Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 14 8 2005 53 Arqueólogos niegan que la olmeca sea la cultura madre de Mesoamérica Este pueblo, que vivió hace tres mil años, importaba cerámica de sus vecinos b Cuando una cultura tiene supremacía sobre otras no importa sino que exporta su cerámica. Los olmecas no tenían el monopolio, también la traían de fuera ABC MADISON (EE. UU) Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Wisconsin- Madison a las órdenes de James B. Stoltman acaba de publicar en la revista Proceedings of the National Academy os Sciences un estudio que pone en duda la primacía de la cultura olmeca como cultura madre de Mesoamérica. El estudio de Stoltman concluye que los olmecas importaban cerámica de los pueblos vecinos, cuando se creía que su capital originaria- -situada en San Lorenzo, junto al Golfo de México- -era la más antigua y la única productora de cerámica decorada en su tiempo. Alrededor de la cerámica se plantea una de las polémicas a la que los científicos no han dado, por ahora, una solución. ¿Era la cultura olmeca, que se desarrolló hace tres milenios, la cultura madre que fecundó a la maya (cuya decadencia y extinción también siguen siendo un misterio) a la azteca y a otras que la sucedieron en Centroamérica hasta la Conquista? ¿O era una cultura hermana Las cabezas colosales son exclusivas de la cultura olmeca ABC J. C. rias, además de alguna más con sus compañeros del grupo Dal Una, que acababa de sacar su segundo disco oriental al mercado: Y amamos la vida el mismo título que uno de los más sentidos poemas de Mahmud Darwish. Un privilegiado que olvida sus raíces Ramzi es un privilegiado. Lo sabe. Pero no olvida sus raíces. Recuerda su pasado, sobre todo su infancia, sobre todo las piedras, sobre todo a Ahmed. En el año 2002 decide volver a su casa, jun- Un fotógrafo extranjero inmortalizó la menuda figura de Ramzi Abu Redwan, piedra en mano, ira en cara. Tenía ocho años Toca su viola hasta que unos niños dejan de jugar, depositan sus piedras, se olvidan de los soldados y se prendan de la música to a sus abuelos que le educaron por la falta de sus padres, en ese campode refugiados del que salió, por ejemplo, la primera mujer suicida palestina que se voló en mil pedazos en Jerusalén: Wafa Idris. Cada tarde, Ramzi se sube a la azotea de la vivienda, desde donde siguen oyéndose el silbido de las balas, el llanto de los niños, el quejido de los heridos, la angustia de las madres, el silencio de los muertos. Y toca su viola. Una y otra vez, hasta que un grupo de niños abandona sus juegos, deposita sus piedras, se olvida de los soldados y se queda hipnotizado por las notas musicales que escapan entre los dedos mágicos de su vecino. Ramzi comprende que tiene que hacer algo. Y lo hace. Funda, con ayuda de músicos extranjeros amigos y financiación francesa y alemana, la asociación Al Kamandyati (el violinista) con la intención de llevar la música a niños de entre cinco y doce años de los campos de refugiados palestinos. En tres años ya ha supervisado a tres mil niños. Tres mil niños que quizás sueñen, antes de toparse con ese muro infranqueable también para los sueños, con una batuta, una viola, un piano, una partitura... y no con una maldita piedra. La cerámica, el quid de la cuestión Dónde se cocía, quién la producía, qué representaba su iconografía, qué rutas comerciales seguía la cerámica, son cuestiones fundamentales para realizar el diagnóstico de la influencia de una cultura sobre otras. En febrero de 2005 se publicaron en Science los resultados de unos analisis químicos que señalaban a la capital olmeca como el centro que monopolizaba su producción. Los científicos habían utilizado la activación de neutrones para comparar la composición de su cerámica con la de otros pueblos, y sus conclusiones reforzaron la teoría de que era, en efecto, la cultura madre de Mesoamérica. Sin embargo, los resultados de la investigación de Stoltman, obtenidos mediante petrografía -otra técnica que permite identificar minerales- -demuestran que los ingredientes de esas piezas provenían de muchos sitios, incluso de las tierras altas de la sierra de Oaxaca. La cerámica es un producto humano- -afirma Stoltman- -y al barro a veces se le añadía roca molida para darle plasticidad y para que fuera menos frágil y más resistente al fuego La geología de San Lorenzo está formada por roca sedimentaria, limos y piedra arenisca; la de Oaxaca y otras áreas se asienta sobre roca metamórfica. La arena que se utiliza en la mezcla para cocer cerámica es su firma geológica. Estos resultados- -explica Stoltman- -contradicen la teoría de que la cerámica cocida y decorada procedía sólo de la costa del Golfo. Al permanecer bajo tierra durante centenares, miles de años, los restos arqueológicos ceden al suelo algunos de sus componentes y pueden incorporar algunos minerales de su enterramiento. La activación de neutrones no es la técnica adecuada Por último, entre las muestras analizadas por Stoltman, había algunas halladas en San Lorenzo, pero los arqueólogos localizaron su procedencia en Oaxaca. Cinco de estas muestras son, sin duda alguna, oaxaqueñas, lo que demuestra que la cerámica hallada en San Lorenzo estaba cocida en sitios distintos concluye.