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ABC SÁBADO 20 8 2005 Los Veranos 85 I FESTIVAL ABC DE FOTOGRAFÍA COLECTIVA a mar en un ambiente muy rústico. Otro ejemplo, Finisterre, una popular casa de comidas en el puerto de Caión, con marisco y pescado de la zona. De las miles de imágenes recibidas en el concurso de ABC y Notodofotofest. com, cada día publicamos una serie. Hoy, Domingo 19: 38 de Nacho Gabrielli Martín Direcciones Tira do Cordel. San Roque, s n. Playa de Langosteira, Finisterre. 981 74 06 97. Finisterre. Plaza Vila Fano, 11. Caión. 981 60 40 03. Playa Club. Andén de Riazor, s n. La Coruña. 981 25 00 63. Domus. Ángel Rebollo, s n. La Coruña. 981 20 11 36. Largo domingo TEXTO: MANUEL MUÑIZ ré. Quiso saber dónde me alojaba- -casualmente, pensaban ir al bar de nuestro hotel a cerrar la noche con una copa- y me preguntó si tenía en la habitación algún libro suyo. No sé por qué me dio vergüenza decirle que no, y no me dio vergüenza hacer lo que hice, que fue decirle que sí, aunque fuera mentira. Cuando añadió que en tal caso, si no tardábamos demasiado en cenar, podríamos irnos juntos, tomarnos un cóctel y dejar resuelto lo del autógrafo, decidí que hay momentos especialmente apropiados para morirse. Porque no había tal libro y ya era tarde para rectificar. De forma que el Vitorio y yo nos conjuramos en degustar nuestro pollo al ajillo como si nos estuvieran retransmitiendo por el NaEstuvo amable canalmientura, aquel Nobel. tras rezáMe explicó que bamos annunca firmaba gustiosaautógrafos si mente por no era en sus quer q ulos Má ez libros y los Lang se aburrieran de esperarnos, y por que su aburrimiento pudiera más que su gentileza, y por que se largaran de una maldita vez sin nosotros. Cuando lo hicieron, el escritor se acercó a mí y me dijo que sentían tener que marcharse, pero que si seguía estando interesada en tener un libro suyo dedicado, se lo llevara al día siguiente, temprano, a su casa. Ni que decir tiene que les madrugué a las librerías y conseguí mi tesoro: un ejemplar donde aquel hombre me hizo un precioso dibujo y antepuso a su firma unas bellas palabras. Si no le hubiera mentido, quizás también habría podido compartir con él, frente a la espuma del mar Caribe, el sabor agridulce de las margaritas. El domingo no es, decididamente, el mejor día de la semana. Pueden empezar bien, como días tranquilos, agradables, lentos. Pero a eso de media tarde la sombra del lunes empieza a alzarse, ominosa. El fin del fin de semana se acerca inexorablemente. Son tardes largas, en las que uno no sabe muy bien qué hacer. No puedes salir, porque al día siguiente tienes que madrugar. En la tele no hay nada soportable. Al cine ya has ido dos días seguidos. El periódico ya lo has leído antes de comer, y para las siete de la tarde ya has despachado la media docena de suplementos, el dominical a color, el fascículo de la enciclopedia de cocina y hasta la nueva entrega de la colección de traducciones del Quijote. Así que las horas empiezan a alargarse, plomizas. El domingo se hace silencioso y gris (como lo calificaba aquella gran canción del grandísimo Morrissey) Estas tirado en el sofá, dando vueltas, mirando el reloj una y otra vez (son exactamente las 19: 38) Pero hay esperanza: los domingos de verano son diferentes, especialmente si se está de vacaciones. Entonces son días felices, tal vez víspera de uno de los momentos más voluptuosos que puede vivir un ser humano (aunque sólo se puede alcanzar accidentalmente) aquel en el que el despertador suena el lunes por la mañana y súbitamente te das cuenta de que es un lunes de fiesta o de vacaciones y puedes apagarlo con gesto triunfal, darte la vuelta y seguir durmiendo. El autor Nacho Gabrielli Martín (Málaga, 1976) ha combinado sus estudios de Pedagogía, la docencia y su actual trabajo como creativo con sus aficiones: música, pintura y, por supuesto, fotografía. Su obra ha evolucionado del blanco y negro a la saturación máxima de la diapositiva. Domingo 19: 38 de Nacho Gabrielli Martín. Los domingos por la tarde resulta tan sumamente complicado encontrar una postura en la que sentirse a gusto...