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ABC LUNES 15 8 2005 35 Sociedad Una anciana de 89 años se convierte en la séptima víctima por golpe de calor en España EE. UU. blinda a los fabricantes de armas frente a las víctimas de los delitos cometidos con ellas El Senado aprueba una ley que impedirá que las empresas puedan ser demandadas b Los demócratas no están de acuerdo con la iniciativa legislativa, mientras los republicanos insisten en que se trata de perseguir a quien delinque, no al que fabrica el arma ROBERTO PÉREZ. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Estados Unidos tiene fama de ser el país de las demandas, de la exigencia de responsabilidades más allá de lo que en Europa se considera habitual o jurídicamente razonable. Abrió la brecha a gran escala en el sector empresarial con las tabaqueras y la industria de armas no quiere verse sometida a procesos similares. La lógica dice que la clave de la responsabilidad recae en el que aprieta el gatillo, pero en Estados Unidos la interpretación va más allá y se empezaba a atisbar una más que probable cascada de demandas millonarias contra los fabricantes de armas por los delitos que otros cometieron con ellas. Tan delicado se ponía el panorama para este sector de la industria estadounidense que los legisladores han decidido cortar por lo sano y han sacado adelante una ley que evita a los fabricantes el terminar ante los tribunales. Charlton Heston es la cabeza visible de la influyente Asociación Nacional del Rifle EFE División entre los demócratas El Senado aprobó el proyecto de ley justo en la última sesión antes de iniciar las vacaciones de agosto. El texto que ha salido adelante ha sido patrocinado por el republicano Larry Craig y ha contado con la oposición de los demócratas. Bueno, de casi todos los demócratas. Diez senadores de este partido, representantes de áreas rurales en las que está más arraigada la posesión doméstica de armas, se decidieron a desligarse de la línea mayoritaria de su formación y apoyaron la ley de los republicanos. Al final, el texto salió adelante en el Senado con 65 votos frente a 31. A partir de ahora tendrá que ser armonizado con el que pueda aprobar la Cámara de Representantes. Las consecuencias de la nueva ley son claras: los fabricantes pasan a estar blindados frente a demandas por los delitos cometidos con sus armas. No habrá lugar a procesos judiciales emprendidos por las víctimas de esos delitos o por los gobiernos locales. Larry Craig insiste en que esta ley trata de limitar la responsabilidad de estas empresas, para que quede dentro de lo que se considera razonable. Es decir, subraya este senador republicano, que se persiga al que comete el delito, no al que ha fabricado el arma con la que se delinque. Eso sí, se insiste en que esto no significa que se dé carta blanca a la industria. Sí se podrá actuar contra los fabri- La nueva ley la han sacado adelante los republicanos, con el apoyo de diez senadores demócratas La industria de las armas pequeñas da trabajo en Estados Unidos a unas 17.000 personas cantes que vendan armas de forma irregular, los que las entreguen a individuos u organizaciones a sabiendas de que se van a cometer delitos con ellas, los que incurran en negligencias, violaciones de contratos o fallos de fabricación de los que puedan derivarse responsabilidades. Sin embargo, para el demócrata Edward Kennedy, la ley que ha aprobado el Senado estadounidense es una mala noticia. Dice que los republicanos no han hecho más que contentar a la influyente Asociación Nacional del Rifle. Kennedy considera que no se debería dar una protección jurídica especial a los fabricantes de armas ante las posibles demandas que lleguen a los tribunales y que la existencia o no de responsabilidad debería quedar en manos del poder judicial. Un gran negocio Esta ley se ha hecho pensando en el sector de las denominadas armas pequeñas, que poseen un gran número de estadounidenses haciendo uso del derecho que les reconoce la ley. Según estudios del centro de investigación internacional con sede en Suiza Small Arms Survey en todo el mundo se calcula que hay unos mil fabricantes de armas pequeñas, que en su conjunto sacan al mercado cada año ocho millones de unidades de diversos tipos, con un valor global de la producción de unos 5,6 millones de euros, según datos de 2000. También indican que más de la mitad de los fabricantes mundiales están en Estados Unidos, donde la industria de las armas pequeñas da trabajo a alrededor de 17.000 personas. Según los análisis recopilados por el Small Arms Survey el 70 por ciento de la producción mundial se realiza entre Estados Unidos y la Unión Europea. Por países en todo el mundo, los mayores fabricantes son Estados Unidos, la Federación Rusa y China. Entre los trece más importantes se sitúan también Israel, Austria, Bélgica, Brasil, Francia, Alemania, Italia, España, Suiza y Reino Unido. La Asociación del Rifle, el influyente lobby en la política de Washington La Asociación Nacional del Rifle (ANR) que se hizo especialmente popular desde que el actor Charlton Heston se puso al frente de ella, es algo más que una simple agrupación civil, es también un influyente lobby en las políticas de Washington. La ANR tiene más de cuatro millones de socios y, hace ya cuatro años, la revista Fortune la calificó como el grupo de presión más poderoso en Washington. Defiende el derecho de cualquier ciudadano a comprar y llevar armas, y en ella se dan cita los más entusiastas de las escopetas, las pistolas y los rifles. Situarse junto a esta tesis o frente a ella tiene sus consecuencias electorales. Eso también lo saben las asociaciones civiles implicadas. Así que existe un apoyo mutuo entre ellos en ambos bandos. Según el Centro para Políticas Responsables de Estados Unidos, el 88 de las contribuciones a partidos que hizo la ANR fueron a parar al Partido Republicano en las pasadas elecciones de 2004. En las asociaciones contrarias, sin embargo, el 98 de sus donaciones fueron para el Partido Demócrata.