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ABC SÁBADO 20 8 2005 Nacional 17 Interior ordena investigar al policía que mató en Madrid a un ladrón de un disparo El agente de la UIP estaba libre de servicio, pero disparó con su arma reglamentaria b La víctima es un peruano, de 21 años, con siete antecedentes, la mayoría por atracos; la juez de guardia no ha decretado ninguna medida cautelar contra el policiía C. MORCILLO A. GARCÍA MORENO MADRID. El Ministerio del Interior ordenó el jueves por la noche abrir una investigación interna para esclarecer la muerte de un peruano a manos de un policía libre de servicio, ocurrida horas antes en Puente de Vallecas (Madrid) según informó la Dirección General de la Policía. El joven de 21 años y con siete antecedentes, la mayoría por robos, pereció de un disparo en la cabeza durante un forcejeo en el que participaron seis agentes y tres presuntos delincuentes. Dos de los policías estaban francos de servicio. El suceso tuvo lugar en torno a las diez y media de la noche en la calle de Ramón Pérez de Ayala. Allí, a la altura del número 104, una patrulla policial de la comisaría de Puente de Vallecas había localizado un Audi A 3 de color rojo que figuraba como sustraído y del que se tenía constancia que había sido utilizado por una banda de atracadores de hoteles y otros establecimientos. Hace menos de una semana, otra patrulla de la misma comisaría había sido embestida con ese vehículo y una de las funcionarias resultó herida, según fuentes policiales. El efecto Roquetas cala en el Ministerio Siempre que hay una muerte u otro tipo de hecho poco claro la Policía abre una investigación interna para determinar qué ha ocurrido y si los implicados pueden tener alguna responsabilidad. La ordena de oficio el departamento de Régimen Disciplinario sin necesidad de que el Ministerio del Interior dé ningún tipo de directriz explica un funcionario del CNP. Dado que es un paso obligado, independiente de la actuación judicial, las fuentes consultadas están sorprendidas de que la Dirección General de la Policía se apresurara a anunciar mediante un comunicado oficial la apertura de esta investigación, sobre la que el ministro José Antonio Alonso, ha pedido todos los detalles para evitarse sorpresas como en el caso Roquetas EFE Momentos después del forcejeo, en la calle Ramón Pérez de Ayala, de Madrid años de edad y natural de Lima, que a su vez forcejeaba con otros dos agentes, siempre según el relato policial. Este individuo tenía siete antecedentes policiales: tres robos con violencia, dos hurto y uso de vehículo, así como infracción a la vigente Ley de Extranjería. Había utilizado hasta dos identidades falsas, por lo que no se descarta que esté relacionado con la comisión de otros hechos delictivos. En el operativo fueron arrestados otros dos delincuentes, un ecuatoriano y un español Los agentes pudieron detener a los otros dos individuos. Uno de ellos ha sido identificado como Oswaldo Patricio W. R. de 19 años, ecuatoriano y al que le constan tres detenciones por robo con violencia o intimidación y uno por robo de vehículo a motor. El otro arrestado en el operativo policial es Alexander Mario D. R. de 21 años, español al que le constan 13 antecedentes por robos con violencia, robos de vehículos, hurtos, estafas y lesiones. La Dirección General de la Policía explicó que el inicio de esta investigación interna no prejuzga nada La juez de guardia, por su parte, no ha decretado ninguna medida cautelar contra el agente de la UIP que efectuó el disparo. Un ciudadano británico asesina a martillazos a su compañera en su casa de Palma y luego se suicida EFE PALMA DE MALLORCA. La Policía halló ayer los cadáveres del ciudadano británico Daniel Woolcok, que apareció ahorcado, y de su novia y compatriota, Ana Minissale que, según las primeras investigaciones, fue asesinada a martillazos por su compañero antes de que éste se suicidara. Los cuerpos sin vida de la pareja, con edades comprendidas entre los 35 y los 40 años, fueron hallados por los agentes en avanzado estado de descomposición, después de que unos vecinos- -el matrimonio formado por José Castilla y Cecilia Chávez- -alertaran a las Fuerzas de Seguridad del fuerte olor que desde hacía varios días salía del piso contiguo, el sótano derecho del número 61 de la calle Salud, en el barrio de El Terreno. Allí se desplazaron los efectivos policiales, que entraron en el domicilio de Minissale y Woolcok, después de saltar el muro que separa su patio de la casa de Castilla y Chávez. Los agentes abrieron la puerta del patio, que se encontraba entornada, para a continuación descubrir el cuerpo colgado del hombre. En una Dispositivo camuflado Se decidió entonces montar un dispositivo de agentes de paisano (cuatro policías) por si aparecían los presuntos atracadores, que habían utilizado una escopeta de cañones recortados en algunos de sus asaltos. Durante la vigilancia llegaron al lugar otros dos funcionarios, libres de servicio: una de la misma comisaría y el otro un miembro de la UIP (antidisturbios) que también había pertenecido a Puente de Vallecas. Poco después aparecieron tres hombres a bordo de un Opel Astra y uno de ellos fue identificado como el conductor del Audi que días antes intentó atropellar a los agentes. Los policías dieron el alto a los presuntos atracadores- -uno de ellos estaba junto al Audi que se disponía a abrir con un mando a distancia- -y les mostraron sus placas. A partir de ese momento se desencadenó el forcejeo durante el cual uno de los ocupantes del coche trató de arrebatar la pistola al funcionario de la UIP. Éste le golpeó con la culata, según fuentes policiales, y en ese instante se le disparó su pistola reglamentaria que no tenía accionado el seguro. El disparo alcanzó a I. M. G. C. de 21 segunda inspección ocular, a instancias de la vecina, quien recordó a los policías que Woolcok vivía con una mujer, hallaron el cadáver de Minissale. José Castilla relató que la pareja solía discutir a altas horas de la madrugada por motivos relacionados con el dinero. Una versión que fue corroborada parcialmente por otra vecina de la pareja, Joanne Peaay, una ciudadana británica que habita en el primer piso del mismo edificio y que hizo hincapié en el carácter inestable de Ana, a quien oía gritar en muchas ocasiones y exigir a Daniel que abandonara el piso, en el que ambos vivían desde hace, al menos, cuatro años. Plantas de marihuana en el patio Peaay explicó que Daniel era disc jockey y que Ana solía ganarse la vida limpiando embarcaciones en el puerto de Palma o cuidando ancianos. Al parecer, Ana era la arrendataria del piso, según explicaron sus caseros, Lorenzo y Francisca, una pareja mallorquina que reside en el municipio de Campanet. Peaay también apuntó que algunas de las discusiones podían estar motivadas por el consumo de drogas, un argumento que respaldó al mostrar las plantas de marihuana que la pareja cultivaba en su patio y que se podían ver desde su terraza. Esta vecina precisó que había empezado a percibir el fuerte olor a descomposición el lunes, pero que había atribuido su origen al gran número de perros que conviven con otro inquilino del mismo edificio. Castilla, quien explicó que la última vez que había oído discutir a la pareja fue hace seis días, pensó que el olor estaba motivado por un animal muerto y llamó a la Policía cuando consideró que era demasiado fuerte. La camerunesa Jeanne, otra vecina de la primera planta del número 61 de la calle Salud, explicó, sin embargo, que no había advertido el olor hasta ayer, cuando una prima suya que había ido a visitarla se lo hizo notar, aunque después su intensidad le había impedido conciliar el sueño durante toda la noche. Castilla comentó que había avisado a la Policía alrededor de las 13.15 horas y que a partir de ese momento acudieron los agentes, entre los que se encontraban los investigadores de la unidad científica, así como el juez y el forense. Posteriormente, a media tarde, los cadáveres fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal.