Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 Los Veranos VIERNES 19 8 2005 ABC MENÚ DEL DÍA PONTEVEDRA (II) LA ARISTOCRACIA DEL MAR CARLOS MARIBONA C omo decíamos ayer, en Galicia no todo es marisco. Estas aguas proporcionan pescados excepcionales entre los que los más valorados son el rodaballo, la merluza, el rape y el lenguado. A este último lo consideraba Julio Camba el mejor de los pescados del mar, con permiso de la sardina, claro, la gran debilidad del escritor y que también tiene en Galicia, en estos meses de verano, un protagonismo especial. Asada y con cachelos encierra el sabor del mar como escribió el mismo Camba. Junto a ella, otros pescados azules, como los jureles y las xardas, tienen también su presencia en la cocina gallega, fritos, en escabeche o en suculentas empanadas. Sin embargo, los pescados más finos la aristocracia del mar, requieren preparaciones más delicadas. Como la popular ajada, la típica salsa gallega a base de aceite, ajo y pimentón que da esplendor a merluzas de anzuelo, rodaballos o a esa exquisita raya que muchos miran aún con recelo. Como hoy nos encontramos en el norte de Pontevedra, las mejores ajadas y otros guisos tradicionales los encontrarán en Casa Bóveda, en Carril, a orillas de la ría de Arosa. Hacen además buenos arroces caldosos como el de berberechos y rape, y no faltan, claro, las almejas de Carril. También junto a la ría de Arosa, de la que tiene vistas impresionantes, está una popular casa de comidas, Casa Rosita, que también es hotel. Un sitio precioso donde se come muy bien. La oferta gastronómica de esta zona es ex- cepcional, pero las referencias son La Taberna de Rotilio, en Sangenjo, un clásico de la cocina marinera gallega de Verano vertiginoso Para evitar colapsos nerviosos y estrés nada mejor que apuntarse a un Curso de Caída Libre Acelerada, que consta de un primer salto en tándem y siete saltos acompañados por dos instructores que durante la caída van guiando al alumno TEXTO: ALEJANDRO CARRA FOTO: SKY BIVELILLO banico de técnicas para resistir estoicos tan insoportable reto como una operación salida o regreso de vacaciones es amplio y variado: yoga o relajación previos, cabreo sordo, exabrupto común, sudoku o el socorrido y lacerante sarcasmo sobre las ingeniosas recomendaciones de nuestro insigne director general de tráfico para no coincidir todos a la misma hora y el mismo día. Todo vale con tal de evitar que nuestro sistema nervioso colapse a los mandos del volante en ese crucial momento de nuestra vida en el que descubrimos que siete millones de conductores piensan exactamente como nosotros. No es una prueba fácil, lo sabemos. Y como a grandes males... Aquí va uno que después de haberlo realizado le hará inmune a la desesperación colectiva y el estrés motorizado: un vuelo en caída libre desde las nubes. Más relajadito no se habrá quedado en su vida, haya hecho lo que haya hecho o afronte lo que tenga que afrontar. Cuando se salta, ya nunca se vuelve a ser el mismo. El Curso de Caída Libre Acelerada, el AFF, consta de un primer salto en tándem y siete saltos acompañados por dos instructores que durante la caída van guiando al alumno y, una vez realizada la apertura del paracaídas, indican a éste por radio las maniobras co- Ela Profesor y alumno, en plena caída, disfrutando de la sensación