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6 Opinión DOMINGO 21 8 2005 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES NO RESULTAN VEROSÍMILES UIENES, 11- M por medio, ocupan hoy el Gobierno de España suelen hablarle a la ciudadanía enfáticamente, sin manifestar una sola duda y con el brío de quien sabe lo que dice. Sin embargo no resultan convincentes. Mucho talante en fuga y muchísima arrogancia contenida, pero muy poca chicha. En las ocasiones difíciles, como en la todavía caliente de los incidentes afganos, no me atrevería yo a decir que mienten y, sin embargo, no resultan verosímiles. Después de repasar los dolorosos detalles de una situación que se ha llevado por delante las vidas de diecisiete militares españoles, desde las razones que- -en tiempos felipistas- -determinaron la M. MARTÍN elección del helicóptero FERRAND francés Cougar en deprecio del más seguro y adecuado Black Hawk norteamericano, hasta los detalles que, no de un modo lineal, nos ha ofrecido el ministro de Defensa sobre las condiciones del suceso seguimos sin tener, en una u otra direcciones, más que hipótesis, sospechas aproximadas en más o en menos a la simpatía política que nos producen los personajes. Es tan escaso el rigor que resulta capaz de transmitir el actual equipo Ejecutivo que ni tan siquiera tenemos claras las razones que mantienen, reforzados en los últimos meses, efectivos militares en Afganistán. Tras ganar unas elecciones, en el caldo del dolor terrorista, sin más sustancia que la oposición gesticulante a la participación española en la guerra de Irak, ¿qué puede determinar que, en alarde de sutileza, José Luis Rodríguez Zapatero pueda llegar al matiz diferencial sobre la inconveniencia de que nuestros soldados puedan ser abatidos en Irak y la procedencia de que caigan en Afganistán? No llego a las sospechas del portavoz del PP en la Comisión de Defensa del Congreso, Arsenio Fernández Mesa, que ha llegado a decir que nuestros soldados participan en Afganistán en misiones de guerra y que sus condiciones y riesgos son distintos a los expuestos por Zapatero en el pleno del Congreso; pero tengo suficiente para mi tribulación ciudadana con la argumentación fofa, inconsistente, de que hacen gala el presidente y su titular de Defensa. ¿No será este el momento de que algún mando significativo en la estructura militar explicara, técnica y reglamentariamente, cuál es el riesgo a que nos sometemos, la suficiencia o inadecuación de los medios materiales y humanos transportados y las perspectivas verdaderas de esta supuesta misión de paz Por otra parte se supone que el portavoz del PP, no hablará a humo de pajas porque, por el momento, su precisión y verosimilitud es pareja a la de sus colegas socialistas. Cuando los hechos permanecen inescrutables, en la ciudadanía aflora el distanciamiento. El problema no es que hayan muerto diecisiete soldados, es que no sabemos ni cómo ni por qué ni para qué. BANDOLEROS ENGO que escribir algo sobre Julio Caro Baroja y el casticismo, para el catálogo de la exposición conmemorativa del décimo aniversario de su fallecimiento, y viajo a Ronda en busca de inspiración. También es manía esto de irme hasta Ronda, cuando hoy lo más castizo de España es el Bernabéu, ese prado donde aterriza Bono. Pero a don Julio le gustaba la Andalucía inventada por los ingleses y a Ronda me he venido. No exactamente a Ronda (no tendría gracia) sino a Benaoján, a cosa de siete leguas del Tajo (de Ronda) y, en Benaoján, al Molino del Santo, un hotelito delicioso, con grata carta de vinos, donde cierras los ojos y te crees en Bloomsbury. En Ronda está el Museo del Bandolero, a tiro de trabuco del Puente Nuevo. Para ir entrando en ambiente, te cobran tres euros la visita, lo mismo que una película de estreno en Callao un miércoles. Estas tarifas, ¿son de la era de Carmen Calvo o vienen así desde Diego Corrientes? pregunto a la empleada. Ella se encoge de hombros. Pido una guía. No hay guía. En la tienda venden JON mantas jerezanas y retacos de pega. El inJUARISTI terior del museo, sin embargo, es didáctico y apelmazado. Ni un centímetro cuadrado de pared sin información. Lástima que predominen los facsímiles y las reproducciones, algunas birriosas. En las copias de fotografías de bandoleros muertos, todos aparecen muy desmejorados. España y el mundo hispánico han producido mucho bandido generoso. El más conocido de los bandidos hispanos fue, paradójicamente, un hijo de inmigrantes irlandeses en los Estados Unidos, Billy the Kid. La leyenda dice que le llamaban así porque empezó la carrera a temprana edad- -once añitos tenía cuando talló la primera muesca en la culata de su revólver- -y porque conservó hasta su muerte un aire infantil. Bobadas. Su apodo inglés era traducción del español. Niño (es decir, macho) fue sobrenombre de multitud de bandoleros españoles (los de Écija fueron Siete, nada menos) Y no tenían nada de niños. El Niño del Arahal, abatido junto al Pernales en la sierra de Albacete, Q T era más feo que Picio, por ejemplo. Billy el Niño se rodeó siempre de hispanos. Hablaba perfectamente el español y murió por hablar español cuando no debía. Pat Garrett lo mató en un fonducho, disparando sobre un bulto durmiente al que oyó pronunciar la frase cierre la puerta, joven. Tiró contra el idioma, no contra un hablante en concreto. Marx escribió que en todas las partes los bandidos se han metido en política, pero que sólo en España el bandolerismo se transmutó en un partido político, el carlismo. Mentira marxiana: el carlismo nunca fue partido político. Bandoleros, los hubo de distintas tendencias, como es bien sabido. José María el Tempranillo era absolutista y terminó de policía fernandino durante la Ominosa. Su contemporáneo Luis Candelas, madrileño y liberal como Ruiz- Gallardón, no se perdió un fregado revolucionario desde el pronunciamiento de Riego. De los bandoleros catalanes, no consta que ninguno fuera nacionalista. Roque Guinart, tan famoso en su tiempo que Cervantes lo hizo personaje del Quijote, defendía los intereses de los frailes contra el obispo de Tortosa. O el de Vic, no recuerdo bien. Sin embargo, muchos de sus secuaces eran hugonotes gascones, o sea vascos calvinistas. Los auténticos bandoleros no actuaban solos. Levantaban partidas. El bandolerismo español fue gregario y por eso precisamente tuvo una dimensión histórica importante. El salteador solitario no crea historia. A Caro Baroja le interesaban distintos aspectos del bandolerismo: su conversión en tema castizo, su relación con las culturas de la violencia y el estrictamente lombrosiano. Le fascinaba en tal sentido, por su gran interés para la antropología criminal, el archivo fotográfico del gobernador Zugasti. Don Julio no era un determinista, aunque tituló uno de sus últimos libros La cara, espejo del alma. Sin embargo, nunca logró desentrañar un enigma del terrorismo: Fíjese usted- -decía- -en los pobres bandoleros andaluces. Tras su primer muerto, se les quedaba cara de mujiks de Dostoievski. En cambio los de ETA matan y matan y no parece que hayan roto un plato en su vida ¿Misterio vasco? Nada de eso. Se trata de otro misterio. Del banal misterio de las ideologías. PALABRAS CRUZADAS ¿Alcanza la corrupción a Lula? NO. ÉL NO HA ROBADO. PERO... RASIL, uno de los grandes con Estadios Unidos, China, Unión Europea, India y Rusia, 190 millones de habitantes y más de 600.000 millones de PIB, suma más que los otros suramericanos. A Fernando Henrique Cardoso, uno de los líderes respetados, con Köhl y Clinton, le sustituyó el eterno candidato de la izquierda. Lula dio la sorpresa: mantuvo por encima de todo la democracia y la ortodoxia económica: inflación baja, real defendido a ultranza, intereses altos, guerra al paro... En los últimos doce meses, las importaciones chinas procedentes de Brasil han crecido el 380 por ciento. Entonces se dispara un torpedo. Para los populistas, Kirchner, Chávez, Lula es un pelele del FMI. Brasil es el gran estabilizador del subcontiDARÍO nente: su inestabilidad sumiría a los deVALCÁRCEL más en el desorden. Lula no ha robado ni ha permitido que se robe. Pero sus hombres (Dirceu, Palocci) han sido acusados. Ha fallado, sí, el deber de vigilancia del presidente. Lula intentó sanear las finanzas, en medio de un sistema difícil. (El PT en minoría necesitaba pactar: en un país corrompido eso equivale a comprar) El general Franco no necesitaba comprar. No robaba, no: pero permitía que su mujer y su yerno robaran a mansalva, mientras Nieto Antúnez amparaba las monstruosas torres de Fuenterrabía, puerta de España. SÍ, PELIGRO DE REVOLUCIÓN B E L inefable Joaquín Balaguer, sempiterno presidente de la República Dominicana, gustaba alardear de que la corrupción que asoló a sus múltiples gobiernos se frenaba a la puerta de su despacho. Como si ese argumento fuera un jordán purificador que lo liberase de las responsabilidades derivadas de que él hubiera encumbrado a los corruptos que se beneficiaban de su ceguera. Es ahora Lula, el presidente brasileño, quien parece querer emplear el mismo tipo de argumento: ha habido mucha corrupción a su alrededor, y el más escandalizado es él. Pues dimita, presidente. Dimita cuanto antes porque- -seré benévolo- -su torpeza e impericia son un germen de revolución. Brasil sabe de presidentes corruptos. Baste mentar a Fernando Collor de Mello. Mas RAMÓN aquel apolíneo corrupto era visto por las PÉREZ- MAURA masas populares como parte de un sistema que creían intrínsecamente corrompido. En cambio, Luis Inacio Lula da Silva fue votado por ser uno del pueblo Alguien que finiquitaría la supuesta oligarquía podrida que estaba en el origen de todos los males. Por negligencia o por voluntad propia su Gobierno está resultando tan corrompido como el que más. No hay mayor germen de revolución que el de las masas populares movilizadas por primera vez a favor de uno de los suyos y que de repente se sienten traicionadas. Ahí es donde estamos. Y la culpa es de quien nombró a los corruptos: Lula. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate