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38 Sociedad LUNES 15 8 2005 ABC Medio Ambiente El cambio climático y la falta de predadores provocan la masiva llegada de medusas a las playas españolas Su presencia se ha triplicado en algunas zonas de la costa mediterránea que su aumento se debe a una subida de las temperaturas, favorecida por inviernos más suaves y cortos, fruto del calentamiento global R. BARROSO MADRID. Llevadas por el latir de las corrientes marinas, sus gráciles movimientos- -dignos de una bailarina de danza clásica- -evidencian su perfecta adaptación al medio: en mar abierto no existen demasiadas superficies con las que chocar, por lo que no necesitan de un cuerpo duro. Transparentes y gelatinosas, las medusas están formadas en un 95 por ciento por moléculas de agua, lo que les confiere una excelente flotabilidad. Cazadoras oportunistas, viven en una soledad que abandonan en determinados momentos del año para formar aglomeraciones de miles de individuos. Auténticos enjambres que han vuelto a invadir este verano- -y cada vez con mayor frecuencia- -muchas playas españolas provocando la alarma entre los bañistas, víctimas de sus dolorosas picaduras. Hasta hace 30 años los científicos conocían a esta especie de cnidarios (como las anémonas, las gorgonias o los corales) gracias al estudio de desmembrados ejemplares que recogían en sus redes. Después, los avances tecnológicos facilitaron su estudio en mar abierto, lo que permitió descubrir a uno de los predadores más numerosos y eficaces de la Tierra. Carentes de ojos (la mayoría) de orejas y de cerebro, la evolución las ha dotado de un sistema de caza sencillo pero sumamente eficaz: a pesar de ser capaces de nadar a una velocidad de hasta 55 metros por hora, lo normal es que se dejen arrastrar por las corrientes con sus tentáculos extendidos a la espera de plancton o de pequeños pececillos. Al mínimo contacto miles de nematocistos actúan como venenosos dardos en miniatura que anestesian a su víctima hasta provocarle la muerte. b Los científicos apuntan a Picaduras de H 2O Existen unas 4.000 especies de medusas, de las cuales unas 300 se encuentran en el Mediterráneo. Son uno de los organismos vivos más primitivos conocidos desde la era Primaria. En Australia se han encontrado los ejemplares fósiles más antiguos en yacimientos que datan de más de 600 millones de años. No todas son igual de urticantes y aunque su veneno es uno de los más potentes conocidos en la naturaleza, muy pocas picaduras de medusa tienen consecuencias fatales para el hombre. Una vez producida la picadura los síntomas empiezan por un fuerte dolor seguido de un intenso escozor en la piel. Al cabo del tiempo pueden producirse perturbaciones como mareos, vómitos, fiebre, naúseas... Los restos de medusa sobre la piel hay que eliminarlos con cuidado, a ser posible con guantes, y aclarar la zona con agua salada, porque si los nematocistos no activados entran en contacto con el agua dulce se disparan. Para desactivarlos conviene lavar con una solución al 5 de vinagre. Lo recomendable es acudir al médico. Todavía no existe una respuesta contundente que explique el por qué de su llegada masiva a las costas, pero científicos y ecologistas señalan una subida en la temperatura de las aguas como consecuencia del calentamiento global y a la desaparición de sus principales predadores. Todo apunta a que los factores climáticos tienen un importante papel a la hora de explicar la llegada de gran cantidad de medusas hacia las playas mediterráneas afirman los investigadores Josep Maria Gili y Francesc Pagès, del Instituto de Ciencias del Mar, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Corrientes de agua fría Para estos expertos, los densos enjambres de medusas que se encuentran alejados de la costa pueden ser arrastrados hacia las playas por las corrientes superficiales generadas por los vientos de mar a tierra. Si el agua costera tiene una temperatura (y por tanto una densidad) distinta a la de mar abierto, las corrientes superficiales encuentran grandes dificultades en arrastrar esas masas de medusas hacia la costa. Pero cuando las aguas presentan una temperatura muy similar, las corrientes pueden arrastrarlas en muy pocos días. Los factores climáticos que influyan en que el agua costera sea más cálida a principios de primavera, serán una causa indirecta, pero importante, en la llegada de grandes cantidades de medusas a las playas señalan. Así, precisan que uno de los factores que se pueden mencionar son los inviernos suaves y cortos que darán lugar a una menor emisión al mar desde los ríos de agua dulce y fría. Debería considerarse el progresivo calentamiento climático global que podría dar lugar a estos inviernos más suaves y más cortos Los estudios del Instituto Si el agua costera es más cálida a principios de primavera, hay más posibilidades de que lleguen grandes masas El Mar Menor ha llegado a concentrar hasta 70 millones de ejemplares de medusas cerca de sus costas de Ciencias del Mar confirman que generalmente son solitarias y que una densidad de una medusa en 10 metros cúbicos es lo normal, a pesar de que en bastantes ocasiones lleguen a formar enormes enjambres de decenas de ejemplares por metro cúbico. El espacio vital que ocupa una medusa es el volu- La temperatura como clave De extremado apetito- -favorecido por la velocidad con la que digieren sus presas- -algunas especies mediterráneas como la Neoturris pileata son capaces de consumir más de 200 copécodos diarios durante sus dos escasos meses de vida. Otras, como la Aurelia, llegan a capturar hasta diez juveniles por hora cuando se topan con un banco de arenques. De ahí, que una proliferación excesiva en las aguas de nuestras costas amenace con alterar los ecosistemas. Las medusas se dejan llevar por las corrientes aunque pueden realizar movimientos que las ayudan a desplazarse Especie solitaria, forman en ocasiones enormes enjambres de decenas de ejemplares por metro cúbico