Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 14 8 2005 81 El Atlético gana al Sporting de Lisboa y el Real Madrid juega hoy en Budapest el homenaje a Puskas El Barcelona aplasta al Betis (0- 3) en la ida de la Supercopa y deja visto para sentencia el título Tirunesh Dibaba, con otras tres etíopes a rebufo, oro en 5.000 como en 10.000 Marta Domínguez, en muy baja forma, acabó decimocuarta M. F. HELSINKI. La etiope Tirunesh Dibaba logró el doblete en las distancias largas (5.000 y 10.000 metros) al vencer ayer en los cinco kilómetros por delante de tres compatriotas, entre las que estaba su hermana Ejegayehu. El dominio etíope fue tan aplastante que coloco a sus cuatro atletas en las cuatro primeras posiciones, repitiendo el cuadruplete alcanzado por los estadounidenses en la final de 200, hecho que nunca hasta ahora se había producido en la historia de los mundiales. La carrera fue un calco a la del pasado sábado en la final de 10.000. El cuarteto etíope dejó las escaramuzas iniciales a otra atleta, la china Sun, que mandó en los tres primeros kilómetros. Las etíopes, sin perder ritmo y ni dejar un hueco en su formación, lanzaron el ataque definitivo en el último kilómetro, que se corrió en 2: 44, con una última vuelta espectacular que se hizo en 58 segundos. Meseret Defor entró primera en la recta final, en la que se produjo un profundo y largo sprint con Tirunesh, ganado por esta última gracias a su excelente final. España, con las dos medallas del primer día No parece muy probable que hoy, en el cierre del Mundial, Isabel Eizmendi en maratón y Natalia Rodríguez en los 1.500 metros consigan alguna medalla más para la delegación española. Así las cosas, nuestro atletismo saldrá de Helsinki con sólo dos medallas, nueve finalistas y la sensación de haber retrocedido bastante en el tiempo, en especial en el apartado de la competitividad. Algo falla cuando la mayoría de los nuestros se han quejado permanentemente de no haber entrado en competición, bien sea por el mal tiempo reinante o por otros factores. Dos medallas y nueve finalistas no es un buen resultado cuando se habían depositado tantas esperanzas en este equipo por la progresión que había mostrado en los últimos años. Sobre todo si lo comparamos con las cinco medallas y los trece finalistas conseguidos hace dos años en París. El flojo resultado de los Juegos del Mediterráneo fue, como ha sucedido también en la natación, un síntoma de lo que iba a pasar en el Mundial, aunque a muchos les cegó el resplandor de las muchas medallas conseguidas en Almería de aquella forma tan fácil. Las dos medallas obtenidas en la primera jornada de este Mundial por Paquillo Fernández- -y vaya forma de celebración- -y Juan Manuel Molina son las que se han mantenido hasta el final, sin que ninguna de las demás opciones hayan conseguido materializarse. Una vez más, la marcha ha sido la que ha salvado los muebles al atletismo español. Como Zatopek Tirunesh Dibaba, de 19 años, es la primera mujer que alcanza gana 5.000 y 10.000 en un campeonato internacional. Se da la circunstancia de que en categoría masculina lo logró, por primera vez, el checo Emil Zatopek en este mismo estadio en 1952. Zatopek se impuso en ambas distancias antes de ganar el maratón. Dibaba sigue así haciendo historia después de convertirse en París en la campeona mundial más joven de la historia, con 17 años. Desde entonces no ha dejado de crecer. La joven etíope empleó un tiempo de 14: 38.59 para ganar su segunda medalla de oro en este Mundial, imponiéndose en la recta final a Meseret Defar, 21 años, la campeona olímpica de Atenas. La tercera plaza fue para la hermana de Tirunesh, Ejegayehu, que también fue bronce en esta distancia en Atenas. Marta Domínguez, plata en el campeonato del mundo de Edmonton 2001 y de París 2003, no pasó de la penúltima posición tras haber sufrido una lesión que le ha tenido prácticamente fuera de las pistas temporada y media. Ella misma reconocía que había llegado fuera de forma y que no iba a estar en la lucha por las medallas. A falta de cinco vueltas, Marta quedó descolgada y ya no pudo remontar. La palentina comentó que los milagros se dan una vez y el mío se dio en París. Después de ver esto no sé como conseguí las dos medallas de plata. Ataqué los tres primeros kilómetros, pero se acabaron las fuerzas Tirunesh Dibaba llega a la meta por delante de Meseret Defor AP LAS VALLAS SON PARA LAS MUJERES JAVIER MORACHO l nuevo campeón mundial de los 110 metros vallas, el francés Doucouré es hijo de emigrantes africanos que se instalaron en la periferia de París. De pequeño practicaba el fútbol, el deporte más fácil de realizar para aquellas personas que tienen pocos medios económicos y dificultades para encontrar una instalación. Quería ser como Zidane, la estrella entonces emergente, pero se rompió una E pierna y cambió de deporte, comenzando en el atletismo por las pruebas combinadas donde llegó a ser campeón de Europa júnior de decatlón. Su entrenador le animó a dejar el decatlón para hacer vallas altas, porque tiene mucha velocidad. Consideraba que era un talento perdido en las pruebas combinadas, donde muy poco tenía que hacer en los lanzamientos o en los saltos. Pero él se resistía porque decía que las vallas era una especialidad para las mujeres. Ahora que ya es campeón del mundo seguro que ya no piensa lo mismo. Técnicamente, este año ha cambiado su posición en los tacos de salida, bajando más la cabeza, pero sigue con el tronco demasiado erguido, lo que en alguna ocasión podría perjudicarle más que beneficiarle. Tiene problemas para recortar los tres pasos que se dan entre valla y valla, por lo que le favorece que haya viento en contra en las grandes competiciones, justo lo que sucedió en la final del viernes de Helsinki, en la que el viento se hizo especialmente patente a la hora de la final de las vallas. En cualquier caso, en una final, lo que de verdad importa es el puesto y no tanto la marca. Por eso el francés supo estar allí en el momento más oportuno. Debería probar la salida con siete pasos hacia la primera valla, si tuviese facilidad para salir con más impulso. Con eso, y si mejora técnicamente, el récord del mundo puede estar a su alcance en un futuro no muy lejano. Tiene mucho margen de mejora y sólo 22 años.