Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 Sociedad MIÉRCOLES 17 8 2005 ABC El director general de Salud Pública afirma que España tiene los deberes hechos y está preparada Temen que las aves migratorias puedan propagar la infección por puntos de Europa, África y EE. UU. (Viene de la página anterior) NEIL FERGUSON Jefe del Departamento de Epidemiología del Imperial College en Londres La gripe aviar puede extenderse por Europa antes de fin de año Mientras que la mortal cepa H 5 N 1 llama a las puertas de Europa, los científicos buscan la forma de conjurar el peligro de una pandemia. Ferguson es autor de una de esas fórmulas TEXTO: MARCELO JUSTO Muchos expertos dudan sobre si será necesario inmunizar a toda la población o esperar a conocer si el virus de la gripe aviar se transmite entre humanos. Otro de los temores es que el virus pueda mutar y la nueva vacuna pierda eficacia. Desde la OMS se repite la necesidad de extremar la vigilancia de la infección, producir grandes cantidades de antivirales y mejorar las labores de prevención de la gripe. En nuestro país, el director general de Salud Pública, Manuel Oñorbe, ha repetido varias veces que España tiene los deberes hechos y está preparada gracias al Plan de Preparación y Respuesta con el que cuenta. Aunque parte de esos deberes aún están sin hacer, como por ejemplo la instalación de una planta que Sanidad ha prometido y que permitiría fabricar vacunas contra la gripe sin depender del suministro de otros países. Las autoridades sanitarias españolas han ofrecido su colaboración económica a la empresa farmacéutica que quiera participar en el proyecto. Dos laboratorios ya han mostrado su interés por la idea, que deberá ultimarse a la vuelta de vacaciones. Cierre de fronteras Por su parte, la Unión Europea intenta protegerse de la gripe aviar cerrando sus fronteras comerciales. Ese es el motivo por el que, desde el pasado viernes, ninguno de sus miembros puede importar ni aves vivas ni plumas procedentes de Rusia y Kazajstán, los últimos países tocados por la enfermedad. En la práctica, la prohibición apenas afecta a los 25 estados de la UE porque no existía comercio de carne de pollo ni tampoco de derivados de la carne o huevos con estos países. Menos aún a España porque ni siquiera había transacciones comerciales de pájaros vivos ni de plumas. Las cautelas comerciales no evitarán que las aves migratorias extiendan la infección como ya están haciendo en Rusia. La preocupación es mayor por lo que pueda ocurrir con los primeros fríos, cuando las aves busquen latitudes más cálidas y migren hacia el sur. Los flujos más importantes comienzan a finales de agosto y se producen hasta mediados de septiembre. Durante su viaje, se teme que puedan propagar la infección por algunos puntos de Europa, África y Estados Unidos. LONDRES. La pesadilla tiene nombre de virus: H 5 N 1. Si adquiere la capacidad de transmitirse entre humanos, dará paso a una de las peores pandemias de toda la historia. Ante este escenario, dos grupos internacionales de científicos acaban de publicar en las revistas Nature y Science una estrategia de contención de una posible pandemia por medio de una masiva intervención médica y social. ABC dialogó con Neil Ferguson, jefe del Departamento de Epidemiología del Imperial College en Londres, a cargo de la investigación publicada en Nature sobre las posibilidades de contener la expansión de este virus letal. ¿Cómo evalúa la actual situación en relación con la gripe aviar? -En este momento hay una epidemia en las aves de H 5 N 1 que es mortal para los animales. Empezó en Tailandia, se diseminó a China, Vietnam, Indonesia y ahora llega a Rusia. Es posible que antes de fin de año el virus se extienda por Europa. Este virus se transmite de aves a humanos. El contagio entre humanos es extremadamente raro y no puede, por el momento, provocar una epidemia. Calculamos que uno de cada 20 o 30 casos puede ser contagiado por esta vía. Para que haya una epidemia humana tendría que haber transmisiones de uno a uno: cada persona debería contagiar a al menos otra persona. ¿Por qué es tan bajo el nivel de transmisión entre humanos? -Es una buena pregunta. Por el momento nadie lo sabe. Todavía no conocemos bien las razones por las que un virus se transmite de persona a persona. ¿Qué seguridad tienen entonces de que la actual situación pueda causar una pandemia? -No podemos predecir cuándo se va a producir. Ni siquiera podemos decir si efectivamente va a ocurrir. Ahora bien, si el virus desarrolla la capacidad de transmitirse con facilidad entre los humanos, tendríamos apenas tres semanas para actuar antes de que se convierta en una pandemia. Porque el virus se propagaría en progresión geométrica, es decir, que cada persona infectaría al doble, de uno a dos, de dos a cuatro y así sucesivamente. Con la transmisión del virus por el transporte aéreo, esto se convertiría en una epidemia global en muy poco tiempo: la mitad del planeta contraería el virus. Y una cosa que nos preocupa en especial es que esta cepa, H 5 N 1, es muy letal. De modo que podríamos enfrentar- Para evitar una pandemia de gripe aviar es necesario intervenir antes de que se hayan producido más de 30 o 40 casos nos con una pandemia como la de 1918, que mató a cerca de 40 millones de personas, con la diferencia de que entonces había mil millones de personas en la Tierra y hoy somos seis mil millones, con lo que el número de muertes podría ascender a 100 millones. -Ustedes han desarrollado un método de intervención rápida que podría evitar este problema. -Lo que hemos demostrado con nuestro modelo computerizado es que se puede evitar una epidemia si se interviene en cuanto se manifieste el fenómeno. Para hacerlo hay que planificar todo muy cuidadosamente. Necesitamos almacenar tres millones de dosis de fármacos antivirales. En este momento la Organización Mundial de la Salud tiene unas 120.000 dosis en stock, pero creemos que para fin de año tendrá la cantidad necesaria. Más importante aún es el trabajo que hagamos con las autoridades sanitarias nacionales, porque es esencial detectar prematuramente la aparición de casos humanos. Y a partir de esta detección es muy importante tener listo un plan de intervención rápido, adoptando medidas fuertes, como restricciones en los viajes y el cierre de escuelas y centros de trabajo de las zonas donde han aparecido estos casos. Si damos a la población infectada un tratamiento rápido con antivirales y la mantenemos en cuarentena, es perfectamente posible contener la epidemia. Insisto en que la rapidez de la intervención es crucial. Para que la dosis del antiviral Tamiflu sea efectiva, hay que suministrarla en las primeras 48 horas de manifestación de los síntomas. Para evitar una pandemia es necesario intervenir antes de que haya más de 30 o 40 casos. -Para tomar medidas preventivas en un escenario de este tipo se necesita mucha conciencia del problema y una gran voluntad política. -Efectivamente. Necesitamos cooperación nacional, internacional y de organismos como la Organización Mundial de la Salud, la OMS. Soy bastante optimista de que será posible hacerlo porque se está discutiendo el tema y por lo que he escuchado de la OMS parece existir la voluntad política para hacerlo. Pero es muy importante el trabajo con las autoridades sanitarias de cada nación para detectar prematuramente el fenómeno. Diría que ahora la urgencia es mayor que cuando elaboramos nuestro modelo de intervención, porque entonces sólo estábamos pensando en los países del sudeste asiático y hoy el H 5 N 1 ya ha llegado a Rusia. ¿Es posible que haya una epidemia que parta de distintos lugares, por ejemplo, de Rusia y Tailandia? -Es bastante improbable. Los virus tienen que mutar para que sean peligrosos para los humanos. Este es un fenómeno bastante excepcional. Sería muy raro que ocurriera simultáneamente en varios lugares. -En cuanto a las vacunas para controlar el problema, ¿estamos lejos o cerca de conseguir una? -Hay una vacuna para animales, pero no para humanos. La vacuna para humanos toma tiempo en desarrollarse. Hay varias pruebas clínicas que están realizándose en este momento. El problema es que esa vacuna debe ser producida y aplicada a medio planeta antes de que la epidemia ocurra, porque la vacuna tarda alrededor de un mes en surtir efecto. Y a veces las epidemias no dejan tiempo para eso.