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36 Sociedad LUNES 15 8 2005 ABC Nueve mil sacerdotes y nueve mil policías rodearán al Papa en su prueba de fuego en Colonia El jueves, Benedicto XVI se reunirá con un millón de jóvenes la sinagoga y el discurso que dedicará a los musulmanes definirán cuáles van a ser las líneas principales de su Pontificado JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. La prueba de fuego de Benedicto XVI empieza el próximo jueves. Su encuentro con un millón de jóvenes será un examen difícil pero, al mismo tiempo, la gran ocasión de presentar- -por primera vez en el mundo real, fuera del Vaticano- -las líneas maestras de su Pontificado. La visita a la sinagoga de Colonia y el discurso a la comunidad musulmana enviarán mensajes a todo un planeta que desea vivir en paz, evitando que unos pocos fanáticos conviertan el mundo en un infierno. Durante una entrevista en alemán con Radio Vaticana, el Papa adelantó ayer que me gustaría hacer comprender a los jóvenes que es bonito ser cristiano. Existe la idea difusa de que los cristianos debemos observar muchos mandamientos, prohibiciones, etc. agobiantes y opresivos. Yo quiero dejar claro que nos sostiene un gran Amor. Que la revelación no es un peso sino unas alas, y que es bonito ser cristianos En el rezo del Ángelus, Benedicto XVI invitó a los jóvenes a tomar como ejemplo a Edith Stein, la profesora judía patrona de Europa, que pasó algunos años de su vida en el Carmelo de Colonia y Maximilian Kolbe, franciscano, muerto también en Auschwitz. El Papa estaba contento y ansioso por emprender viaje a Colonia, donde se han tomado medidas de seguridad sin precedentes. Aparte de la zona de exclusión aérea de 60 kilómetros de radio vigilada por AWACS, la presencia de 9.000 agentes del orden iguala en número a los 9.000 sacerdotes que acompab La visita del Sumo Pontífice a Enorme retrato de Juan Pablo II en Colonia, realizado con 100.000 fotos ñan a los peregrinos de 193 países. El ministro del Interior Otto Schilly, calificó el dispositivo de imponente pero aseguró que no habrá paneles de cristal blindado y que no se impedirá el contacto directo del Papa con los jóvenes. REUTERS A Juan Pablo II le gustaba la música y la fiesta mientras que Benedicto XVI prefiere más reflexión personal El Papa presentará su alineación de nuevas caras durante el próximo otoño, con la reforma de la Curia tas. El despliegue de jóvenes generosos de todas las razas y lenguas en estas Jornadas Mundiales es una visible globalización del bien y el Papa confía en que ayudará a rejuvenecer al Viejo Continente Con los deberes hechos Los primeros cuatro meses de Benedicto XVI han consistido sobre todo en hacer los deberes -encerrado en el Vaticano o en Castelgandolfo- para sentar las bases de un Pontificado que multiplicará su proyección exterior a partir de ahora, y que presentará su alineación de nuevas caras en otoño, con la reforma de la Curia. Este primer viaje internacional y los primeros encuentros masivos fuera de la Plaza de San Pedro, mostrarán el talante de Benedicto XVI y el cambio de estilo respecto a su predecesor. Si a Juan Pablo II le encantaba la música y la fiesta en reuniones efervescentes, Benedicto XVI prefiere algo menos de espectáculo y algo más de reflexión personal, plegaria en silencio y adoración eucarística. Será todo igual de alegre, pero más maduro más intelectual, al estilo del profesor Ratzinger que siempre ha llenado las aulas y las salas de conferencias con un público atento a cada palabra, a cada concepto. Naturalmente habrá jolgorio, y la primera explosión será en la ceremonia de bienvenida a lo largo del Rhin el jueves 18. El Papa navegará cinco kilómetros hasta desembarcar en un muelle de la ciudad, donde le esperan los chicos y chicas protagonistas del encuentro, pero también 6.000 periodis- El peso de la Historia En la vigilia del sábado- -víspera de la misa final el domingo- -se encenderán en silencio cientos de miles de velas con la Llama de la Paz que viene desde Belén en manos de varios muchachos palestinos e israelíes. El peso de la historia es fuerte en Colonia, donde los errores y la violencia del pasado se asoman de modo visible. Del prado cercano al Rhin en que tendrá lugar la ceremonia de acogida del Papa, los artificieros han retirado 32 bombas de aviación y 2.200 proyectiles explosivos de la Segunda Guerra Mundial. La espléndida sinagoga que visitará Benedicto XVI ha sido reconstruida en Retrato de Benedicto XVI en la explanada de la catedral de Colonia 1959, pues los nazis la incendiaron en la Kristallnacht del 9 de noviembre de 1938, prólogo de un inmenso genocidio. De los 20.000 judíos de Colonia, 11.000 murieron en el Holocausto y casi todos los demás emigraron. La comunidad judía cuenta hoy con unas 4.000 personas, y el rabino Netanel Teitelbaum espera con los brazos abiertos a un Papa que fue también victima de los nazis, como trabajador y soldado forzado en sus años de juventud, cuan-