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70 Deportes MARTES 16 8 2005 ABC GOLF US PGA Mickelson se agarra a su segundo grande con un birdie en el último hoyo Un golpe genial desde el antegreen le evitó ir al desempate con Bjorn y Elkington MIGUEL ÁNGEL BARBERO Los caprichos del destino quisieron darle un día más de emoción al desenlace del US PGA. La lluvia del domingo impidió que terminara el torneo en su hora prevista y, cuando llegó la suspensión, quedaba un líder inesperado en la casa club: Tiger Woods. El californiano realizó una gran remontada en la segunda vuelta del último recorrido y con una tarjeta de 68 dejó la marca ganadora en menos dos. Los jugadores que aún quedaban en el campo ayer por la mañana ya sabían lo que debían hacer. Pero, claro, las condiciones no eran las mismas (el ambiente se refrescó mucho) y la tensión con el número uno esperando acontecimientos era mayor. De entrada, Phil Mickelson perdía su ventaja con un bogey en el 16, que le bajaba a menos tres y abría la puerta del título a un Steve Elkington (ganador en 1995) que no terminaba de arañar golpes y a un Thomas Bjorn que ya lleva muchos años llamando a la puerta de un grande Con un birdie en el 17 el danés igualó la marca de sus dos rivales. En vista de que ni Retief Goosen, Vijay Singh o Davis Love III pudieron seguir su ritmo, todo quedó abierto para que el 18 fuera el hoyo que dictara sentencia. Desde 1989 (Payne Stewart) no se necesitaba un acierto postrero para ganar y la sombra del desempate empe- Clasificación final 1, Phil Mickelson (EE. UU. 276 golpes; 2, Thomas Bjorn (Din. y Steve Elkington (Aus. 277; 4, Davis Love III (EE. UU. y Tiger Woods (EE. UU. 278. Los españoles: 23, Sergio García, 283; 40, Miguel Ángel Jiménez, 286, y 47, José María Olazábal, 287. zaba a planear por el siempre difícil campo de Baltusrol. El que primero pisó el tapete fue el australiano, que no acertó con la caída y sólo pudo firmar el par. Se consolidaba así su resultado como nueva cifra ganadora (y, de paso, eliminaba definitivamente a el Tigre Después fue el europeo el que se lanzó como un poseso para rebajar un golpe, pero su segundo tiro fue a parar al bunker y, aunque sacó la bola muy bien, quedó un poco lejos y luego el putt pasó lamiendo el hoyo. Phil Mickelson abraza a sus hijos para celebrar el triunfo en el US PGA de su excepcional juego corto (sin duda es el mejor del mundo con el wedge en las manos) elevó la bola para dejarla muerta a medio metro del hoyo. Se sabía triunfador y lo celebró a lo grande. Con todo derecho, con un birdie final como guinda a cinco jornadas muy tensas. Un gran torneo como éste se merecía un ganador como él. REUTERS El mejor del mundo con el wedge Puestas así las cosas, el zurdo de San Diego tenía la decisión en su mano. Y, siguiendo su línea imprevisible, optó por la vía más difícil para conseguirla: aterrizó en el denso antegreen y sólo un tiro milagroso le permitiría obrar el milagro. Y, cómo no, lo sacó. Haciendo gala VELA REGATA RÍAS BAIXAS Castrosua salva una dura salida y se corona en Vigo J. L. JIMÉNEZ VIGO. El Castrosua Carsa de Guillermo Alonso, se adjudicó ayer la XLII Regata Rías Baixas Martín Códax tras salvar una situación muy delicada en la última etapa entre Bayona y Vigo, en la que padeció los rigores de la falta de viento en la salida y durante un tramo de la prueba cedió virtualmente el triunfo final al Quebramar Chrysler de Felipe Regojo, que acabó segundo y ganó la etapa. Otra polémica decisión del comité de regatas, al dar la salida con apenas dos nudos de viento, propició que la flota sufriese para practicar una navegación decente y algún favorito, como el Turismo Rías Baixas perdió sus opciones de triunfo- -finalizó cuarto- -y cedió la tercera plaza al Ourense En la clase crucero regata ganó el Estela XI de Juan Ameneiro, que supo aguantar su liderato. En la división crucero hizo lo propio el Area 1 de Agustín Lestón. Por clubes, se llevó la victoria el Monte Real de Bayona y el Symphony vasco fue el mejor barco no gallego. Un genio con dos caras MIGUEL ÁNGEL BARBERO ¿Papá, por qué seguimos a Mickelson? De haber conocido en Estados Unidos el popular anuncio del Atlético, seguro que lo habrían adaptado al fervor que provoca Phil en los aficionados. Su pinta de buen chico (el prototipo de feliz americano) familiar y cercano, hace que sus partidos sean los más seguidos. Sin embargo, los resultados no siempre le han hecho tanta justicia. O, al menos, la lectura que se hace de los mismos por los analistas. El dato frío de un golfista que ha ganado 27 torneos de la PGA con 35 años es para que lo suban a los altares, pero hasta el año pasado, cuando llegó el primer grande (el Masters de Augusta) no se le empezó a reconocer. Es más, se le consideraba como un segundón, como el que siempre fallaba en el último momento. Buena culpa de ello la tenían su veintena de top- 10 en los torneos del Grand Slam Ciertamente, llegaba bien colocado a las últimas jornadas, pero no remataba. Siempre tenía que hacer alguna mickelsonada -término acuñado por el periodista Javier Pinedo- -y lo echaba todo por la borda. Su forma de estar en el campo, siempre con andares cansinos y sonrisa bobalicona, difería mucho de la extrema concentración de sus rivales. Por eso se le empezó a llamar el mejor amateur del mundo. Un hombre de indudable calidad, pero de escasa cabeza. Un apodo demasiado cruel. Por si fuera poco, determinadas actitudes tampoco le ayudaron. Problemas con las apuestas, cambiar de marca de palos la semana de una Ryder Cup, anteponer la vida familiar a su carrera y pasarse seis meses sin competir para disfrutar de sus hijos... y, sobre todo, su enemistad con Woods. Críticas en los medios de información, relación de hielo cuando jugaron como pareja ante los europeos... La rivalidad estaba montada. Negro contra blanco; bueno contra malo; Nike contra Callaway; Cadillac contra Ford; el jugador perfecto contra el imprevisible. Que cada aficionado elija bando. Lo que no se le puede negar al jugador a zurdas (es diestro fuera del golf) es su buena imagen pública. Representa a la familia ideal (mujer guapísima y tres niños rubísimos) hace obras de caridad, ayuda a los niños pobres y a los soldados y hasta su progenitora gana premios de madre ideal Y, para cerrar el círculo, unas ganancias de 20 millones de dólares anuales en publicidad, sólo superado por el propio Tiger. Se decía que tarde o temprano cazaría un salmón y que, entonces, la cuenta crecería. Y de momento ya lleva dos en otros tantos años. Pero que no se le pregunte la estrategia para lograrlo. Mickelson funciona por impulsos y a la gente le gusta así. Y no quieren que cambie.