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64 Economía LUNES 22 8 2005 ABC JUAN VELARDE FUERTES EL NACIONALISMO ECONÓMICO LEVANTA LA CABEZA arecía que con los golpes recibidos, el Drácula del nacionalismo económico había muerto. Por un lado, a poco de concluir la II Guerra Mundial, y tras las complicaciones derivadas de la Guerra Fría y la Conferencia de La Habana, Norteamérica ingresó en el GATT, o Acuerdo General de Tarifas y Comercio, transformado años después en Marrakech en la Organización Mundial de Comercio. A través de sus Rondas y de sus Conferencias, hubo posibilidad de abrir, de modo continuo, además, el comercio internacional. El famoso caracol contractivo de Kindleberger que demostraba cómo los proteccionismos y nacionalismos económicos, al reducir el comercio internacional para, cada país, amparar su producción, generaban una rebaja forzosa productiva, que, a su vez engendraban presiones proteccionistas, que de nuevo hundían las producciones, y así sucesivamente. Al abrirse el comercio internacional, lo que se originó fue un caracol expansivo, del que todos son beneficiarios. Después vino la comprensión de las ventajas de un gran mercado en el ámbito de nuestro continente, lo que generó un proceso iniciado por la Declaración Schuman en 1950, que ha concluido con la presente Unión Europea. Había sido recogido el mensaje, petulante, de Samuelson de por qué Estados Unidos salía rico de la II Guerra Mundial y Europa, allá por 1947, no lograba reponerse: Hemos sido capaces de ello, decía, por nuestro colosal mercado interior sin barreras, y así tuvimos cañones y la vaca entera, frente a los países europeos, siempre debatiéndo- P Al llegar la noche para ciertos intereses económicos particulares, Drácula se mueve cada vez con más soltura en el sótano de su castillo en los Cárpatos. Todos debemos echarnos a temblar se con el dilema de Göring, de cañones o mantequilla Después vinieron muchos acontecimientos que batían las ideas del nacionalismo económico. Uno, muy importante, fue el descrédito del estructuralismo económico latinoamericano, no sólo por la acción doctrinal de Viner, sino por la caótica realidad que se había engendrado en Iberoamérica, con sus doctrinas de vivir con lo nuestro como rezaba el título de un ensayo del argentino Aldo Ferrer. Después deben anotarse, la ampliación de la Europa comunitaria; el borrar fronteras económicas desde el Yukón canadiense, no ya hasta el Yucatán con el famoso TLC- -Tratado de Libre Comercio, capitaneado por Estados Unidos- sino ahora mismo, con el Cafta, por todo el istmo centroamericano hasta la frontera costarricensepanameña, República Dominicana incluida; la liquidación de la Guerra Fría y la inmediata aparición del fenómeno de la globalización; el auge incontenible de las empresas transnacionales; finalmente, fenómenos como el G- 7, que parecían afianzar el fenómeno por lo que se refiere a los más importantes órganos de decisión política. España había vivido todo este proceso. El modelo castizo de desarrollo de nuestra economía, pareció consagrado con él. Sus hitos más importantes habían sido la labor incansable del barcelonés Fomento de la Producción, a lo largo del siglo XIX; el Arancel de Guerra de 1891, de Cánovas del Castillo; el Arancel Salvador, de 1906, que implicó en la adhesión a esas ideas del partido liberal; el nacionalismo económico, intervencionista y corporativista, puesto en marcha por el Gobierno largo de Maura, de 1907 a 1909; la declaración del nacionalismo económico español con el discurso Cambó en Gijón el 8 de septiembre de 1918, flanqueado doctrinalmente por la Revista Nacional de Economía el triunfo de ese nacionalismo económico, parecía que de modo definitivo, con los Gobiernos de Primo de Rivera, primero y de la II República, aparte de su impulso por la Gran Depresión; finalmente, el triunfo de los puntos de vista militares que plantearon un amplio nacionalismo económico tras la Guerra Civil. Entre nosotros y frente a esto se había alzado la voz, muy en primer lugar, de Perpiñá Grau, con su De Economía Hispana (Labor, 1936) y antes la de Flores de Lemus desde sus famosas Cartas a García Alix A continuación vino la crítica a ese nacionalismo de toda la Escuela de Madrid de economistas, sin fisuras de ningún tipo. La creación de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas proporcionó mucha difusión a sus puntos de vista. Su afirmación básica era: España prospera, no por la protección y el nacionalismo sino, a pesar de la protección y el nacionalismo económico. Lo consigue gracias a los resquicios de ampliación de los mercados que acaban dejando estas fuerzas, ligadas a intereses muy concretos. Por eso de ellas decía Flores de Lemus que, en mil ocasiones, se desprendía vaho de cloaca Poco a poco han aparecido elementos que anuncian una posible y, para todos, y desde luego para España, peligrosísima involución. Conviene dar unas pocas muestras bien coruscantes. Geoffrey Calvin, en el artículo America isn t ready en Fortune de 8 de agosto de 2005, anota: ¿Puede competir Norteamérica? indicaba que era esa cuestión de la competitividad comercial, la ansiedad número uno de la nación, el asunto del debate emocional en bares y hogares, el título de seminarios y de conferencias ofrecidas por el liberal Progressive Policy Institute, por el economista conservador Todd Buchholz, por escuelas innumerables y por clubs de rotarios. El nacionalismo económico norteamericano está presto a saltar en cualquier momento. Cuando el grupo chino Cnooc intentó adquirir la empresa californiana del petróleo Unocal, la Cámara de Representantes votó una resolución por la que se consideraba que esa transacción amenazaba la seguridad nacional. Saltemos al escándalo Fazio que no puede desligarse del veto que el gobernador del Banco de Italia puso a la adquisición de la Banca Nazionale del Lavoro por el BBVA, o bien a la reacción que en Francia se ha originado por el déficit comercial, a pesar de la muy racional respuesta de François David, el presidente de Coface (Compagnie Française d Assurance pour le Comerce Exterieur) en unas excelentes declaraciones a Martine Wilson, publicadas en Le Nouvel Observateur de 21- 27 julio 2005, y no digamos a la propuesta de Villepin, de rancio nacionalismo económico, cuando se susurró que Pepsi parecía dispuesta a adquirir Danone, la primera industria agroalimentaria francesa. El 27 de julio el primer ministro galo incluso declaró que se iban a reforzar tanto el control de las inversiones extranjeras como el dispositivo anti- opa, según Le Monde de 29 de julio de 2005. Al llegar la noche para ciertos intereses económicos particulares, Drácula se mueve cada vez con más soltura en el sótano de su castillo en los Cárpatos. Todos, y desde luego los españoles, debemos echarnos a temblar. TUI compra la naviera canadiense CP Ship por 1.700 millones ABC BERLÍN. El grupo alemán TUI alcanzó un acuerdo para comprar la naviera canadiense CP Ships por 1.700 millones de euros, con el objetivo de fortalecer su flota de barcos, según anunció ayer la compañía. TUI explicó que el consejo de administración de CP Ship recomendó por unanimidad a sus accionistas la venta de sus títulos por 21,5 dólares por acción, lo que supone una prima de un 9,7 respecto al precio de cierre del pasado viernes. El grupo germano considera que la compra acelerará el crecimiento de su negocio de barcos Hapag- Lloyd y le situará entre las cinco mayores navieras por capacidad. Los dos grupos cuentan con 139 barcos. Ferrovial, Abertis, Sacyr y FCC estudian presentar hoy ofertas en el proceso de privatización de las autopistas francesas ABC MADRID. Las filiales de autopistas de Ferrovial y Sacyr Vallehermoso (Cintra e Itiniere) el grupo Abertis y la constructora FCC estudian presentar hoy ofertas para participar en los tres procesos de privatización de empresas de autopistas abiertos por el Gobierno francés, informa Ep. Los grupos interesados tendrán que presentar antes de las 18.00 horas de hoy sus primeras ofertas, no vinculantes, pero en las que tendrán que incluir ya una propuesta económica inicial. El Ejecutivo francés, que adelantó que la resolución de estos procesos podrá retrasarse varios meses, venderá sus participaciones en Société des autoroutes du nord et de l est de la France Iberdrola eleva al 26,9 su participación en el grupo Rokas ABC MADRID. Iberdrola ha adquirido un 2,99 adicional del capital del grupo Rokas con lo que controla ya el 26,99 de las acciones del mayor productor de energía eólica de Grecia, según datos de la compañía. En diciembre de 2004, la dos compañías firmaron un acuerdo por el que Iberdrola se compromete a adquirir el 49,9 de los títulos de Rokas por un importe cercano a los 85 millones de euros, fijándose como plazo hasta 2009. El restante 28,9 se pagará a un precio máximo de 9 euros por acción. La sociedad conjunta prevé invertir 600 millones hasta 2008 para desarrollar 600 megavatios (MW) de potencia eólica en Grecia. (Sanef) de la que posee el 75 del capital; Autoroutes Paris- Rhin- Rhone (APRR) de la que es propietaria del 70 y del 50 de Autoroutes du Sud de la France (ASF) En total, las compañías por las que pugnarán las sociedades españolas gestionan casi 8.000 kilómetros de la red de autopistas francesa. Ante el gran volumen financiero y la trascendencia política de las operaciones, los grupos españoles estudian su posible integración en distintos consorcios internacionales, para aumentar las opciones de éxito. Pese a que Ferrovial, Abertis, Sacyr y FCC no han hecho público a qué procesos concurrirán, en Francia se da por segura la presencia española al menos en la pugna por la privatización de ASF.