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ABC LUNES 15 8 2005 Los Veranos 81 EN PRIMER PLANO CLAUDIO BONIFACIO buscador de tesoros Los piratas no se están quietos Claudio Bonifacio dejó su trabajo hace un cuarto de siglo para dedicarse a su gran pasión: la arqueología submarina. Investigador impenitente, tiene fichados cerca de un millar de galeones hundidos TEXTO: ALFREDO VALENZUELA PIRATAS Me parezco en que ellos tenían un código ético, y yo también tengo el mío y soy leal con los inversores HISTORIADORES Doy muchos datos a los historiadores, y me lo agradecen en sus libros SUERTE No creo en ella. La suerte se la forja uno mismo a base de lucha, perseverancia y fe ¿Así que no es partidario de la conservación preventiva o dejarlo como está para que se conserve solo? -Ese es el mayor de todos los disparates. En Galicia tengo localizados 180 barcos hundidos de la época colonial ¿Cuántos se habrá cargado el Prestige Eso no se recuperará nunca. Eso es una excusa de los arqueólogos, que carecen de medios para trabajar. Y los piratas no se están quietos. -Pero en España no hay piratas y además está la Guardia Civil. -Piratas hay en todas partes y la Guardia Civil no tiene patrulleras para toda la costa. ¿Tampoco le gusta el Centro de Arqueología Subacuática? -No sé... En Inglaterra celebrarán Trafalgar ¿Qué van a celebrar aquí? Por qué no aprovechan la ocasión para sacar el Trinidad que está en Cabo Camarinal a cuarenta metros de profundidad... Lo que pasa es que cuesta más mantener las cosas que sacarlas a la superficie. ¿Sabe bucear? ¿Ha visto algún galeón hundido? -No soy profesional, pero buceo. He visto sumergido un submarino alemán, muy cerca de Tarifa. SEVILLA. Claudio Bonifacio lleva 24 años buscando tesoros. De origen italiano y 57 años, vivía en Canarias y se dedicaba al comercio internacional cuando, por afición histórica, absorbió el veneno de los galeones hundidos. Ha leído 9.000 legajos, de una media de 1.200 páginas, de la época colonial, principalmente en el Archivo de Indias. Tiene fichados 800 barcos hundidos que contienen 800 toneladas de oro y 1.200 toneladas de plata. Aunque habla cinco idiomas, le cuesta dar detalles de su trabajo. ¿En qué se parece a un pirata? -Me parezco en que ellos tenían un código ético, y yo también tengo el mío y soy leal con los inversores. Eso sí, mientras que inviertan... ¿Le gustaría pasar a la historia como el Cousteau de los tesoros? -No pretendo pasar a la historia. Sólo tengo un anhelo, tiempo para escribir libros. Tengo mucho material, aparte de mis vivencias personales también sobre historia, navegación, comercio, piratas... ¿Cuánto dinero ha ganado buscando tesoros? -Muy poco. Trabajé para la empresa cubana Carisub, que sacó el galeón Rosario pero a mí sólo me pagaron mi trabajo, no fui a un porcentaje ni nada. Fue interesante porque hasta entonces había trabajado para millonarios norteamericanos y me pasé al otro lado, aunque los cubanos pagaban puntualmente y en dólares. ¿Con qué ha ganado más dinero, buscando tesoros o con su anterior trabajo? -Con mi anterior profesión... -De modo que no hace esto por dinero. -Sí, por dinero, y por pasión. ¿Hay quien piense que sea usted un saqueador como Erick El Belga? -Nunca. Todo lo contrario. Colaboro con universidades americanas. -Ah, ¿pero se lleva bien con los historiadores? Claudio Bonifacio, en su despacho sevillano -Imagino que están esperando a que publique algo. ¡Pero yo soy un caso perdido! Me llevo bien con todos. Tengo muy buenos amigos, como el profesor Romero Tallafigo, que me enseñó paleografía. Y les he dado muchos datos, y han dejado constancia en los agradecimientos de sus libros. -Si no busca la posteridad, ¿por qué no juega a la lotería? -Porque no creo en la suerte. La suerte se la forja uno mismo a base de lucha, perseverancia y fe. ¿Sigue topándose con el muro administrativo -Lo que se considera cultura PEPE ORTEGA también tiene un factor económico, porque si se encuentran cuatro millones de monedas de a ocho, todas esas monedas, que son exactamente iguales, no son patrimonio cultural. Y si hay cuatro mil lingotes de plata, como en el Atocha que son iguales, no todo es patrimonio cultural.