ariel Sharon ha desalojado Gaza y emprendido un giro estratégico en el venenoso conflicto. Dos ingredientes peligrosos destacan en sus palabras, ironía y verdad. Parecen dirigirse a los extremistas de ambos lados- -sois unos fanáticos, y además unos necios- -al tiempo que retoma el camino de la derecha judía hacia un panorama habitable, la difícil pero no imposible convivencia entre israelíes y palestinos. Se ha repetido estos días que fue la derecha, a veces la derecha militar, la que negoció los pocos acuerdos obtenidos: Menahen Begin y Anwar el Sadat, respaldados por Jimmy Carter, Camp David, 1978. Yitzak Shamir, conferencia de Madrid, con el apoyo de George H. W. Bush y Mijail Gorbachov, 1991. Otro general- primer ministro, Ytzak Rabin, avanzaría en el proceso de Oslo, con aquella magnífica obviedad (para negociar, lo que se llama negociar, hay que sentarse en DARÍO la mesa con el enemigo) Más adelanVALCÁRCEL te, en Sharm el Sheik, el general Ehud Barak, jefe del gobierno laborista, volvió a avanzar en 2002. Hay algo visible para quien tenga ojos y quiera ver: con significados distintos de las etiquetas (derecha- izquierda, europeo- americano, terroristaresistente) la realidad sigue imponiendo su ley, como ha hecho a lo largo de la historia. Muchos judíos, ultraortodoxos o simples colonos, creen que es una traición. Sharon, temible y realista a los 78 años, explica: la realidad cambia, los asentamientos eran insostenibles, era necesario desalojar la franja, un territorio pequeño con un millón de palestinos. Esos palestinos tienen una sola fuerza, su córtex cerebral, donde los humanos dicen que habita la inteligencia, donde se aloja también la voluntad, el instinto organizador, la capacidad para entender y reaccionar de inmediato. Estados Unidos ha sorteado, en ocasiones con notable dignidad, las pretensiones israelíes, aunque en los últimos años el presidente Bush haya caído en la adu- lación a los judíos americanos, por mera concupiscencia electoral. Si Sharon tiene tiempo y energía física para hacerlo- -quizá cinco años- -podrá llevar a Israel, con pocas correcciones, a las fronteras de 1967, y abrir así la vía a una paz, precaria pero verdadera. Dos ejemplos más en la región, la búsqueda de una constitución para Irak y el forcejeo nuclear de Irán. Anteayer venció el plazo para un acuerdo de los partidos representados en el parlamento iraquí (si es que se puede hablar de institución parlamentaria en un país ocupado) La minoría suní ha advertido a las mayorías chíi y kurda del riesgo de una guerra civil. Los suníes no aceptan un borrador de constitución federal y confesional, ajeno a ellos. Las normas de la consulta establecen que no se aprobará el texto constitucional si en tres provincias (de las 18) dos tercios votaran en contra. Antes de terminar: lean, por favor, Nuclear Realities del escritor americano William Pfaff, IHT de 14.8.2005. Comprendemos que hablar, incluso escribir, es más fácil que gobernar. A largo plazo, cree Pfaff, Bush no podrá sostener su política atómica. Los estados que buscan la bomba no la quieren como medio de ataque: aspiran más bien a no ser amenazados por la hiperpotencia nuclear. Quizá la posesión de la bomba no impulse sino que disuada del uso de la fuerza. No es malo romper algunos tabúes. Existe la opción, remota pero no imposible, del total desarme nuclear, que interesaría a Estados Unidos, enormemente superior en armas convencionales ante cualquier rival. Pocos acuerdos ahorrarían tanto dinero y tanto miedo a las naciones. Pero si no hay desarme, la disuasión, ampliada a otros (Irán, Arabia Saudí, Egipto, Brasil, Japón... añadiría estabilidad, no peligro, cree Pfaff. Desde la firma del Tratado de No Proliferación en 1970, ningún estado nuclearizado se ha mostrado favorable al desarme. ¿Debemos asombrarnos de que Irán quiera protegerse? ¿Cómo impedirlo? ¿Invadiéndoles? La realidad, esa apisonadora, pasa sobre los sueños.