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ABC VIERNES 19 8 2005 Sociedad 43 Ciencia Otras estrellas, además del Sol, ayudaron a formar el sistema solar ABC MADRID. Un grupo de investigadores dirigidos por Alan Brandon, del centro Espacial Johnson, de la NASA, han descubierto, a partir de nuevos datos sobre las concentraciones de isótopos en meteoritos, que algunas pequeñas estrellas contribuyeron con su material a la formación de nuestro sistema solar. En sus orígenes, este material se mezcló de forma extraordinariamente eficiente con la nebulosa solar. En el marco de su trabajo, los científicos estadounidenses identificaron varios tipos de granos de minerales de meteoritos con una serie de huellas isotópicas distintivas, según revelan los resultados del estudio publicado hoy por la revista Science Los datos obtenidos revelan que esos granos procedían originariamente de estrellas pequeñas. Los investigadores identificaron huellas de esos granos en los datos obtenidos de isótopos de osmio presentes en meteoritos muy primitivos. Este descubrimiento hace suponer a los científicos que elementos como el renio y el osmio proceden de pequeñas estrellas con una elevada densidad de neutrones. Un cultivo de E. Coli en una imagen obtenida con un microscopio electrónico ABC Biólogos de Canadá intentan crear un ser vivo virtual, gen a gen, en un ordenador Será una E. coli, el organismo más simple entre los que mejor se conocen b Dos estudios anteriores ya han conseguido descifrar cómo se mueve la Escherichia coli y la forma en la que este microbio crece en distintos tipos de cultivo VÍCTOR M. OSORIO MADRID. Sueño imposible, el camino para una verdadera ingeniería genética o un proyecto inabarcable. Comprender cómo todas las partes de un organismo vivo trabajan juntas supondría elevar la biología a otro nivel. Lo está intentando hacer Michael Ellison, biólogo de la Universidad de Alberta (Canadá) que junto a otros científicos, quiere construir un organismo virtual, gen a gen, en un ordenador. Han escogido un microbio, la bacteria Escherichia coli, que reside en el estómago de las personas y que ha sido durante décadas una de las especies más estudiadas por los biólogos. Ellison lo justifica con el argumento de que es el organismo más simple entre aquellos que mejor se conocen Esta bacteria tiene sólo 4.288 genes, pero hay muchos aspectos de su biología molecular que no se conocen y reconstruirla en un ordenador no será fácil. Sí se logra será importante, porque podría convertirse en una poderosa herramienta para experimentar drogas, dar un paso más en el campo de la ingeniería genética o comprender algunos de los mayores misterios de la vida. Escherichia Coli Pelos Membrana periplasmática Ribosomas Núcleo Flagelos Citoplasma Pared celular Espacio periplasmático Membrana exterior Infografía ABC Los cambios climáticos fueron decisivos para la evolución humana ABC MADRID. Durante las primeras fases de la evolución humana, el clima fue mucho más complejo de lo que se pensaba y habría incluido tres periodos húmedos, según una investigación de la Universidad de Postdam dirigida por Martin Trauth. Este trabajo, publicado hoy en Science ayudará a entender mejor las causas de la evolución humana, puesto que una rápida variación entre épocas húmedas y secas habría podido proporcionar a las especies el estrés suficiente para luego diverger en su evolución. Hasta ahora se pensaba que la evolución de los humanos se había producido como respuesta a un incremento de la aridez en el este de África. En un intervalo de entre un y tres millones de años apareció el Homo erectus y nuestros ancestros salieron de ese continente. Ahora, los investigadores de la Universidad de Postdam han analizado grietas de un lago de África Oriental, la región de la que proceden la mayor parte de los fósiles humanos hallados, y han descubierto pruebas de la existencia de esos tres largos periodos de intensa humedad. Otros estudios en marcha La Escherichia coli estropea la comida con enzimas que van degradando las moléculas de los alimentos. Bernard Palsson y su equipo de la Universidad de California han reconstruido las interacciones de más de mil de sus genes en un modelo y ahora pueden predecir lo rápido que el microbio puede crecer en distintos tipos de comida. Los inves- tigadores ha comprobado, basados en experimientos con E. coli, que su modelo da resultados acertados en el 78 de los casos. Ahora se han propuesto ampliar el estudio a 2.000 genes. Otro grupo de de la Universidad de Chicago se ha centrado en el movimiento del E. coli, que tiene varias colas de hilillos que giran unas 270 veces por segundo. Si giran en el sentido de las agujas del reloj se acabarían envolviendo y propulsarían a la bacteria, mientras que si lo hacen en la otra dirección se apartan unas de otras y le hacen caer. Así es como los científicos han descubierto que la E. coli se mueve: con giros y caídas alternativos. Una vez adquirido este conocimiento han conseguido crear un modelo virtual que puede sentir su entorno y deci- dir cuándo girar. Todo en un espacio tridimensional. Ves a las células subir, pero luego pierden su dirección y en algún punto caen. Su sistema sensor reacciona en la caída y luego vuelven a subir otra vez. Es algo estupendo afirma el doctor Emonet, jefe del estudio. Ahora esperan entender algunas decisiones tomadas por células más complejas, incluso las que tenemos las personas. Simulación informática Un modelo completo de E. coli debería permitir saber cómo combatir el ataque de virus o hacer copias de ADN, entre otras cosas. El equipo canadiense de Ellison lo va a intentar, empezando con una cuarta parte de los genes de esa bacteria. El objetivo es secuenciar cada gen para reconstruir el organismo completo. Estos científicos tienen tiempo porque hoy no hay un programa informático con el que hacer tal simulación. Según Michael Ellison, hasta dentro de cinco o diez años no se podrá disponer de la potencia informática suficiente. Podría ser una poderosa herramienta para comprender alguno de los mayores misterios de la vida