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44 Los domingos DOMINGO 14 8 2005 ABC EL ÉXODO AIRADO Despedida. Unos colonos se despiden emocionados de sus vecinos, tras doce años de convivencia, después de cargar con sus pertenencias. A la derecha, una columna de soldados israelíes, que vigilarán el proceso, avanza bajo un cielo de nubes plomizas ABC, EN LA RETIRADA ISRAELÍ A los habitantes de Gush Katif no les valen los compromisos internacionales, ni los acuerdos internos. Sharón les ha abandonado, dicen, y lo aceptan de mala gana, mientras recogen los últimos bártulos domésticos Los últimos de Gush Katif aham sacrificó a su hijo para salvar a los judíos; Sharón ha sacrificado a los judíos para salvar a su hijo Sara Dodan no tiene ninguna duda de las razones que llevaron hace año y medio al primer ministro de Israel a anunciar la evacuación de la Franja de Gaza que comienza mañana y toma prestada una frase de su amiga de Cisjordania, Nadia Matar, para explicarlas. Arik (así se le conoce en este país) y sus hijos estaban acorralados por la Justicia por varios casos de corrupción. Tenía que inventarse algo para salvar a los suyos y espantar el fantasma de su dimisión. Y lo pagó con nosotros. Ha preferido sacrificar los dere- Abr JUAN CIERCO EN NETZER HAZANI (GAZA) chos de los judíos sobre esta tierra judía, como viene en la Torah, con tal de salvar a su hijo Omri Sara es un torrente. La semana, la última en esta coqueta aunque algo abandonada casa del asentamiento religioso de Netzer Hazani, ha sido un sin vivir. Demasiado que hacer, demasiadas dudas en la cabeza, demasiadas heridas sin cicatrizar en el corazón, demasiadas brechas en el alma. Las últimas compras Intento que todo siga igual. Que nuestras vidas no cambien demasiado. Es importante mantener la rutina hasta el último minuto para no volvernos locos explica mientras se prepara para acercar- se por último día al trabajo, en el vecino supermercado del asentamiento de Katif. Se cierra hoy, cuatro días antes del ultimátum. Apenas queda nada ya. Las estanterías están desabastecidas, los proveedores no vienen por aquí, cada día queda menos gente comenta necesitando una justificación para tan dura realidad, mucho más para ella misma que para nosotros. Cuando vinimos a vivir aquí lo hicimos por dinero, pero también porque esta era, lo ha sido siempre, la casa de los judíos junto al Mediterráneo. Vivir aquí resultaba más barato que hacerlo en otra ciudad de Israel. Pero aquí hemos construido nuestra Acusan a Arik Sharón de haberles sacrificado para salvar su difícil posición casa, nuestra familia; han crecido mis cinco hijos, han jugado y juegan mis nietos como Naom, el más pequeño, hecho un toro con apenas cuatro meses y con pulmones dignos de imitar a los gallos del vecino Yossi, que cacarean durante toda la noche, poco importa que el amanecer, siempre naranja en esta tierra ocupada, esté o no a punto de manecilla. La familia es numerosa y, como casi todas, contradictoria. Unos, como la joven Tzeela, de 24 años, quieren comenzar a empaquetar desde ahora mismo, para no dejarnos nada en el último momen- Las horas finales. Unos palestinos empaquetan suministros de un invernadero que será abandonado en las próximas horas. A la derecha, una pequeña contempla cómo una grúa levanta el contenedor donde su familia ha guardado todas sus posesiones. Algunas familias han intentado mantener una vida normal hasta el último momento