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4 Opinión MIÉRCOLES 24 8 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil CONSTITUCIÓN PARA TODOS LOS IRAQUÍES L éxito de un texto constitucional descansa en que la inmensa mayoría del pueblo se vea reconocido en sus preceptos y pueda sentirlos como suyos. De lo contrario, nacerá herido de muerte. En este sentido, la complejidad étnica y religiosa de Irak exige esfuerzos adicionales. La articulación de un entramado constitucional basado en un consenso de mínimos resulta muy difícil en un país en el que se entrecruzan mayorías y minorías de procedencia diversa. Si étnicamente la mayoría de la poblaciónes árabe y la minoríakurda, religiosamente la población mayoritaria es chií y la minoritaria, sunní; sin olvidar la presenciade una estructura tribal que solapa fronteras interiores mucho más sutiles y complejas que fracturan el territorio y la sociedad misma según clanes y familias históricamenteenfrentados. Deahí la enorme dificultad de ahormar una Constitución que sea aceptada por la inmensa mayoría musulmana de los iraquíes. Sobre todo cuando se pretende sustentar sobre una arquitectura cuyas claves institucionales son el federalismo y la confesionalidad islámica del Estado, sin olvidar un régimen jurídico singular para la ciudad de Kirkuk, enclave árabe en medio del Kurdistán autónomo asentado sobreuna inmensa balsa de petróleo. Así las cosas, lo de menos es lograr que secumplan los plazos previstos si finalmente se acuerda un consenso que haga posible una Constitución viable que, sin atemperar los derechos de la mujer y sin discriminar a ninguna comunidad étnica o religiosa, consolide una experiencia democrática inédita en el corazón del Oriente Próximo. E LA HORA DE LAS RESPUESTAS E STA mañana comparece el ministro de Defensa ante la Comisión Permanente del Congreso de los Diputados para explicar las circunstancias del siniestro del helicóptero que costó la vida a diecisiete soldados españoles en Afganistán. Se acabó el tiempo de las parafernalias mediáticas y de las sobreactuaciones populistas de las que ha hecho gala Bono, con la participación del presidente del Gobierno. En especial, la videoconferencia televisada y el desembarco en el Bernabéu. A la habilidad mediática exhibida, le deben seguir las respuestas convincentes y la transparencia. De nada sirven ahora las alusiones a la comparación con catástrofes anteriores gestionadas por el Gobierno popular, que no dejan de entrañar una especie de confesión tácita de culpa, pues las excusas no pedidas son acusaciones manifiestas. Muy mal síntoma es que Defensa aventure la posibilidad de que tal vez nunca llegue a saberse la causa de la tragedia. Para esto, casi huelga la intervención parlamentaria. En su primera comparecencia pública, el ministro no excluyó la posibilidad de que el helicóptero hubiera sufrido un ataque. Más tarde la posibilidad ha quedado casi descartada. Conviene que sobre este punto se desvanezcan todas las dudas, sobre todo para eliminar las naturales inquietudes. Casi un millar de soldados españoles se encuentran en Afganistán. Ellos, sus familias y todos los ciudadanos exigen una respuesta clara en este sentido. Todo parece indicar que Bono se va a acoger a la hipótesis del accidente derivado de las condiciones climáticas adversas: el invocado golpe de viento Mas no se trata de una explicación sobre la que no quepan dudas fundadas. No parece que el viento fuera tan fuerte como para producir un efecto tan devastador. La hipótesis, por otra parte, plantearía dudas, que ya han sido propuestas por los expertos, sobre la idoneidad de los helicópteros Cougar utilizados para realizar las misiones que tenían encomendadas. Tampoco abonan esta interpretación las últimas palabras del tripulante de la aeronave instantes antes del desastre. Ni tampoco los testimonios de los tripulantes del segundo helicóptero, que realizó una inexplicada maniobra de evasión Por lo demás, unas horas después de la tragedia, un familiar de una de las víctimas recibió la noticia imputando la causa al derribo enemigo. Y no terminan aquí las incógnitas que Bono debería despejar hoy en su comparecencia parlamentaria. ¿Iba el helicóptero siniestrado al límite de su capacidad de carga? ¿Qué material portaba para explosionar segundos después de caer? ¿Cuál era exactamente la misión que realizaba? ¿Era ésta distinta o no a la aprobada por el Parlamento? Además, debe aclarar si cabe descartar totalmente o no la posibilidad de un ataque enemigo, y si la amenaza que pesa sobre las tropas españolas destacadas es mayor de la que el Gobierno ha reconocido hasta ahora. Cabe recordar que la principal razón invocada para la fulminante retirada de Irak era el riesgo que corrían nuestros soldados. Y no acaban aquí las incógnitas. Debe explicar por qué el general que dirige la investigación, como presidente de la comisión para accidentes de aeronaves militares, atribuyó el siniestro, el día siguiente, al fuerte viento, hipótesis que parece, con independencia de que sea o no real, la preferida por el Gobierno, y por qué se ha impedido que miembros de la coalición de la OTAN- -bajo cuyo mando operaban nuestros soldados- -participen en las tareas de investigación. No estaría de más que el ministro justificara la coherencia de la presencia de tropas en Afganistán con la humillante espantada de Irak, cuando se trata en ambos casos de misiones, de corte similar, que cuentan con el respaldo de la legalidad internacional. Por otra parte, la comparecencia parlamentaria de Bono es necesaria, pero no suficiente. El presidente del Gobierno también debe rendir cuentas en las Cortes, como ha reclamado, con razón, el PP. Zapatero defendió el despliegue en Afganistán, y Bono se limitó a explicarlo después. No puede salir corriendo ahora de la tragedia y continuar sus vacaciones como si tal cosa. Y menos después de la salida de Irak, que tan maltrecha ha dejado a nuestra política exterior, y donde han muerto menos españoles que en Afganistán. Y con todas estas exigencias, aún no se estaría midiendo al actual Gobierno con el mismo rasero que el que el PSOE empleó contra el Ejecutivo de Aznar cuando estaba en la oposición. Hoy es el día del rigor, de la sobriedad y de las respuestas claras y precisas. Yalal Talabani EPA EL PSOE URGE LA SALIDA DE ARRUCHE AS explicaciones de Gómez Arruche fueron insuficientes y no estuvo a la altura de las circunstancias El autor de la frase no es un dirigente del Partido Popular, sino el secretario de Organización del PSOE, que ayer atizó el debate sobre el caso Roquetas coincidiendo casi letra por letra con lo expresado por Mariano Rajoy el día anterior. En realidad, lo que José Blanco azuzó fue el enfrentamiento que divide al PSOE desde que Arruche, un militar, fuera designado director general de la Guardia Civil. Una parte sustancial del partido estaba en contra de romper la reciente tradición de que un civil mandara en la Benemérita y lo ocurrido en la casa- cuartel almeriense parece la excusa perfectapara desandar el camino emprendido hace un año. Más aún, voces de referencia en el PSOE aprovecharon la muerte de Juan Martínez, y los malos tratos que recibió, para reavivar el debate sobre la desmilitarización del Cuerpo. Ni los errores de Arruche ni los excesos cometidos por el responsable del acuartelamiento, sometidos a investigación judicial, deben ser coartada para variar la naturaleza militar de la Benemérita. GIRA ANTIESPAÑOLA CON FONDOS PÚBLICOS L Lo cierto es que tras las palabras de Blanco- -que vino a animar a Arruche a presentar la dimisión con un más que explícito cada uno debe saber cuál es su actuación en el futuro -poca alternativa deja Ferraz al director general, pues aldébil apoyo que el ministro Alonsole expresó en su comparecencia parlamentaria hay que añadir que la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se negó dos veces en su reciente gira iberoamericana a expresar el respaldo del Gobierno al director de la Benemérita. Pero el rifirrafe endógeno que se vive en las filas socialistas no puede ocultar la gravedad de los hechos acaecidos en Roquetas, ni las múltiples dubitaciones, impericias y errores cometidos por el Gobierno en la gestión de este asunto. No sólo falló Gómez Arruche; el Ejecutivo tampoco estuvo a la altura de las circunstancias: opacidad en la revelación del suceso, falta de reflejos, tardanza en rendir cuentas ante el Congreso (donde Alonso casi acudió a rastras) y mensajes claramente contradictorios entre el ministro y el director general. Ahora, Ferraz urge a Moncloa para que releve a un Arruche ya casi amortizado. Pero la pelea es otra. P AGADA con fondos públicos, la excursión bolivariana organizada por concejales de IU de los ayuntamientos de Córdoba y Sevilla para que más de medio centenar de jóvenes participara en el Festival Mundial de la Juventud y de los Estudiantes de Caracas- -a la que también acudieron proetarras y cuyo documento final incluía condenas a la OTAN y apoyos a la liberación de Ceuta y Melilla -representa un episodio de grave irresponsabilidad política. Los alcaldes de las dos capitales andaluzas están obligados a explicar a la opinión pública los pormenores de una gestión que ha llevado a sus instituciones a implicarse en un vergonzante certamen de agravios, un festival antisistema con billete, oficial, de ida y vuelta.