Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 Nacional SÁBADO 20 8 2005 ABC Las autoridades de Serbia se contradicen sobre la detención de Abdelmajid Bouchar b El ministro del Interior ha preci- sado que el terrorista relacionado con el 11- M fue arrestado en la estación de Belgrado 54 días antes de su identificación SIMÓN TECCO, LIUBLIANA. Las circunstancias y la fecha de la detención en Serbia del marroquí Abdelmajid Bouchar, implicado en los atentados del 11- M, no están nada clara, ya que las autoridades serbias han caído en contradicciones. Así, y desautorizando un comunicado del Ministerio del Interior serbio en el que se afirma que Bouchar fue detenido el martes en un vagón de un tren de pasajeros, en el tramo entre Subotica (frontera con Hungría) y Belgrado) el propio titular de este Departamento, Dragan Jocic, declaró el jueves en conferencia de prensa que en realidad el terrorista fue detenido el 23 de junio pasado. Es decir, 54 días antes de su identificación. Según su versión, no habría sido arrestado en el tren, sino en la estación de Belgrado y después de haber sido identificado como un individuo sospechoso. Según Jocic los agentes de frontera que controlan el mencionado tren sospecharon de Bouchar por su comportamiento no típico en relación con el comportamiento de los inmigrantes: Se presentó como inmigrante pero viajaba en dirección contraria a la que habitualmente hacen los inmigrantes del Este en tránsito por Serbia. También el hecho de ir bien vestido llamó la atención de la Policía. Otro hecho contradictorio es que si bien en el mencionado comunicado se afirma que Bouchar viajaba con un pasaporte iraquí falso, Jocic sostiene que fue detenido porque no llevaba consigo ningún documento de identificación Ante la mirada de la Guardia Urbana, la plaza del Sol permaneció ocupada hasta pasadas las seis de la mañana ELENA CARRERAS El Ayuntamiento permite la ocupación de la calle para evitar más disturbios en Gracia Los vecinos del barrio barcelonés soportaron los ruidos durante toda la noche b El Consistorio reconoce que el dispositivo policial inicialmente previsto no consideraba la posibilidad de algaradas. El PP pidió la dimisión del concejal del distrito ÀLEX GUBERN BARCELONA. Después de dos noches de violencia en el barrio barcelonés de Gracia, una relativa normalidad se impuso en la fiesta mayor del distrito, aunque eso sí, a costa del descanso de los vecinos. El temor a nuevos disturbios- -producidos en las dos noches anteriores a partir de las dos y media de la madrugada, al procederse al desalojo de las plazas- -llevó a la Policía a no intervenir, dejando que los jóvenes concentrados tras los conciertos permaneciesen en la calle hasta pasadas las seis de la madrugada. A diferencia de la madrugada del martes y del miércoles, no fueron los antidisturbios quienes desalojaron las plazas sino el agotamiento después de una noche de música y alcohol. No se produjo la intervención de las reforzadas dotaciones policiales- -80 agentes en total entre Policía Nacional, Mossos d Esquadra y Guardia Urbana- que ante la orden de no intervenir evitaron que se produjesen disturbios, aunque a cambio de arruinar el sueño de los vecinos del barrio, que vieron cómo los bongós -instrumentos de percusión- -y el botellón en su versión barcelonesa- -gracias a los omnipresentes lateros -hicieron que la fiesta se prolongase cuando ya casi clarea- ba el día. Sólo se registró algún incidente aislado cuando una treintena de jóvenes- -visiblemente alcoholizados y de estética alejada del canon okupa -quemaron un contenedor, lanzaron algunas botellas y cruzaron en plena calle dos urinarios móviles. La Policía, en todo momento, se mantuvo a distancia. Una fiesta empañada Los okupas al margen de los incidentes Aunque en principio la Guardia Urbana atribuyó los incidentes a jóvenes de estética okupa o punk la vinculación de este colectivo con los sucesos parece descartarse. Ayer, la Federación de Fiesta Mayor emitió un comunicado conjunto junto a los organizadores de las llamadas fiestas alternativas- -vinculados al movimiento independentista y squater -en los que se lamentan los incidentes y se critica que se atribuyesen de forma automática a los okupas Pese a que éstos han quedado aparentemente al margen de los disturbios, la oposición en el Ayuntamiento considera que la tolerancia hacia estos grupos, sobre todo en Gracia- -barrio con una intensa actividad asociativa- ha creado el caldo de cultivo que ahora ha propiciado los problemas. dia Urbana, bajo mando municipal, no destinó más agentes. Hicimos un despliegue acorde con una fiesta normal, no ante unos disturbios que eran imprevisibles se justificó Martínez. Precisamente porque en muchos ámbitos se considera que los disturbios sí eran previsibles, desde la oposición municipal, el jefe de filas del grupo del PP, Alberto Fernández, pidió la dimisión del concejal republicano de Gracia por su permisividad con los radicales y por la improvisación a la hora de atajar los incidentes. Mejor ruido que disturbios El concejal del distrito, Ricard Martínez, de ERC, reconocía ayer que es preferible el ruido a los disturbios pero que no debe tratarse de una solución habitual. En todo caso, resulta evidente que el Ayuntamiento de Barcelona se ha visto desbordado por los acontecimientos, teniendo que modificar sobre la marcha el dispositivo policial inicialmente previsto. Tras la primera noche de disturbios, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, quitó importancia a los incidentes, calificándolos de mínimos y colaterales A la mañana siguiente, tras otra madrugada de violencia, tuvo que rectificar y pedir más Policía ante el cariz que tomaban los acontecimientos. A modo de previsión, Martínez explicó ayer que, cuando el próximo año los Mossos d Esquadra hayan asumido ya todas las funciones policiales en Barcelona, el despliegue tendrá que responder a la verdadera dimensión de una fiesta que por número de visitantes supera los límites estrictos del barrio de Gracia y se ha convertido en la mayor fiesta del verano de toda la ciudad. El concejal republicano, sin embargo, no supo explicar por qué la Guar- Y más interrogantes De todo esto surgen una serie de interrogantes que las autoridades serbias no se han molestado en aclarar. Una de ellas es por qué razón no fue detenido en el tren y su arresto se produjo sólo un día después de que la Policía lo identificara como un individuo sospechoso. Otra interrogante se plantea en el momento en que, si no llevaba consigo documento alguno, cómo entró en Serbia y dónde estuvo detenido y bajo qué cargos los 50 días posteriores a su arresto. El ministro sostiene que su identificación se produjo sólo cuatro días después de haber enviado a la INTERPOL sus huellas dactilares. Estas interrogantes sugieren otras preguntas, una de ellas, por ejemplo, respecto al papel de la Policía serbia en la inmigración clandestina que se dirige a los países de la UE.