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22 DOMINGO 21 8 2005 ABC Internacional Soldados israelíes caminan por una calle desierta del asentamiento judío de Neve Dekalim, al sur de Gaza, donde han sido ya evacuados la mayoría de los colonos EE. UU. la UE y la ANP exigen a Sharón que prosiga en Cisjordania la evacuación de Gaza El martes, después de 38 años, no quedarán colonos, sí soldados, en la Franja mediterránea b La rapidez y facilidad del desalo- jo de las colonias de Gush Katif, un arma de doble filo para el primer ministro israelí: buena en el plano interno, no tanto en el exterior JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Cuando de lo que se trata es de sanar una enfermedad, no basta con darle al paciente la primera dosis; hay que completar el tratamiento hasta el final La frase, alusiva a la evacuación judía de Gaza dentro del contexto de la ocupación israelí de los territorios palestinos, no es de un político, ni de un diplomático, ni de un analista internacional. Es de un músico, de un maestro, del pianista y director de orquesta argentino, de origen judío, Daniel Barenboim. Ésta es una de las conclusiones que gran parte de la comunidad internacional, incluido el principal aliado en el mundo de Israel, Estados Unidos, ha sacado después de ver con qué rapidez, facilidad, sencillez y escasez de violencia y resistencia se ha desarrollado hasta ahora la evacuación de la Franja de Gaza, aplazada ayer 24 horas por la festividad semanal del shabat. Shaúl Mofaz, ministro israelí de Defensa, pronosticó seis semanas para toda la operación de desalojo. Van a bastar seis días. El éxito de la evacuación de las 21 colonias de Gush Katif y de las cuatro aisladas e insignificantes de Cisjordania, supone un serio espaldarazo para Ariel Sharón en clave interna, más aún teniendo en cuenta la lucha encarnizada que le espera por el liderazgo del Likud y de la derecha hebrea con Benjamín Netanyahu. Floja respuesta de los colonos Sin embargo, más allá de las siempre discutidas fronteras israelíes, la situación no parece tan controlada, las perspectivas se antojan más complicadas. Si evacuar Gaza no ha traído consigo una dura y violenta resistencia por parte de los colonos, no sabemos por qué no se puede exigir ya la retirada de gran parte de Cisjordania comenta- ba fuera de micrófono un diplomático occidental acreditado en Tel Aviv. La propia secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, se apuntó a este carro para lanzar idéntico mensaje a Ariel Sharón. Tras elogiar el histórico, valiente y decisivo paso dado por el primer ministro israelí, Rice puntualizó que no puede ser Gaza primero y Gaza último sino que se tie- Los bloques de asentamientos en Judea y Samaria no se tocan sentenció el primer ministro israelí ne que ir más allá, hasta Cisjordania. Como primera medida, Washington exigirá de inmediato a Tel Aviv la evacuación de los mal llamados asentamientos ilegales todos lo son según la legislación internacional, levantados en Judea y Samaria desde marzo de 2001. También la UE- -se espera la llegada del jefe de su diplomacia, Javier Solana, para finales de mes, y de los ministros español y francés de Asuntos Exteriores en los primeros días de septiembre- insistirá en esa necesidad para recuperar con posibilidades de éxito la Hoja de Ruta. Por supuesto piensan lo mismo los países árabes (Hosni Mubarak acaba Matrimonio de conveniencia J. C. JERUSALÉN. Los primeros presagios no fueron esperanzadores. Mucho papeleo, ninguna flexibilidad, escasas plazas sobre el terreno. La realidad, no obstante, mucho mejor. Los responsables de prensa del Ejército de Israel y los periodistas internacionales que cubren la evacuación judía de Gaza se han entendido mejor que nunca cuando más difícil parecía. Los periodistas han entrado en las casas de los colonos, han convivido con ellos, han dormido en sus hogares, han celebrado el shabat, han asistido en vivo y en directo al desalojo, voluntario o forzoso, de sus viviendas. La movilidad por los asentamientos para realizar la cobertura detallada ha sido absoluta. También ha sido posible desplazarse en un mismo día, con la operación ya en marcha, de un asentamiento a otro pese a lo que se había informado en un principio. Se ha podido hablar con los soldados sobre el terreno, se ha podido entrevistar a los responsables militares y policiales, se ha podido dormir en las casas abandonadas de los colonos, se ha filmado sin obstáculos en lugares tan simbólicos como las sinagogas. Ni un solo detalle ha quedado sin cubrir. A Israel le interesaba que se viera. A los periodistas les interesaba verlo. Por una vez, y sin que sirva de precedente, nadie ha hecho ascos al matrimonio de conveniencia.