Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 18 8 2005 45 Cultura y espectáculos RAFAEL MONEO Arquitecto Algunos edificios parecen responder más al mercado que a necesidades reales El Kursaal donostiarra acoge una muestra sobre los principales proyectos para espacios culturales del arquitecto navarro TEXTO: NIEVES FONTOVA FOTO: EFE SAN SEBASTIÁN. Moneo es un arquitecto que intenta que sus trabajos sean respetuosos con el lugar. Inmerso en un proyecto tan importante y polémico como es la ampliación del Prado, reconoce que la arquitectura vive un tiempo nuevo. Su trayectoria como creador de lugares para la cultura justifica la exposición Rafael Moneo. Museos Auditorios, bibliotecas que se podrá visitar en el Kursaal, uno de sus edificios más emblemáticos, hasta el 23 de octubre. ¿Cómo debe la arquitectura afrontar la masificación de la cultura? -Los museos han existido desde la antigüedad, y en el siglo XIX se les concedió la misión de ser guardianes de la obra de arte. Había que salvaguardar la fragilidad que arrastra la obra de arte, pero además el museo era un lugar de estudio. El siglo XX, además de permitir a muchas instituciones y particulares consolidar una colección, vio cómo la gente tenía acceso a un mayor conocimiento. Precisamente, el reconocimiento de ese mayor acceso a la cultura se encuentra refrendado por el museo. Esto ha provocado que los museos hayan tenido que hacerse atractivos. Por ello, algunos hablan de los museos como de los nuevos lugares de encuentro social, de las nuevas termas. ¿Son las nuevas catedrales laicas? -Este concepto es moderno, porque los museos del XIX son edificios institucionales, la idea de catedral es muy posterior y, además, sólo se produce en casos excepcionales. El ejemplo extremo, dicho como elogio, es el Guggenheim, donde la arquitectura se convierte en una expresión celebratoria de la cultura y adquiere esa condición cuasi religiosa. Pero otros muchos museos o ampliaciones no han tenido ese carácter monumental extraordinario. -Ha realizado la catedral de Los Ángeles y tiene previsto hacer una iglesia en San Sebastián. ¿Cómo se representa esta nueva espiritualidad en un mundo materialista? -No sé si esta espiritualidad es nue- AMPLIACIÓN DEL PRADO No me siento maltratado, entiendo que hay gentes que piensen de otro modo. Uno sólo puede explicar por qué tiene fe en lo que hace EL LUGAR La globalización de usos e intereses ha dado pie a que se hable de la indiferencia ante el lugar. Y, para mí, el lugar es el fundamento MUSEOS Los museos han tenido que hacerse atractivos. Algunos los observan como los nuevos lugares de encuentro social, las nuevas termas Moneo, durante la presentación de la exposición va. En mi caso, estas obras responden a dos principios diferentes. La catedral de Los Ángeles es la respuesta a una demanda de la Iglesia Católica para hacer un templo acorde con el número de fieles que tiene una ciudad tan grande. El proyecto de San Sebastián es diferente. Se trata de una iglesia reducida, que surge de una comunidad de base que trata de hacerse visible en la sociedad. Tiene una gran espiritualidad en su origen. ¿Cómo conjugar razón con un espacio de fe? -La situación actual es muy diferente a la de los constructores de la Edad Media. Las sociedades avanzadas en lo referente al conocimiento científico no han hecho de la arquitectura el campo en que volcar esos conocimientos. Las técnicas ya no son el meollo de la construcción. A los arquitectos se nos pide una respuesta personal para convertir determinados espacios. ¿Vivimos un momento de divismo de la profesión? -La razón de esto hay que buscarla en que muchas de las grandes obras que se hacen hoy, las que trascienden, están pagadas con dinero público. En la medida en que la gente reclama más espacios públicos, los políticos han tenido que dar una respuesta a su petición, y ahí es donde ha adquirido protagonismo el arquitecto. Pero también existe mucho trabajo anónimo. -Esta moda de la gran arquitectura puede ayudar a levantar una ciudad, pero también puede convertirla en algo así como un parque temático ¿Dónde está el límite? -El lograr algo como lo sucedido en Bilbao con el efecto Guggenheim no es tan sencillo, ni está tan claro. Otras ciudades no lo han conseguido. Debe producirse una serie de factores concretos, de circunstancias sociales, de oportunidad, y además debe lograrse un acierto arquitectónico. En este sentido me gustaría que los que tienen que tomar este tipo de decisiones procediesen más respetando lo que son las ciudades y no confiaran tanto en la arquitectura. ¿Qué importancia tiene el lugar y su historia a la hora de construir? -La globalización de usos e intereses ha dado pie a que se hable de la indiferencia ante el lugar. Algunos grandes edificios- -un aeropuerto, un supermercado, incluso un museo- -parecen responder más a las exigencias del mercado que a las necesidades reales. Como arquitecto, el lugar es para mí el fundamento, el cimiento de lo que sobre él se haga. Es la realidad primera a la que hay que escuchar. Y en la respuesta está un determinado entendimiento de la arquitectura. ¿Es nuestra época tan exhibicionista como aparenta? (Pasa a la página siguiente)