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4 Opinión MIÉRCOLES 17 8 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil CUANDO EL VECINO HACE DE TANCREDO RAS dos meses a la deriva, Salvamento Marítimo rescató de una muerte segura a los 95 integrantes de un barco negrero avistado por un buque escuela estadounidense a 23 millas de la isla de Tenerife. Dos de los pasajeros murieron en tan dilatada travesía y fueron arrojados al mar. De nuevo, pues, el drama de la inmigración ilegal. Además de las pateras interceptadas, en menos de un año han llegado medio millar de africanos en estos fletes fantasmagóricos, último formato del tráfico de seres humanos. Ayer mismo, el partido en el Gobierno de Canarias acusaba a las autoridades de Marruecos de mirar hacia otro lado ante este fenómeno. De hecho, las nueve rutas que utilizan los subsaharianos antes de embarcar definitivamente hasta España confluyen en El Aaiún. Es Rabat, pues, quien más fácilmente tiene a su alcance la evitación de este nocivo y peligroso fenómeno que parte desde sus costas. Al Ejecutivo español le compete exigir al Reino alauí un celo vigilante que no está demostrando. ¿No prometió el Gobierno de Zapatero que iban a mejorar las relaciones bilaterales? Salvo para desfigurar la postura tradicional de España en el Sahara, es Marruecos quien mejor ha aprovechado el buen talante y la distensión. T FIN DEL ESPEJISMO L A muerte de 17 militares españoles integrados en la misión de Naciones Unidas en Afganistán es una trágica demostración de que lasresponsabilidades internacionales de España, sea cual sea el color del Gobierno, implican riesgos inevitables y que éstos no deben ser ocultados ni camuflados a la opinión pública. Aún se desconocen con certeza las causas por las que cayó el helicóptero que transportaba a los militares fallecidos. Ni la comparecencia del ministro de Defensa, José Bono, ni la declaración institucional leída por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a última hora de la tarde de ayer, aportaron información al respecto. Pero fuera un accidente o un ataquede grupos talibanes, la tragedia de Afganistán es un punto y aparte para la sociedad española y, sobre todo, para el ambiente de indemnidad creado desde el 14- M, con un discurso gubernamental basado en el cambio de estilo, en la novación de actitudes, de la que tenía que haber resultado una especie de estado de gracia que haría a este país inmune a desastres ecológicos o a los riesgos para sus soldados. La ausencia de aquellos coros pacifistas y de otras índoles que acompañaron al PSOE en sus tiempos de oposición callejerano debería confundir a nadie sobre la gravedad de lo sucedido ni sobre la necesidad de que el Gobierno sea consciente de lo engañoso que fue su comportamiento. Precisamente esta experiencia es la que debe llevar al PP a eludir los errores pretéritos del PSOE y a gestionar su labor de oposición con inteligencia, lealtad y eficacia. La opinión pública no va a pasar por alto que hay cosas que están sucediendo y que no estaban en el guión firmado por Zapatero, pero tampoco entenderían una oposición oportunista y sí una demanda continua de información y responsabilidad. La comparecencia de Rajoy ante los medios marcó una línea de actuación sensata y medida, que el PP no debe abandonar. En este sentido, el Gobierno parece haberse dado cuenta de que las comparaciones, aun siendo odiosas, suelen ser inevitables. Quizá por esto mismo la declaración institucional del presidente del Gobierno tuvo un tono claramente defensivo, cabría decir incluso que preventivo, al iniciar sus palabras con una referencia subliminal a la tragedia del Yak- 42 y a las diferencias con la intervención militar en Irak. Doble error, porque al Gobierno socialista no se le medirá con el rasero de las decisiones tomadas por los ejecutivos del PP, sino por las promesas de cambio con las que llegó al poder. Se le medirá por sus palabras y no por errores ajenos, más aún si se persevera en la equivocada estrategia de hacer buena la intervención en Afganistán a costa de la de Irak, algo tan difícil de realizar que todo cuanto dijo el presidente del Gobierno de la legitimidad del despliegue en suelo afgano sería aplicable al caso iraquí. En ambos casos las fuerzas internacionales cuentan con el aval del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en el que el Gobierno socialista, en octubre de 2004, votó a favor de legitimar la intervención en Irak, de justificar el despliegue para combatir al terrorismo y apoyar la democratización y de instar a los países de la ONU a enviar tropas. También en ambos casos, el Congreso respaldó las decisiones de los Gobiernos de turno. Y en ambos, finalmente, las fuerzas multinacionales están integradas por una pluralidad de países, tan homogénea que no admiten diferencias maniqueas. La causa de Afganistán- -democracia, libertad y derechos humanos- -no es mejor que la de Irak. Es la misma. Este no es el camino que debe seguir el Gobierno, porque acabará complicando aún más su política exterior y, sobre todo, porque seguirá trasladando a los ciudadanos un mensaje equívoco y frustrante. Las prioridades, ahora, son claras. Por un lado, aclarar todas las circunstancias de esta tragedia, con dedicación especial a las familias de los fallecidos. Por otro, respaldar a las Fuerzas Armadas y su participación en las misiones exteriores, y consolidar los compromisos internacionales de España en materia de seguridad colectiva y democratización, aunque estoobligue al Gobierno a una laborde pedagogía con conceptos que le alejen de algunos de sus socios- -como IU, que ayer pidió la repatriación de las tropas desplegadas en Afganistán- -y le aproximen a un mayor entendimiento con el PP. El sentido de Estado ha de primar en estos días tristes, donde el Ejecutivo ha de hallar el respaldo ante una situación grave, para que entienda que hay una manera menos equivocada de hacer política que aquélla que demostró en sus no muy lejanos tiempos de oposición. Elena Salgado EFE PREVENCIÓN ANTE LA GRIPE AVIAR A propagación hacia Europa de la cepa H 5 N 1 del virus de la gripe aviar, causante de sesenta muertes en Asia, ha hecho saltar las alarmas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Los expertos saben que cuanto más extendido esté ese agente infeccioso por el planeta más numerosas serán las oportunidades para que pueda fusionarse con el virus de la gripe humana, originando un nuevo microorganismo con potencial pandémico. Siguiendo las recomendaciones de la OMS, las autoridades españoles han iniciado una estrategia de acopio de fármacos antivirales para hacer frente a un posible brote en nuestro país. Es la mejor medida posible en estos momentos ante un escenario que, sin ser alarmante, debe preocupar a los responsables de salud pública: la cepa H 5 N 1 provoca miles de muertes de aves en Rusia y ya han sido detectadas dos infectadas en el aeropuerto de Bruselas. LUZ ROJA EN LAS CUENTAS EXTERIORES L A economía española crece cerca de su potencial, para instalarse como una de las más vigorosas del área euro. Pero lo hace con desequilibrios preocupantes que comprometen el futuro y advierten de procesos de ajuste por venir. Uno de ellos es el diferencial de inflación, entre un punto y punto y medio anual acumulativo del crecimiento del IPC, que se lleva, mes a mes, décimas de competitividad. El otro desequilibrio, más evidente y amenazante que el anterior, aunque sea en parte provocado por él, es el déficit exterior. El crecimiento de la economía impone un fuerte ritmo de importaciones por la incapacidad local para suministrar el flujo de mercancías y servicios que requiere un crecimiento de la demanda interna como el actual. Más aún, las cuentas financieras también muestran la insuficiencia del ahorro interno para atender las exigencias de endeudamiento de los agentes económicos, especialmente de las familias, con una voracidad hipotecaria sin precedentes. En otro contexto, antes de la implantación del euro, estos desequilibrios hubieran pasado factura inmediata en forma de depreciación de la moneda e incremento de los tipos de interés. Ahora no disponemos de esos fusibles para cortar un recalentamiento de la economía que puede provocar problemas severos en el futuro. Pero la medicina que supone la estabilidad del euro no debe llevar a olvidar problemas reales como los que revela el déficit exterior, que, según datos del Banco de España, ha crecido en términos de balanza corriente un 90 por ciento durante los cinco primeros meses del año respecto al mismo período del 2004. El déficit exterior se acerca al 6 por ciento del PIB, un porcentaje que enciende luces rojas ya que sólo parece asumible por economías muy fuertes, y la española no lo es tanto. El Gobierno dispone de dos instrumentos de actuación: la política fiscal- presupuestaria y la regulatoria e institucional. La primera debería proponerse un superávit mediante menos gasto público y la segunda, un urgente programa de reformas para estimular la productividad. Paños calientes, medias tintas o esperar que llueva, no parece ni prudente ni inteligente. Las luces rojas están encendidas y si no se toman medidas correctoras el crecimiento sostenido de la última década puede quebrar. L