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58 Economía LUNES 15 8 2005 ABC Por JUAN VELARDE FUERTES REFLEXIÓN ANTE LOS PRESUPUESTOS PARA 2006 ran los tiempos en que Schumpeter, como despedida de una grandiosa obra de investigador, titulaba La marcha hacia el socialismo a su discurso pronunciado como presidente, en diciembre de 1949, de la American Economic Association, que se publicaría de modo póstumo, en la primavera de 1950, en la American Economic Review Se halla en la constelación de ensayos en los que este autor considera que el capitalismo cede el paso al socialismo, no por los fallos de esa producción capitalista, sino por sus éxitos. Son los factores sociales, no los económicos los responsables de esa evolución. Ese mismo año de 1949, un economista notable, que iba en 1979 a lograr el Premio Nobel de Economía, conjuntamente con por sus contribuciones a cuestiones relacionadas con el desarrollo económico, W. Arthur Lewis, publicaba un libro muy inteligente, The principles of economic planning (Allen Unwin) Se consideraba en los medios intelectuales que Arthur Lewis era una persona afín al partido laborista y, por tanto, que se encontraba muy a su gusto en la gran corriente socialista que anegaba entonces a todo el conjunto europeo. Pues bien; en ese ambiente donde todos eran socialistas W. Arthur Lewis concluía su libro así: El tiempo empleado durante 1945- 47, en la nacionalización del Banco de Inglaterra, las comunicaciones cablegráficas o telegráficas; la aviación civil o los ferrocarriles (todas medidas deseables en sí mismas) habría sido mucho mejor dedicarlo a obtener mano de obra para E las industrias juzgadas convenientes o en imaginar políticos que conservaran nuestras reservas exteriores, porque en la jerarquía de la planeación estas medidas son sin duda alguna de una importancia incomparablemente mayor. La gran lección que la planeación tiene que aprender es que la nacionalización y la distribución de los ingresos no son más que una pequeña parte de los problemas que reclaman su atención, y que cuando no podemos hacerlo todo, hay que atender primero a lo primero La ampliación del sector público, pues, en 1949, quedaba relegada a un puesto secundario, según este texto, en un momento en el que las derivaciones del keynesianismo apuntaban hacia ampliaciones del Sector Público. La lección de Arthur Lewis no fue seguida en España, entre otras cosas porque la marcha hacia una industria y unos servicios estatificados, como ha mostrado de modo perfecto Elena San Román, no nacía del socialismo, sino de un grupo militar del pensamiento, dentro de una atmósfera de proteccionismo iniciado con Mon en 1849, al que se agregan el intervencionismo estatal desde Maura en 1907, y el nacionalismo económico, predicado por Cambó en 1918. Claro que el ambiente europeo que siguió a la II Guerra Mundial servía de coartada. La ampliación del sector público, tanto por el camino de los gastos o ingresos públicos del Estado, planteaba la cuestión de la reforma fiscal, también por lo que se refiere a la Seguridad Social, a las empresas públicas de todo orden y por supuesto a las entida- des locales. Por eso pasó a encontrarse en boca de casi todos. Se consideraba al capitalismo como el enemigo a batir. Voces aisladas, como eran en España las de Olariaga, afín a Hayek, se conceptuaban como mensajeras de algo caduco, sin sentido. Ese impulso, de una u otra manera, iba a llegar, a trancas y barrancas hasta que, en 1985, nuestro ingreso en el mundo comunitario europeo, impuso alteraciones esenciales, que se iban a acentuar desde 1995, en buena parte con una reconsideración del papel del sector público. Justamente entonces tuvo lugar el cambio alcista de la tendencia secular del ciclo español contemplado a través del PIB por habitante en relación con el de la Unión Europea. Lo estudió muy bien para el periodo 1970- 2003 Fernando Bécker en su comunicación Europe s Productivity Drift presentado en el Bruegel Economic Workshop, en Bruselas, el 13 de mayo de 2005. Como señalan Lorenzo Bernaldo de Quirós y Ricardo Martínez Rico en su estupenda aportación El modelo económico español 1996- 2004. Una revolución silenciosa (Instituto de Estudios Fiscales, 2005) es posible plantear una perspectiva contraintuitiva, a saber: que las expansiones fiscales no tienen siempre, en la mayoría de las ocasiones, efectos keynesianos, y, en particular, la idea de que las dinámicas de consolidación Lo que por ahora sabemos del presupuesto de 2006 parece mostrar la posibilidad de un aumento en el gasto público. Sería un error que agravaría los problemas de nuestra economía presupuestaria sean expansivas. Esta hipótesis se ve apoyada por la experiencia socialista española entre 1983 y 1995 Y como señalan R. Hemming, S. Mahfouz y A. Schimmeliffenning, en el documento de trabajo publicado por el FMI en mayo de 2002, A fiscal policy and economic activity during reccessions in avanced economics en las economías abiertas con tipo de cambio fijo, un aumento del gasto público equivalente al 1 del PIB reduce el PIB en 0,4 puntos Es evidente que en esto tiene mucho que ver el llamado efecto expulsión o crowding out por el que el sector público en auge frene la actividad del privado. Uno de los motivos de esto es la baja eficiencia que tienen las Administraciones públicas. Recientemente ha aparecido el libro de Nuria Rueda López, Análisis económico de la eficiencia pública (Instituto de Estudios Económicos, 2005) Al emplear la técnica frontera DEA (Data Envelopment Analysis) la autora se encuentra, y hacer oídos sordos a lo que esto supone sería una muy grave equivocación en el terreno económico, con que España pertenece al grupo de los países con sectores públicos más ineficientes Entre otras realidades puestas de manifiesto, está que la utilización de los mismos factores productivos es más costosa en el proceso productivo público que en el privado Esto, que es general para todas las Administraciones Públicas estudiadas, es grave para nosotros: Las Administraciones Públicas menos eficientes en términos relativos de la muestra considerada- -de dieciséis países- -corresponde a... Portugal, Grecia, Italia y España, ordenados de menor a mayor eficiencia Lo que por ahora sabemos del presupuesto de 2006, parece mostrar, como consecuencia de una serie de presiones de pequeños partidos, esenciales sin embargo para el mantenimiento del Gobierno, la posibilidad de un aumento en el gasto público. Sería un error que agravaría los problemas de nuestra economía. El aeropuerto de Heathrow tardará aún días en volver a la normalidad MARCELO JUSTO. SERVICIO ESPECIAL LONDRES. British Airways indicó ayer que la situación en el aeropuerto de Heathrow se está normalizando, pero admitió que va a tomar cierto tiempo antes de que se solucione el problema desatado por un conflicto laboral que dejó a 70.000 personas en tierra. En un comunicado la aerolínea estimó que los vuelos de corta distancia estarán funcionando con normalidad este martes, pero que se requerirá más tiempo para resolver la situación de los de larga distancia. Como muestra del caos aún reinante, ayer la compañía estaba intentando devolver a sus dueños unas 10.000 maletas y bolsas que habían quedado a la deriva a raíz de la huelga. Entre los pasajeros había furia por lo que calificaron de incompetencia para prever y solucionar el problema. Heba Osman, que aguardaba ayer con su familia su vuelo a Egipto, señaló que British Airways no parecía preparada para este tipo de contingencias. La desorganización es realmente pasmosa dijo a la BBC. Indignación entre los viajeros Muchos estaban particularmente indignados porque la compañía decidió normalizar la situación de los que volaban el sábado y domingo, desentendiéndose de los que estaban esperando desde el jueves en el aeropuerto. Un pasajero se lamentaba amargamente de haber perdido el festejo que le habían preparado para su 40 cumpleaños: ver la luna llena en el Kilimanjaro. En mi vida vuelvo a viajar con British Airways indicó a la prensa británica. Heathrow todavía registraba ayer una considerable aglomeración de viajeros Mientras tanto, continúan las negociaciones entre el sindicato de trabajadores del transporte y la compañía que la aerolínea subcontrata para el suministro de comida a bordo, la estadounidense Gate Gourmet. REUTERS La empresa ha indicado que por el momento no habrá servicio de comida a bordo. Se estima que British Airways ha perdido unos 60 millones de euros a raíz del conflicto que comenzó el viernes pasado.